La lista ‘Gris’ de Rusia: así evita los bloqueos de chips y tecnología

Los planes de Rusia no están saliendo como esperaban y es que los bloqueos por parte de la UE y Estados Unidos están haciendo una profunda mella en el país del gas. Ninguna de las grandes marcas vende hardware en dicho país donde el problema no es tanto para los usuarios en sí mismos como para las empresas, lo que ha hecho a Vladimir Putin moverse y activar para Rusia la llamada lista Gris, pero ¿de qué se trata exactamente?

Todo este problema podría llegar a su fin si finalmente Rusia consigue activar su plan de contingencia a espaldas de los fabricantes, bloqueos comerciales y una serie de restricciones de comercio impuestas desde el exterior. Son las llamadas importaciones paralelas, las cuales están ofreciendo un doble rasero que parece que Rusia va a tener que tragar si quiere seguir con sus operaciones y tecnologías.

La lista Gris de Rusia: 200 marcas a escena

Hasta 50 grupos de productos y más de 200 marcas están dentro de esta lista Gris que corre el riesgo de convertirse en negra si las acciones hostiles por parte de empresas y gobiernos siguen su cauce. Ha sido el ministerio de Industria y Comercio el cual tras la orden de Putin confeccionó dicho listado en base a las necesidades o prioridades de la economía rusa y sus requerimientos de tecnología.

Hablamos de un listado cuyos productos van a importarse a Rusia sin el permiso del titular de los derechos de autor, de ahí lo de Gris, donde según se informa están tanto equipos como chips de Apple, Samsung, Intel y ASUS entre otros tantos.

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Son las llamadas importaciones paralelas y no solo afecta al sector que nos compete, sino que también está inmerso en el problema el sector de la automoción y el de repuestos de ciertas industrias clave de dicho país.

La lista Gris implica que el gobierno ya tiene apalabrado y firmado acuerdos de compra con terceros países sin recurrir a las marcas, fabricantes o intermediarios comunes que operaban en sus fronteras, todo sin que el creador de esa tecnología tenga voz o voto para decidir a quien la vende, porque es otro país el que surte a Rusia en este caso.

Una práctica semi ilegal que traerá consecuencias a sus aliados

Si los fabricantes se van de tu país y bloquean el comercio de sus productos, tú recurres a terceros países para importar esa tecnología que se te niega y estos aceptan, entonces el siguiente paso es clave en esta industria. Marcas como Samsung ya vieron venir esto y no quieren problemas con occidente por lo que bloquean funciones principales en sus teléfonos inteligentes y TV.

Esto se puede dar también en las consolas de Nintendo, SONY y Microsoft, puesto que también están en la lista Gris de Rusia, así que no hablamos de bienes de primera necesidad industriales, sino tecnología y chips hasta para los jugadores y gamers.

¿Son todo ventajas aquí? Evidentemente no. Rusia puede que consiga los productos de esta lista Gris en un primer momento, pero el país que los apoye o simplemente empresas que vendan ilegalmente los productos van a ser objeto de sanciones o bloqueos por parte de los fabricantes tras el toque de atención de EE.UU y la UE.

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Pero además, los rusos van a comprar material tecnológico, sean particulares o empresas, los cuales no disponen de garantía porque lógicamente se están haciendo con propiedad intelectual que no tiene permiso de ser vendida y usada en territorio ruso. Así que entramos en una nueva espiral de problemas para el país de Vladimir Putin que está recogiendo cable a marchas forzadas, puesto que en este tema en concreto habían dado orden expresa de destruir los bienes importados por canales no oficiales, los mismos que ahora usan para traer los chips y la tecnología a su país.

El problema es que con total seguridad Rusia va a pagar un precio mucho más alto por los productos de esta lista Gris, así que más de un país «amigo» querrá hacer negocio a expensas de los posibles bloqueos, al menos mientras que no haya ultimátum como tal. ¿Será China su gran aliada?

Fuente > C.news

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