Ventajas de jugar en PC vs consola: por qué el ordenador es mejor en casi todo

Desde que existen las consolas, ha habido un constante debate entre sus usuarios y los usuarios de PC. Cada uno de ellos sostiene que su sistema de entretenimiento es el mejor para ejecutar videojuegos. Sin embargo, el paso del tiempo y la introducción de nuevas tecnologías en el ámbito de los ordenadores personales ha hecho que cada vez esté más claro que, la opción superior para poder disfrutar de un videojuego, es el PC. Y es que, a pesar que las consolas nos vayan a permitir tener un equipo para jugar durante bastantes años por un precio módico, la tecnología que se emplea en los PC siempre suele estar por delante.

Precisamente, este argumento que acabamos de citar, es uno de los más repetidos en este debate: por unos 300 euros, un usuario puede tener un equipo para jugar durante bastantes años. Y razón no les falta a los que defienden  este tipo de ideario. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce en este mercado. Y algo que justifica lo que acabamos de comentar es el hecho que, en el mercado actualmente, haya consolas con rendimientos muy dispares entre ellas, dentro de una misma generación. Con unas podremos jugar de manera más o menos aceptable a los últimos juegos que salgan para la plataforma, mientras que, con las otras, nuestras opciones para jugar serán más reducidas. O, dicho de otra manera, un usuario que se hubiera comprado el primer modelo inicial de consola, ahora se vería obligado a comprarse el segundo modelo. Pero un usuario de PC, lo único que habría tenido que hacer es cambiar la tarjeta gráfica.

El sistema operativo de las consolas no tiene que ocuparse de tantos procesos como en un ordenador

Hablando de la tarjeta gráfica, por todos es bien sabido que las que emplean las consolas suelen ser modelos inferiores en rendimiento a las que se montan en los PC. Sí, es cierto que el hecho de funcionar en un ecosistema cerrado, donde solo se tienen que ocupar de mover un juego, y con un sistema operativo que sirve solo para eso mismo y para ver películas, juega a su favor. Porque, a diferencia de los sistemas de escritorio que tienen en ejecución, de manera simultánea, cientos de procesos, las consolas requieren una menor carga de trabajo. Es por ello que los procesadores y las tarjetas gráficas no tienen porque ser los modelos más recientes.

Como es fácil de ver, la calidad gráfica de la consola es netamente inferior a la del PC. Y es que, para mantener el rendimiento dentro de ciertos parámetros, las consolas se ven obligadas a tomar atajos en la calidad de los gráficos. No es que sus gráficos sean malos, que no lo son, pero si queréis buenos gráficos, vuestra única opción es jugar en el PC.

Lo cual nos lleva a otro aspecto que en las consolas no es realizable: el empleo de los paneles con frecuencia de refresco variable (VRR, Varuable Refresh Rate). Las consolas se diseñan para que puedan mover los juegos a unos 60 FPS, que es una tasa de FPS bastante aceptable (cuando consiguen llegar a esta cifra, claro). Sin embargo, con un ordenador personal podemos hacer que el juego se mueva a bastantes más FPS y emplear un panel que sea compatible con las tecnologías AMD FreeSync o NVIDIA G-Sync. Gracias a estas tecnologías, mejora mucho la calidad de imagen de los juegos.

Otro aspecto que puedes elegir con un ordenador personal es este mismo tema de la calidad. Con la consola estarás siempre con un tipo de calidad gráfica predefinido. Por contra, con un ordenador personal tu puedes elegir la calidad que quieres ver en la pantalla, en función del rendimiento que te proporcione la tarjeta gráfica. Teniendo en cuenta que, muchas veces, los juegos de consola van dando trompicones en ciertas escenas que se les hacen complicadas de renderizar, con un ordenador personal no tendrías este problema salvo bajones puntuales.

En un PC podrás jugar a cualquier juego por antiguo que sea

Otro aspecto que no se suele tratar a menudo en este tipo de artículos es la retrocompatibilidad que tiene la plataforma del PC frente a la de las consolas. Así como cada vez que se produce el salto de una generación de consolas a una nueva, siempre hay muchos juegos que dejan de poder jugarse con la nueva generación, esto no sucede así con el PC. Cierto es que, para algunos juegos muy antiguos, quizás nos veamos obligados a buscar un emulador para nuestro ordenador personal, pero es tan sencillo como eso: no habremos desperdiciado nuestro dinero. Por desgracia, esto no sucede con las consolas. Si quieres jugar a un juego que te encantaba de la Xbox original en la Xbox One, con toda probabilidad no vas a poder hacerlo.

Lo cual nos lleva a otro aspecto que es interesante sobre el PC: el PC sirve para más cosas que la consola. Si tienes una consola te verás obligado, por necesidad, a tener también un ordenador personal para hacer todas las tareas que no puede llevar acabo la consola. Por tanto, te habrás gastado los 300 o 400 euros de la consola, más otros 500 o 600 euros en todo el conjunto del ordenador personal. Por no contar que tendrás dos aparatos por separado (y el correspondiente espacio que ocupan).

