¿Piensas comprar un SSD NVMe PCIe 4.0? Quizás no sea el mejor momento

La llegada de los procesadores AMD Ryzen 3000 ha traído consigo la introducción de un nuevo bus de datos para las placas base AM4: el PCIe 4.0. Y, junto con este, han comenzado a aparecer los primeros SSD NVMe PCIe 4.0 que se aprovechan de este bus para su funcionamiento. Sin embargo, también lo hacen a expensas de unas mejoras en las tasas de transferencia de archivos que, posiblemente, no tengan un impacto realmente perceptible en la experiencia de uso de este tipo de unidades de almacenamiento.

Nadie puede negar que las cifras de rendimiento de los SSD NVMe PCIe 4.0. Estas nuevas unidades de almacenamiento son capaces de alcanzar los 5000 MB/s sin despeinarse. Comparados con los habituales 3.500 MB/s que son capaces de proporcionar el mismo tipo de unidades de almacenamiento, que emplean el ancho de banda del bus PCIe 3.0, es un incremento en rendimiento bastante aparente. O, quizás, no tanto.

5000 MB/s es una bonita cifra redonda, pero está todavía bastante lejos de lo que es capaz de proporcionar, teóricamente, el bus PCIe 4.0. En la configuración x4 vías de datos que se suele usar para este tipo de unidades, el máximo teórico sería de 7.500 MB/s. Que seguramente luego queden en unos 7.000 MB/s, cuando descontemos el overhead de los datos en la transmisión. De la misma manera que el máximo teórico del bus PCIe 3.0 es de 4000 MB/s, pero luego queda en «solo» 3.500 MB/s como sabemos.

Los datos de rendimiento de los SSD NVMe PCIe 4.0 reflejan solo una parte de la historia

Sin embargo, estos datos hacen referencia a las tasas de lectura y escritura secuencial. Sin embargo, estos datos de rendimiento son, probablemente, los menos útiles a la hora de juzgar el rendimiento de un SSD. Principalmente, porque las cargas de trabajo en este tipo de unidades no suelen ser operaciones secuenciales. Este tipo de operaciones se pueden producir cuando instalamos el sistema operativo. O cuando instalamos un programa con la unidad completamente limpia.

Pero, en un uso normal, la información se graba en sectores que, en muchas ocasiones, no se encuentran uno al lado del otro. Por eso es tan importante desfragmentar nuestros discos duros. El problema es que no es algo recomendable de hacer con los SSD. Este tipo de operaciones desgastan innecesariamente las células de memoria NAND Flash. Y no representan ningún tipo de mejora en el rendimiento de las unidades sólidas, a diferencia de lo que sucede con los discos duros.

Al final, lo que acaba sucediendo es que los programas y los juegos se suelen cargar solo unos pocos segundos antes. Y, para ser sinceros, una diferencia de escasos segundos no merece realmente la pena el extra de dinero que debemos de pagar por los nuevos SSD.

Los SSD NVMe PCIe 4.0 consumen más energía que los PCIe 3.0

Otro aspecto a tener en cuenta con los SSD NVMe PCIe 4.0, es el hecho de consumir más energía que las unidades 3.0. Esto se traduce en que este tipo de unidades se van a calentar bastante más que las unidades PCIe 3.0, que ya de por sí se calentaban bastante. No en vano, los dos modelos que hay ahora mismo en el mercado, llevan ambas de serie grandes disipadores de calor para combatir el posible throttling que pueda presentarse al usarlas.

Los SSD NVMe PCIe 4.0 consumen cerca de 7 W en operaciones de lectura y escritura. En el caso de los SSD NVMe PCIe 3.0, estos suelen quedarse entre los 5 y los 6 W (para los modelos más potentes). Y podríais decir que 1 o 2 W de diferencia no son algo relevante. Pero cuando se trata de unidades que están instaladas en lugares de la placa base donde la ventilación es bastante justa, esa diferencia de potencia sí puede marcar el comportamiento de la unidad.

Las diferencias de precios entre ambos tipos de SSD NVMe son bastante abultadas

Actualmente existen dos modelos de SSD NVMe PCIe 4.0 a la venta:

  • Corsair Force MP600
  • GIGABYTE AORUS NVMe Gen4 SSD

Ambos modelos tienen características y rendimiento bastante similares (ambos usan el mismo controlador de Phison). Pero sus precios son considerablemente más elevados cuando los comparamos con los de un buen SSD NVMe PCIe 3.0. Como norma, este tipo de unidades suele costar casi 100 euros menos que las unidades PCIe 4.0. Y sí, es cierto que son unidades mejores en cuanto a rendimiento. Pero no son tan superiores como para justificar esos 100 euros de diferencia en el precio.

Al final, todo se reduce a lo siguiente:

  • Si no tienes ningún tipo de SSD y vas a comprar una placa base con chipset AMD X570, compra uno de los nuevos SSD NVMe PCIe 4.0 sin problemas.
  • Si sí tienes ya previamente un SSD NVMe y vas a comprar una placa base con el chipset AMD X570, la recomendación sería que os quedarais con la unidad que tenéis. A la espera que la tecnología que usan este tipo de SSD madure lo suficiente, como para que realmente se note una diferencia real en su uso.