Toshiba se plantea separarse de su división de dispositivos NAND

Escrito por Rodrigo Alonso

En un movimiento estratégico que tiene como finalidad obtener liquidez monetaria a corto plazo, Toshiba podría estar planteándose crear una escisión de su división de fabricación NAND, de manera que crearían una nueva empresa aparte de la matriz para que funcionara económicamente por separado, de igual manera como por ejemplo AMD hizo con la división Radeon.

Este movimiento de reestructuración interna viene a colación de una serie de errores que la compañía ha cometido en los últimos tiempos, errores económicos como por ejemplo los 1.200 millones de dólares que introdujeron por error en la facturación del último trimestre, lo que les creó bastantes dificultades especialmente en bolsa. También tuvieron otra equivocación en los cálculos del crédito que la compañía tomó para adquirir la empresa CB&I, en la que Toshiba “regaló” 87 millones de más a la empresa.

Aquí es donde la escisión entra en juego en la ecuación, pues permitirá a Toshiba “vender” parte de su negocio a una nueva compañía (se estima en un 20% del total de activos) generando unos ingresos rápidos de unos 2.500 millones de dólares, lo cual permitiría a la compañía salir de la situación financiera en la que se han metido a causa de los errores que hemos comentado antes. Y la compañía a la que venderían los activos seguiría siendo suya.

Western Digital entra en juego gracias a su buena salud financiera y por el hecho de que ambas compañías colaboran en la producción de dispositivos NAND (ya en el pasado Toshiba era socio de SanDisk antes de que WD la comprara por 19.000 millones en 2015). Sin embargo, las operaciones de semiconductores de Toshiba que incluyen ésta asociación con Western Digital suponen aproximadamente el 80% de los ingresos de la compañía, por lo que alienar su negocio de fabricación NAND de la compañía madre podría tener graves consecuencias a largo plazo.

Dado que actualmente Western Digital está muy enfocada al negocio NAND, ésta “venta” podría interesarles mucho y muy posiblemente quieran invertir en ella, haciéndose con activos de Toshiba (aunque sea “prestados”) que les permitiría seguir mejorando su catálogo de soluciones de almacenamiento. Ya veremos qué sucede, porque ninguna compañía ha puesto todavía nada en claro y podría suceder cualquier cosa. Esperemos que Toshiba no vuelva a cometer otro error financiero que los suma en un agujero del que ya no puedan salir, sería un desastre si ésta jugada les sale mal.

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