Intel Core i3 vs i5 vs i7 vs i9: ¿Cuál debería comprar para mi PC?

Siempre que vamos a montar un nuevo ordenador o en cambio vamos a comprar uno pre-montado nos asaltan las dudas. No es fácil decidir que adquirir entre tantos modelos y rendimientos, pero la tarea se complica si dicho PC es con vistas a futuro. En estos casos, ¿qué Intel Core debería comprar para mi PC?

¿Cuáles son las diferencias entre las gamas Intel Core i3, i5, i7 e i9?

Intel Core 1

Bueno, esto es algo complejo y técnico, de profundidad, pero nuestra intención no es esa en este artículo, sino facilitar la decisión en base a conceptos básicos, rápidos y fácilmente asimilables por cualquier usuario con un lenguaje fácil y cómodo de entender, con los menores tecnicismos posibles.

Lo que tiene que saber en cuanto a diferencias es que a mayor número de serie las características son mayores, es decir, tendrá más potencia disponible. De esta manera el i7 siempre será superior al i5 y este al i3.

Las diferencias radican en un mayor número de núcleos disponibles o hilos (o ambas claro), mayores tamaños de cachés, y sobre todo mayores frecuencias por norma general. Esto impulsa el rendimiento y por lo tanto de cara a un futuro siempre será mejor tener una CPU potente a una que cubra sus necesidades en el día de hoy.

Este aspecto es imprescindible tenerlo en cuenta, si usted es asiduo a cambiar de CPU entonces puede optar a adquirir una CPU un paso más atrás (o incluso dos) de lo que vamos a recomendar en este artículo.

Un detalle que tiene que tener en cuenta es que Intel tiene lo que denomina «generaciones«, actualmente vamos por la octava generación (Coffee Lake como nombre en clave). Cada generación tiene sus i3, i5 e i7 y a su vez existen varias plataformas diferentes diferenciadas por chipsets y sockets.

Los chipsets y sockets son básicos para montar nuestra plataforma

Intel Core 2

Para no liarnos demasiado, el chipset es un chip que controla bastantes parámetros de las placas base, USBs, algunos puertos, controladores etc…

Por decirlo de manera convencional, si la CPU es el corazón del PC, el chipset es el corazón de la placa base y da soporte a ciertas generaciones de CPUs de Intel, según ellos lo crean conveniente.

Además, la placa base tiene el zócalo donde la CPU va «pinchada«, donde se conecta para que nos entienda. Este zócalo se denomina socket y como el chipset alberga una cierta cantidad de generaciones de CPUs, según convenga a Intel por diferentes motivos.

Poniendo un ejemplo práctico para facilitar el visionado de la teoría, la octava generación de CPUs es compatible con el chipset Z370 y socket 1151, pero no lo es con el chipset anterior Z270 y mismo socket 1151. Físicamente los sockets son los mismos, pero no son compatibles por un cambio en la implementación del voltaje en sus pines, por eso, aun pudiendo pinchar la CPU no arrancará, bueno, por eso y porque no tiene soporte de BIOS en Z270 para la octava generación.

Una vez entendido esto no entraremos en generaciones anteriores y nos centraremos en la actual que es la que demanda el mercado (pero es aplicable tanto al pasado y al futuro) para la plataforma 1151 que es gama media y la más vendida para PCs de escritorio. De igual manera la información de las CPUs Intel es válida para portátiles o gama extrema (con algunas salvedades claro).

Actualmente el mínimo de núcleos que Intel dispone en sus CPUs es de 2, de ahí podemos subir a CPUs con 2 núcleos y 4 hilos, 4 núcleos, 4 núcleos y 8 hilos, 6 núcleos y 6 núcleos y 12 hilos. Todos con diferentes velocidades, cachés y precios, pero antes de seguir ¿qué significan los hilos?

El HyperThreading puede marcar la diferencia en ciertas CPUs

Intel Core 3

Los hilos son ramas de procesamiento que Intel deriva de los núcleos principales, de manera que tendremos «X» núcleos pero el «doble» de procesamiento, ya que cada núcleo genera dos hilos. uno real y otro «virtual». Esta tecnología es llamada HyperThreading o HT y a groso modo es como tener el doble de núcleos a coste cero, aunque realmente no se llega a la capacidad de cómputo real en los hilos vs núcleos, el rendimiento de un hilo virtual ronda el 70% del de un núcleo físico (aproximadamente y dependiendo de la arquitectura donde comparemos).

Normalmente y salvo contadas excepciones solo disponen de HT las CPUs de gama más alta, en el caso de la octava generación de Intel solo los 8700T (bajo consumo), 8700 (sin posibilidad de overclock) y 8700K (con posibilidad de overclock).

