Microsoft no sacará beneficio de las nuevas Xbox One X a pesar del precio

Si la la nueva consola de Microsoft, la Xbox One X, fue desvelada el pasado fin de semana, parece que el precio no ha gustado demasiado. Tampoco es muy de extrañar, dado que $499 la deja bastante fuera de lo que suele ser habitual gastarse en una consola. Aun así, Microsoft ha confirmado que al principio no ganará nada con ella.

La tela se levantó de la consola, antes denominada Project Scorpio, de Microsoft el pasado fin de semana. Con el nombre comercial de Xbox One X, la nueva consola Xbox se unirá a la «familia de dispositivos Xbox» con mucho mayor poder que cualquier otra consola actualmente en el mercado, con 6 TFLOPs de potencia informática. A ese ritmo, Microsoft dice (y ha demostrado) que su nueva consola será capaz de impulsar las experiencias premium de 4K. Sin embargo, algunos analistas dicen que el precio de $ 499 será demasiado alto para los consumidores, que normalmente buscan comprar consolas en la banda de $ 249, $ 349.

Dicho esto, la pregunta podría hacerse a Microsoft si la compañía podría haber disminuido aún más los precios de su nueva consola, tomando un corte de los beneficios de venta del hardware. Y cuando se le preguntó si Microsoft estaba sacando algún beneficio en absoluto de los precios minoristas de las Xbox One X, Phil Spencer respondió de manera frontal «No».

¿Por qué Microsoft afirma que no le está sacando rendimiento económico a la Xbox One X?

Así que Microsoft realmente no se está beneficiando de la venta de cualquier Xbox One X consola. Eso puede parecer algo increíble teniendo en cuenta su elevado precio de salida (relativamente, tenemos que tener en cuenta esta consola puede realmente crear experiencias en 4K). Sin embargo, esto no es nada nuevo para quien conozca algo este mercado. De hecho, la mayoría de las consolas de juegos cuando acaban de ser lanzadas apenas hacen alguna cantidad de dinero en sus ventas de hardware en el momento de su introducción al mercado.

Por el contrario, los fabricantes como Microsoft y Sony suelen optar por subvencionar las compras de la consola al poner su margen de beneficio a cero (y a veces, incluso por debajo de cero, como en las consolas cuestan más para fabricar que en su punto de venta) para permitir que un mayor número de clientes compren su hardware.

También hay que tener en cuenta que, hasta que no comience la producción en masa de la consola, los precios de los componentes y de los materiales no comenzarán a bajar de manera apreciable. Luego está la rapidez con la que el fabricante quiera hacer disponibles esas rebajas a sus clientes, claro.