¿Dirá Huawei adiós a los ordenadores? No podrá usar CPU de Intel ni de AMD

La guerra abierta entre el gobierno de los Estados Unidos y China ha tenido como consecuencia la primera víctima clara en el sector tecnológico: Huawei. Ya sabemos que las grandes empresas estadounidenses tienen vetada la cooperación y negociación con este gigante tecnológico chino, lo cual supone no disponer de CPUs ni de Intel ni de AMD ¿dirá Huawei adiós al sector de ordenadores domésticos? ¿qué hará en servidores?

Incertidumbre tecnológica en el sector, las pérdidas serán para ambos bandos

Huawei

La prohibición al comercio impuesta al gigante tecnológico chino Huawei por el Departamento de Comercio de EE. UU, ratificado después a través de una Orden Ejecutiva por el actual presidente del país Donald Trump, está teniendo efectos en ambos sentidos.

Las empresas de este país tienen prohibido importar productos y servicios del gigante chino, pero, además, no pueden participar en ningún tipo de comercio con ellos.

Huawei-vs-EE.-UU

Esto está generando pérdidas para todas las grandes empresas estadounidenses, no solo afectando a Huawei, sino en concreto a Intel y AMD. La relación entre este eje (Huawei-Intel-AMD) está en el punto de tensión máxima, ya que AMD está perdiendo aproximadamente 39 millones de dólares e Intel algo más de 84 millones, donde al mismo tiempo Huawei está perdiendo el soporte de ambos fabricantes de CPUs.

¿Significa esto el adiós de Huawei al sector de PC doméstico? Realmente es difícil responder tajantemente a una pregunta de este calibre, pero sí podemos intuir que puede hacer el gigante chino ante esta gran eventualidad. En primer lugar, hay que tener en cuenta que actualmente todos sus MateBook portan procesadores Intel, por lo que estos tienen que ser actualizados a una nueva plataforma de alto rendimiento o bien desechados si esto no se consiguiese, siendo entonces un duro golpe para la marca.

Huawei no podrá fabricar CPUs X86 ni X64

Intel-Huawei

Evidentemente, la guerra comercial y en concreto el veto a Huawei supone que estos no pueden fabricar mediante su matriz de procesadores HiSilicon ninguna CPU con estas licencias. En el primer caso (X86) Intel posee todas las patentes de 16 bits X86, 32 bits X86, MMX y SSE, mientras que AMD posee todas las relacionadas con X64: EMM64, AMD64, X86-64 y algunas derivadas menores.

Por lo tanto, ningún fabricante del mundo puede hacer procesadores X86 o X64 sin el consentimiento y contrato con Intel y AMD. De manera que Huawei solo tiene dos salidas: usar arquitectura POWER de IBM o usar ARM.

Si estamos al tanto de los movimientos de la compañía China en el sector móvil, sabemos que Huawei tiene en el tintero su último procesador para smartphones llamado Kirin 985, un SoC a 7 nm de la mano de TSMC que superará entre un 10 y un 20% el rendimiento de su antecesor Kirin 980. No sabemos mucho del 985, pero sí sabemos que el 980 es un SoC ARM LTE de 64 bits, con cuatro núcleos BIG Cortex-A76 a 2,6 GHz y cuatro núcleos little Cortex-A55 a 1,8 GHz con GPU Mali-G76 y soporte para LPDDR4X-4266 MHz.

¿ARM en sus portátiles y sin Windows?

Kirin_980_-1

Visto de este modo ¿es posible que Huawei comience a introducir procesadores ARM para sus portátiles? No es nada descabellado, ya que hemos visto como los Snapdragon han intentado (e intentan) introducirse en el ecosistema Windows, donde están trabajando junto con Microsoft en su optimización y donde los primeros resultados son prometedores.

Por lo que ARM es una opción más que factible para Huawei, pero aquí llega el segundo problema: Microsoft tampoco podrá trabajar en colaboración con el gigante asiático, donde al igual que Google, no podrá licenciar su sistema operativo para sus dispositivos. En este punto todo se enturbia, ya que las opciones pasan por software abierto con Linux (mucho menos atractivo para el usuario medio que Windows) o crear su propio S.O, algo que es realmente complicado y que igualmente no es atractivo.

El ecosistema de los portátiles se comporta totalmente distinto al de los smartphones, por lo que es posible que Huawei se vea abocada a aparcar sus portátiles Matebook hasta tener listo un SoC y un SO personalizados, donde fuera del mercado chino puede tener grandes problemas para su comercialización y donde quizás haya comenzado el principio de su fin.