Acusan a los creadores de Star Citizen de desperdiciar el dinero

Star Citizen es, posiblemente, el proyecto más ambicioso jamás visto para un videojuego. Tanto es así que, aunque es jugable, el juego no está ni mucho menos terminado, ya que sigue en versión Alpha, pero aun así no para de gastar dinero. Hasta tal punto llega esta historia que en un informe de Forbes se acusa a sus desarrolladores de incompetencia y mala gestión, mientras que los usuarios se quejan de poca optimización para sus tarjetas gráficas.

Star Citizen: de las alabanzas a las críticas

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No vamos a descubrir ahora un título de la capacidad de Star Citizen, pero sí veremos cómo está siendo llevado por sus desarrolladores, los cuales están en entredicho precisamente por algo que la comunidad critica: su tiempo de desarrollo, al parecer, infinito.

Para poner en contexto la situación debemos entender que la fecha de desarrollo y lanzamiento públicos del juego fue en el año 2012, es decir, hace ya 7 años, mucho tiempo desde los que Chris Roberts y su estudio Cloud Imperium Games lanzaron su título más ambicioso. Star Citizen, desde aquel entonces, sigue siendo el juego sin acabar, la Sagrada Familia de los videojuegos actuales, ya que una y otra vez el juego se retrasa.

Tanto es así, que sigue en desarrollo y en fase Alpha, donde las cantidades de dinero que durante tantos años han recibido están siendo cuestionadas. Como decimos, Forbes ha sido la primera que ha realizado un informe sobre lo acontecido, y donde se plantean muchas preguntas, algunas de ellas bastante críticas contra Roberts.

Y es que en dicho informe se acusa y culpa a este de incompetencia y mala gestión de los recursos de este juego. Se sugiere incluso que el propio Roberts se está enriqueciendo personalmente del proyecto.

Casa por valor de 4.7 millones de dólares, empleados y ex-empleados cabreados y un juego que no termina de despegar

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Toda la crítica hacia Roberts parece basarse en los comentarios de 20 ex-empleados, donde se afirma que el creador de este juego es un mal administrador de recursos y un mal gestor, donde hasta hace poco parecía estar fuera de control. Al parecer, Roberts tiene unos viejos hábitos nada saludables (entendemos que para la economía de su empresa), los cuales parecen haber resurgido tras quedar enterrados.

Para argumentar lo sucedido, Forbes aporta una serie de datos relevantes: a finales de 2017, Cloud Imperium tenía solo 14 millones de reservas financieras, donde actualmente el estudio emplea a 537 personas, lo cual da una suma total de aproximadamente 30 millones de dólares al año en sueldos, es decir, que al menos dicho juego debe de paliar ese déficit anual o de lo contrario se estará tirando de las reservas continuamente.

Forbes también ha contabilizado el número de naves espaciales vendidas, donde han contado hasta 135 ventas. Al mismo tiempo, la compañía tiene 129 quejas de compradores dirigidas a la Comisión de Comercio de los EE. UU, los cuales reclaman hasta 24,000 dólares.

Roberts por su parte se defiende afirmando que el juego es jugable, su contenido y funciones es mucho más amplio que otros juegos terminados y la versión Alpha fue cerrada la semana pasada. Parece una defensa bastante pobre ante las acusaciones dirigidas hacia su persona. ¿Es acaso Star Citizen otra burbuja que acabará estallando? ¿un No Man Sky interminable?