Noctua muestra un disipador pasivo de 1,5 kg capaz de disipar un i9-9900K

Noctua ha estado mostrando y, mucho más importante, el prototipo de un disipador completamente pasivo en el que está trabajando la marca. Este prototipo es notable por dos aspectos: es capaz de refrigerar un procesador Intel Core i9-9900K sin necesitar de la ayuda de ningún ventilador integrado en el disipador. Y, para fabricarlo, Noctua ha tenido la necesidad de emplear tanto metal que el peso final de este disipador es de 1,5 kg. Esto lo haría convertirse en uno de los disipadores más pesados que hayamos visto en Hard Zone.

Lo que a muchos de nosotros nos gustaría conseguir un día, para nuestros equipos, es que fueran capaces de funcionar de manera completamente pasiva. Y, aunque hay ofertas en el mercado de cajas que son capaces de hacer realidad tal aventura, la realidad es que suelen ser bastante caras, en muchos casos no incluyen a la tarjeta gráfica en su refrigeración y suelen limitar el TDP del procesador a 65 W. Esto automáticamente excluye a todos los procesadores de gama de poder ser empleados con ellas.

Sin embargo, Noctua ha mostrado en el Computex 2019 el prototipo de un disipador que es capaz de refrigerar un procesador Intel Core i9-9900K de manera pasiva. Es decir, estaría refrigerando unos 95 W de TDP, que ya todos sabemos que no coincide con el consumo real de estos procesadores, que es muy superior. Sin embargo, a nadie se le escapa que el i9-9900K es uno de los procesadores más calientes que hay en el mercado. Y que, ni siquiera el hecho de llevar soldado su IHS hace que sea sencilla su refrigeración con un disipador activo.

El prototipo de Noctua emplea 7 heat pipes

Como ya hemos comentado al principio del artículo, este prototipo que Noctua está mostrando en el Computex 2019 pesa unos nada desdeñables 1,5 kg. Cierto que no es el disipador más pesado del que tenemos noticias en la oficina. Ese honor le correspondería al antiguo Thermalright TRUE Copper del año 2008, que pesaba 2 kg. Y, para los que os lleváis las manos a la cabeza por estas cifras, comentar que, con un buen sistema de anclaje, la placa base no se deforma. Eso sí, no es aconsejable mover la caja con tanto peso instalado sobre el procesador y el socket.

Noctua lo que ha hecho es emplear láminas de aluminio de un grosor de 1,5 mm, que es bastante más del triple de espesor de lo que se suele emplear en un disipador comercial. Esto indudablemente le aporta una enorme rigidez a la torre. De la misma manera que también se la aporta las 7 heat pipes que emplea el disipador para mover el calor desde su base a las aletas de refrigeración. Pero, por otro lado, lo que también le aporta es una enorme masa, que se acaba traduciendo en el enorme peso que posee este prototipo.

En las pruebas que estaba realizando Noctua en su stand del Computex 2019, la marca era capaz de mantener a plena carga el procesador Intel Core i9-9900K, con unas temperaturas máximas que no pasaban de los 95 ºC. Pero, si os parecen altas estas temperaturas, la marca ha confirmado que, si se le añade un ventilador de 300 rpm, la capacidad de refrigeración del disipador sube hasta los 120 W.