En los primeros modelos de Raspberry Pi, la monitorización de la temperatura no era algo demasiado importante, porque con la poca potencia de su SoC apenas se calentaba nada. Sin embargo, con la llegada de la Raspberry Pi 5 esto ha cambiado, pues ya es necesario utilizar un disipador para mantener a raya la temperatura. Y, si quieres poder monitorizarla, en este artículo te vamos a contar cómo puedes hacerlo de una forma sencilla y bastante rápida.
Si tienes un modelo anterior a estas Raspberry Pi 5, olvida todo lo que crees saber porque con ellas han llegado nuevas normas al ecosistema, sobre todo en lo que tiene que ver con la monitorización y control del propio hardware que, hasta ahora, la verdad es que parecían mantenerse solos, sin que tuviéramos que estar mirando nada. Pero ese es el precio que tenemos que pagar por obtener con cada nueva generación procesadores con más potencia que ofrecen prestaciones más avanzadas que en las generaciones previas.
Aunque eso de la temperatura lo tenemos vinculado a configuraciones de hardware más grandes, a un PC enfocado al gaming, por ejemplo, en los últimos tiempos la arquitectura de las Raspberry Pi, sobre todo en la versión 5, ha cambiado y se comienzan a manejar los mismos problemas que en máquinas de superior rendimiento. La temperatura ha pasado a ser un problema más a tener en cuenta porque es obvio que a medida que un sistema ofrece un mayor rendimiento, al tiempo es capaz de generar mayor temperatura por lo que tareas que antes no era necesario tener en cuenta siquiera ganan importancia.
El caso es que existen muchas maneras de monitorizar la temperatura en una Raspberry Pi, pero la mayoría de ellas implican el tener que instalar y configurar un módulo externo físico adicional. Por fortuna, también es algo que se puede hacer por software, y en este caso vamos a utilizar la herramienta gratuita llamada Cockpit, que además de permitirnos controlar y monitorizar la temperatura y el consumo de recursos del dispositivo, sirve para muchas cosas más que seguro desconocías. Así que vamos a explicarlas de una forma rápida y sencilla.
Cómo instalar Cockpit en una Raspberry Pi
Cockpit es una herramienta tremendamente potente y útil para gestionar una Raspberry Pi sin tener que acceder físicamente al dispositivo, algo normal para la mayoría de los usuarios que, realmente, quieren la Raspberry para hacer las veces de servidor de algún tipo. La primera vez sí que tendrás que utilizar físicamente la Raspberry Pi, o al menos conectarte por SSH a ella. Aunque si quieres tener abierta y al aire la placa y tocar con el dedo para sentir la temperatura, lo mismo puedes ahorrarte todos estos procesos que te invitamos a hacer (es broma).
El primer paso para realizar esta tarea es asegurarte de que la lista de paquetes instalados en el sistema operativo está actualizada, así como el repositorio. Para ello, hay que ejecutar dos comandos, que son los siguientes:
- sudo apt update
- sudo apt upgrade -y
En el caso de la captura de pantalla que os dejamos justo encima ya estaba todo actualizado, pero en el caso de que no fuera así, con estos comandos actualizaríamos todo y estaríamos listos para instalar Cockpit dentro de la propia Rapsberry. Así que introduce el siguiente comando:
- sudo apt install cockpit
Cuando finalice, ya tendrás Cockpit instalado y funcionando en tu Raspberry Pi, así que ya puedes cerrar SSH y conectarte a Cockpit desde un explorador web. Para ello, debes conocer la IP de tu Raspberry Pi (si no la conoces, antes de cerrar SSH escribe el comando hostname -I (ojo, es una i mayúscula) y te aparecerá).
La dirección que debes poner en el explorador es https://X.X.X.X:9090/system (cambia las X por la dirección IP de tu Raspberry Pi) y te aparecerá el menú de login, en el que deberás poner tu usuario y contraseña de la Raspberry Pi. Hecho esto, ya verás el panel de control principal de Cockpit, y ahí mismo puedes ver, bajo el cuadro de «Uso», la utilización del procesador y la memoria. Pero podemos ver más datos en la sección justo debajo que pone «Ver métricas e histórico».
En este apartado se muestran más datos, como el uso de todos los núcleos por separado, los servicios que más CPU están consumiendo, un desglose del consumo de RAM y Swap por separado, datos en directo del almacenamiento, y también de la red, tanto por cable como inalámbrica. Vamos, una monitorización bastante completa del hardware de la Raspberry Pi (incluyendo por cierto la temperatura, justo encima de CPU). Cuando vayáis a la aplicación veréis una pantalla más o menos como la que os indicamos aquí debajo, que ofrece información detallada tanto de la CPU como de la memoria, los discos y la actividad de la red.
De todos modos, instalar Cockpit no sirve solo para monitorizar el hardware de la Raspberry Pi, sino que también te puede ayudar a actualizar el software sin tener que andar metiendo comandos, programar servicios, crear temporizadores y una gran cantidad de cosas adicionales. Si te gusta cacharrear y echarle horas buscando nuevos usos, échale un vistazo, que vale la pena porque se abren con él un montón de nuevas posibilidades.
Otras opciones para medir la temperatura de un Raspberry Pi
Si hemos confiado el funcionamiento de nuestra Raspberry Pi a Raspberry Pi OS, no es necesario instalar Cockpit ni ninguna aplicación de terceros para poder monitorizar la temperatura de nuestra Raspberry, ya que este incluye dos métodos diferentes para conocer esta información en tiempo real: a través de la interfaz gráfica y desde la línea de comandos.
Interfaz gráfica
Raspberry Pi OS nos permite añadir un icono con la temperatura de funcionamiento de la Raspberry Pi en tiempo real a través de la barra superior. Para acceder a esta, debemos situar el ratón, pulsar con el botón derecho del ratón y seleccionar la opción Add / Remove Plugins / Añadir o eliminar plugins.
A continuación, se mostrará un panel con todas las opciones disponibles en la columna Available. Aquí debemos seleccionar, la opción CPU Temp y, con los botones Add to left o Add to right, situarla en la parte de la pantalla donde queramos. Finalmente, pulsamos en Ok.
Línea de comandos
Si somos más de la línea de comandos, podemos utilizar el comando que os mostramos a continuación para la información sobre la temperatura se actualice cada X segundos, siendo X el número de segundos que debemos establecer:
watch -n X vcgencmd measure_temp
Utiliza un disipador para bajar la temperatura
Dependiendo de cuál vaya a ser el uso que le vas a dar una Raspberry Pi, si notas que la temperatura sube en exceso, tal vez deberías considerar comprar un disipador en forma de ventilador para situar encima del procesador y así reducir la temperatura.
Si la Raspberry Pi va a trabajar durante largos períodos de tiempo a máximo rendimiento, como por ejemplo ejecutando emuladores de consolas, si es recomendable instalar un disipador que se encargue de rebajar la temperatura y poder disfrutar durante largos períodos de tiempo.
Para que evitar que la CPU de la Raspberry Pi se caliente en exceso cuando está trabajando a pleno rendimiento como los que os mostramos a continuación.
Eso son algunos modelos básicos, pero más que suficientes para reducir la temperatura de la Raspberry Pi. También podemos buscar soluciones más completas, pero no vamos a obtener una importante mejora en la reducción de la temperatura a no ser que esta se encuentre en una zona con elevado calor ambiental.
