Para muchas personas las consolas portátiles se han convertido en uno de los principales medios que tienen para disfrutar de sus juegos favoritos. En este aspecto hay algunas con más potencia que otras, pero precisamente las que replican las funciones de un PC van más allá. Al igual que usar Windows tiene sus problemas, también tiene sus ventajas.
Uno de los principales motivos por los que un dispositivo para juegos puede funcionar mal tiene que ver con el sistema operativo. Los que utilizan las principales consolas del mercado están optimizados específicamente para juegos, ya que es su única función. En cambio los handheld PC hacen uso de Windows 11 para funcionar.
Esto limita en gran medida las capacidades que pueden tener a la hora de jugar. Pero a su vez también abre un gran abanico de posibilidades que no están relacionados con su uso principal. Aunque no son muchas las personas que comprarían una ROG Ally o una Legion Go para hacer trabajos de oficina, es algo que también se debe tener en cuenta.
Muchos las usan como dispositivo de juegos secundario, pero las consolas portátiles tienen más funciones
Cuando hablamos consolas portátiles es fácil diferenciar los modelos que hay en el mercado. Si nos ceñimos a los que realmente representan el término «consola» tendríamos dispositivos como la Nintendo Switch. Por otra parte también se utiliza esta denominación para nombrar a los handheld PC, algo que puede causar dudas a los usuarios.
Es por ello que muchas personas no conocen cuáles son las ventajas que tienen este tipo de dispositivos más allá de los juegos. Realmente nos encontramos ante sistemas que se centran en ofrecer las capacidades de un ordenador en un formato reducido. De esta forma, es lo que encontraríamos en un PC portátil pero con un diseño ergonómico para poder utilizarlo en cualquier lugar.
Pero el hecho de que tenga este diseño no implica que tan solo se le pueda dar un uso como dispositivo portable. Y es que la principal ventaja que ofrece utilizar un sistema operativo diseñado para ordenadores está en la compatibilidad que tiene. No solo nos referimos a los periféricos tradicionales, sino también a las distintas aplicaciones.
Esto significa que, efectivamente, es posible utilizar cualquiera de estas «consolas» como si fuera un ordenador. A través de un hub que tenga distintas entradas podemos configurar un PC completo, con sus periféricos (incluida pantalla), conexiones de mayor velocidad (como un conector RJ45) e incluso sería posible utilizar una eGPU para mejorar su rendimiento.
Además, una ventaja poco comentada es que usar una de estas consolas como PC es su movilidad; al igual que un portátil, en lugar de ser un «mamotreto» que cuesta mucho mover, es fácil llevarla de un sitio a otro para poder utilizarla casi donde quieras. Además, como llevan batería y de hecho consumen muy poco, también resultan una ventaja en comparación con un PC de sobremesa.
¿Merecería la pena comprar un dispositivo de este tipo para usarlo como PC portátil?
La principal duda que hay actualmente entre muchos usuarios está en si merece la pena comprar un modelo como la ROG Xbox Ally para usarlo como dispositivo principal. Al tener un diseño basado en un ordenador podemos pensar que sería una buena idea, pero tiene sus puntos negativos.
Empecemos por la conectividad, ya que como bien hemos indicado antes sería necesario utilizar un hub. Esto limita en gran medida la capacidad de uso del dispositivo eliminando el factor portátil. En los ordenadores tradicionales tipo laptop este problema no existe ya que al final es un «todo en uno», con una pantalla más grande y teclado/touchpad incluido.
Por otra parte nos encontramos ante el problema de que, si queremos usarlo como sobremesa, siempre será peor que un ordenador normal. Incluso si encontramos un PC de sobremesa decente por el precio que tienen estas consolas, este permitirá actualizaciones de hardware y será más sencillo de reparar, algo que no sucede con los modelos handheld.
Esto implica que, pese a que pueda utilizarse como un ordenador tradicional, realmente no es algo que aporte demasiadas ventajas frente a otros sistemas que están más asentados.
