Arctic Sound y Jupiter Sound: las nuevas tarjetas gráficas de Intel

Parece ser que ya se está trabajando en las nuevas tarjetas gráficas de Intel, que con toda probabilidad reemplazarían a las actuales gráficas Radeon RX Vega junto a los procesadores de la serie G. Estas nuevas tarjetas gráficas probablemente sean la respuesta de Intel para no tener que depender de su mayor competidor en el segmento de procesadores.

Hace muy poco tiempo, Intel presentaba sus nuevos procesadores de la serie G que incorporaban, como gran novedad, una tarjeta gráfica física dedicada: la Radeon RX Vega. Estos procesadores, a pesar de denominarse «de 8ª Generación» todavía montaban núcleos Kaby Lake en su interior. Y  fueron sustituidos en poco tiempo por los recientemente lanzados procesadores de 8ª Generación (esta vez sí) que montan núcleos Coffee Lake en su interior. En ambos casos, dos son las versiones de la Radeon RX Vega que se montan junto con ellos: una versión más potente denominada Radeon RX Vega M GH y otra menos potente denominada Radeon RX Vega M GL.

Estos nuevos procesadores más gráfica presentan la novedad de que el núcleo gráfico no está integrado dentro del propio procesador, si no que se comunica con él a través de un bus de datos dedicados que se denomina EMIB. Este bus comunica tanto el núcleo gráfico como la memoria HMB2 de la gráfica Radeon con el procesador de Intel.

La llegada de Raja Koduri podría explicar la aparición de estas noticias sobre las tarjetas gráficas de Intel

Desde que supimos que Raja Koduri se marchaba de AMD para entrar al día siguiente en su gran rival, Intel, muchas cejas se han levantado para preguntarse si Koduri se iba para desarrollar una nueva arquitectura para Intel. Bueno, pues parece ser que la duda ya se ha despejado y que se va a encargar de dirigir el desarrollo de las dos nuevas tarjetas gráficas dedicadas: Arctic Sound y Jupiter Sound. Al fin y al cabo, uno no contrata uno de los mejores arquitectos de tarjetas gráficas para tenerlo mano sobre mano en una oficina mirando a las musarañas.

En realidad, el movimiento de Intel a la hora de sacar estas nuevas gráficas dedicadas es uno que es bastante inteligente, dado que les permitirá no depender del suministro de AMD Radeon de los núcleos RX Vega para sus procesadores de la serie G (que serán donde se acaben instalando). También les permitirá ahorrar en gastos dado que todo el procesador + EMIB + gráfica se fabricarán en casa.

Lo que tampoco sabemos es cómo de avanzados tiene Intel el trabajo en estos dos nuevos modelos, aunque me atrevería a vaticinar que deberían de estar listos para cuando llegue al mercado la 9ª Generación de procesadores Core al mercado.