Por qué Intel no mejora los disipadores de serie de sus procesadores Core

Desde hace ya años que sabemos que los disipadores que Intel vende con sus procesadores, no son los más adecuados para realizar la tarea que les ha sido encomendada. Por lo general, son disipadores que cumplen su función bastante mal, con elevadas temperaturas de funcionamiento y bastante ruidosos. Y, aun así, la empresa no ha hecho absolutamente nada por cambiarlos y mejorarlos en todos estos años. ¿A qué se debe esta indiferencia del gigante azul para con sus usuarios?

Es habitual que la mayoría de procesadores, especialmente en la gama de escritorio, de ambos fabricantes Intel y AMD suelen venir con un disipador con el que refrigerarlos, una vez los montemos en nuestro sistema. Pero esto se puede considerar como un eufemismo.

Hasta que AMD sacó sus disipadores Wraith al final de la etapa de sus antiguos procesadores FX con arquitectura Bulldozer y, más recientemente, con los procesadores AMD Ryzen, los disipadores de serie de ambas compañías servían para poco más que como pisapapeles.

El caso de los disipadores de Intel es quizás algo más sangrante. Por un lado, porque en esta empresa saben perfectamente que sus procesadores se calientan bastante.

Y, por otro lado porque, a pesar de conocer este aspecto, y de la elevada sonoridad que tienen cuando funcionan, la empresa no ha movido ni un dedo para intentar corregir este hecho. Prefiriendo que sus usuarios se vean abocados a comprar disipadores de terceros, que sean capaces de mantener medianamente bajo control las temperaturas de sus procesadores de la serie Core.

El problema de los disipadores de serie de Intel se acentúa cada verano

Generalmente, los disipadores de serie de los fabricantes se diseñan para ser empleados con una temperatura ambiente de 25 ºC. Sin embargo, esta temperatura ambiente, dentro de una caja de ordenador, se suele alcanzar solo durante unos cuantos meses del año.

Específicamente, aquellos en los que la temperatura ambiente de nuestra habitación es considerablemente inferior a los anteriormente mencionados 25 ºC. Esto implica que es solo en los meses de invierno y aquellos que les preceden y siguen que el disipador funcionará como Intel lo ha diseñado.

Sin embargo, en cuanto comienza a subir la temperatura ambiente por encima de los 25 ºC y, especialmente, durante los meses de verano, los disipadores OEM de Intel se ven completamente desbordados a la hora de realizar su trabajo.

¿Por qué Intel no cambia sus disipadores OEM?

Si Intel, como empresa que se supone que escucha a sus usuarios, no se hace eco de las quejas que tienen éstos sobre el inadecuado funcionamiento de sus disipadores, y de su elevada sonoridad es, básicamente, porque en realidad el disipador cumple con los parámetros para los que ha sido diseñado.

Aunque lo haga a duras penas y con problemas de sonoridad. Sin embargo, mientras el disipador funcione bajo esos parámetros, Intel no hará nada para mejorar un diseño que lleva con nosotros desde los tiempos de los primeros procesadores para socket LGA 775.

Es un problema similar al tema de las pastas térmicas que emplea Intel en sus procesadores: mientras la pasta de stock sea capaz de cumplir su función adecuadamente en condiciones normales, a Intel le da igual que nosotros no seamos capaces de hacerle overclock a sus procesadores (incluso en la serie «K», que se supone que están diseñados para ello).

El compromiso para con sus usuarios de Intel, acaba con la fabricación de su componente y bajo sus parámetros. Nada más.