Al HT hay que añadirle otro factor que está relacionado con la frecuencia (o velocidad) de la CPU y es el Turbo Boost. Esta tecnología se diseñó para elevar la velocidad de la CPU pero solo en núcleos concretos, de manera que podemos tener varios núcleos a varias frecuencias distintas.

Normalmente solo uno o dos núcleos alcanzan la velocidad más alta, de ahí para abajo la velocidad baja a mayor número de cores tengamos. Esto no significa que un six core (6 cores) tenga menos velocidad que un quad core (4 cores), sino que un six core tendrá uno o dos núcleos más rápidos, otros dos menos rápidos y dos más a frecuencia máxima sin turbo.

Además, ha de saber que a mayor número de núcleos (cores) por norma general el consumo (TDP) aumenta, y este es un factor limitante ya que si las temperaturas de la CPU se disparan esta se verá obligada a bajar la velocidad para evitar sobrecalentamientos y daños.

Así que tan importante es una buena CPU como su refrigeración.

Para finalizar la teoría, cada modelo de CPU puede o no puede tener una letra después de su numeración, en sus versiones de escritorio hay tres variantes:

  • T–> es la variante de bajo consumo de Intel y normalmente también cuenta con menor frecuencia, de manera que es más lento que sus homólogos de versión.
  • Sin letra –> CPUs bloqueadas, no permiten overclock.
  • K –> CPUs desbloqueadas, permiten overclock.

Puede ser un poco lioso todo esto así que mejor dejamos un diagrama con un resumen de características:

Intel Core 8

Con todo esto en mente, podemos dividir a las CPUs en las tres gamas para abarcar un rango de usuarios mayor:

  • Intel Core i3: Destinados a usuarios que demanden pocos requerimientos y potencia. Es la opción más barata y la más básica, dedicada a navegar por Internet, servidor de descargas básico, ofimática, redes sociales etc … Parten en este caso desde los 4 núcleos sin HT siendo su máximo exponente el i3 8350K que permite overclock y tiene una frecuencia más alta, aunque también más consumo.
  • Intel Core i5: Es la gama más demandada sin duda y por ello Intel ofrece más modelos. Aquí ya partimos de seis núcleos también sin HT con velocidades que llegan hasta los 4.3 Gigahercios en el caso de los i5 8600 y i5 8600K. Van destinados a usuarios algo más exigentes pero que valoran el ratio precio/rendimiento por encima de todo. La mayoría de estas CPUs pueden usarse para jugar a juegos medianamente exigentes y son relativamente rápidas para renderizar vídeos cortos.
  • Intel Core i7: Gama alta para usuarios más experimentados o necesitados de mayores potencias. Todas las CPUs tienen HT y todas son six cores. Son CPUs especializadas para gaming debido a sus mayores frecuencias y suficientes núcleos/hilos, al mismo tiempo son usadas por múltiples usuarios para renders no profesionales pero que requieren potencia para no demorar el trabajo.
  • Intel Core i9: De momento no existen i9 en la plataforma de gama media. Será con la 9 generación bajo el chipset Z390 cuando Intel ponga a disposición de los usuarios el i9 9900K, con 8 núcleos y 16 hilos a una frecuencia récord de 5 GHz. Si necesitamos escalar hasta la gama más alta con chipset X299 encontraremos las CPUs más potentes de las que dispone Intel para escritorio con mayor número de núcleos, concretamente a fecha de hoy hasta 18 con su i9 7980X. En cualquier caso, la gama i9 está reservada para los entusiastas o las personas que necesitan hasta el último núcleo y MHz, ya sea por computación, render, IA o similares. No son por norma general objetivo de gamers ya que la mayoría de juegos TOP solo aprovechan hasta 6 núcleos y 12 hilos.

Si después de esta extensa explicación no terminas de tener los conceptos claros de quién es más rápido que quién, quién dispone de más núcleos o de qué ofrece más rendimiento simplemente usa como una leve guía el precio de cada CPU. La escalabilidad del mismo es un leve indicativo de por dónde puede empezar a mirar, tenga en cuenta detalles como las versiones K.

Si no vas a realizar overclock (forzar la CPU a ir a una velocidad superior a la de casa) no merece la pena pagar un extra de dinero por algo que no es necesario, como ejemplo el i5 8600 e i5 8600K.

La mejor elección siempre es con la que uno está satisfecho, piensa en tus necesidades, opciones de futuro, actualizaciones de su plataforma y por supuesto si lo que vas a comprar cubre y cumple con lo que en general buscas.