Luego está el precio de los juegos que, por lo general, aunque en lanzamiento suelen estar bastante parejos entre unos y otros, sí que es verdad que los precios de los juegos para PC suelen empezar a bajar más pronto, de una manera más pronunciada y mucho más rápido. Sin embargo, el precio de los juegos para consola pueden tardar bastantes meses en comenzar a bajar hasta llegar a precios más baratos. Por no contar que para PC disponemos de diversas tiendas online donde podemos comprar nuestros juegos, algo de lo que se carece para consola. Este es un tipo de flexibilidad que beneficia bastantea los usuarios de PC frente a los usuarios de los otros sistemas de entretenimiento.

El modo online del PC es gratuito

Otro aspecto a tener en cuenta con la consola es que sus altas temperaturas de funcionamiento, las llevan a ser tremendamente ruidosas cuando se juega con ellas. Esto afecta sobremanera a la experiencia de juego de los usuarios, tener de fondo de manera permanente el sonido de los ventiladores girando a más no poder. Los PC, si se buscan los componentes con algo de esmero, son considerablemente más silenciosos que las consolas cuando se juega con ellos.

También, tenemos el tema del modo online. Mientras que para los PC es, en un 90% de los casos, algo gratuito (salvo en ciertos tipos de juegos que sí funcionan por suscripción mensual), en las consolas debes de pagar una cuota mensual para poder disfrutar de este modo de juego. Esto, encima del coste de la consola. Así que si suponemos que acabamos teniendo varios años una consola, el precio de esta se incrementará de manera bastante significativa a base de pagar cada mes esta cuota.

La cantidad de juegos exclusivos de consola cada vez es menor

Muchos usuarios de consola confiesan que se compran un modelo u otro por los juegos exclusivos que salen para esas plataformas, ya sean de Microsoft o Sony. O incluso de ambas. Sin embargo estamos viendo como varios estudios están migrando algunos de sus grandes éxitos para consola a la plataforma del PC, para aprovechar un poco más el tirón y la buena fama que han cogido en las otras plataformas. Juegos como Metal Gear o Gears of War, que desde siempre han sido juegos típicos exclusivos de las PlayStation o de las Xbox, ya se pueden jugar en PC.

El tema del uso de periféricos también es algo interesante. Así como cada consola tiene sus propios periféricos y no se pueden intercambiar entre ellas, con el PC podremos emplear la gran mayoría de los mandos de las consolas modernas. Eso es especialmente cierto en el caso de las Xbox, cuyo mando por defecto ya es soportado por el propio Microsoft Windows.

Pero no es solo que podamos emplear los mandos de las consolas. Sino que también la cantidad y variedad de mandos que tenemos disponibles para esta plataforma, es bastante superior a la de las consolas.

Jugar con teclado y ratón es mucho más cómodo

Siguiendo con el tema de los periféricos, la realidad es que jugar con teclado y ratón es mucho más cómodo (y efectivo) que jugar con un mando. No por nada, ahora Microsoft también permite utilizar este tipo de periféricos para jugar con la Xbox One. Sin embargo, para poder hacerlo deberemos de comprar un teclado y ratón certificados por esta compañía para poder hacerlo. Algo que no pasa cuando jugamos con nuestro PC, en el que para jugar nos servirán cualquier teclado y ratón que queramos. Y quien dice teclado y ratón, dice también joystick o gamepad.

Pero, por otro lado, si lo que queremos es jugar a los juegos de otras consolas, en la plataforma PC hay también bastantes emuladores de estas plataformas que nos van a permitir jugarlos. Juegos para PS1, PS2, PS3, PS4, Xbox 1, 360 o One pueden ser ejecutados en sus correspondientes emuladores para PC con mejor o peor resultado. Este aspecto de los emuladores, es uno del que carecen las consolas. Los usuarios de esa plataforma solo pueden jugar a los juegos que hayan salido para ellas, sin posibilidad de probar los del resto. Cierto es que, cada vez más desarrolladores crean juegos que salen, de manera simultánea en todas las plataformas. Pero los que son exclusivos de cada una de ellas, al final no se pueden jugar salvo en la propia consola para los que se diseñaron… Y en un emulador en un PC.

En el PC puedes instalar mods a tus juegos

Aunque tanto Microsoft como Sony van dejando cada vez más libertad a sus usuarios para instalar mods en sus juegos, este tipo de modificaciones de siempre ha sido el campo de trabajo de los PC. Hay juegos bastante famosos, como The Elder Scrolls, cuyos mods pueden cambiar todos los aspectos de juego, para que sea mucho más agradable y/o realista poder jugar con él. Algo que también se solía hacer con los GTA, hasta que Rockstar decidió prohibirlos el año pasado.

La comunidad modder para el PC es una bastante extensa, con muchas webs dedicadas a este fin, donde podremos encontrar mods para juegos antiguos (y modernos), que les dan un completo lavado de cara. O los rehacen desde el principio, de manera que se puedan jugar con los nuevos ordenadores más potentes, con mejores texturas, sonidos, etc.

Para terminar, también comentar el caso de los juegos Indie. Este tipo de juegos no se suelen lanzar para consolas. Pero hay excelentes juegos Indie que se desarrollan para PC capaces de competir, por horas de entretenimiento (que, al final, es de lo que se trata) con los de los desarrolladores más importantes. Y es una pena que los usuarios de consola no puedan disfrutar de ellos, a no ser que los compre un gran estudio. Un caso así es lo que sucedió el Minecraft original. Hasta que el juego fue comprado por Microsoft, se trataba de un juego Indie, que tenía un público bastante limitado.