La tecnología HAMR para discos duros estará lista muy pronto.

La tecnología HAMR para discos duros estará lista muy pronto.

Juan Diego de Usera

La tecnología HAMR (Heat Assisted Magnetic Recording) que permite la grabación de datos sobre una superficie ferrosa magnética con la ayuda de un láser especial, estará lista para su producción en masa para el año 2018 según las estimaciones de Seagate, uno de los principales fabricantes de discos duros del mercado actualmente.

Posiblemente muchos de vosotros os estéis preguntando qué tipo de tecnología es la HAMR y cuál es su empleo en el ámbito de los discos duros mecánicos. Los primeros pasos en la creación del estándar HAMR se dieron en 1954 (sí, bastante antes que IBM patentara su primer disco duro mecánico). En esta tecnología, se pretende calentar una porción de la superficie del plato ferro magnético donde se van a grabar los datos mediante el uso de un láser especial hasta alcanzar una temperatura próxima al punto de Curie (que depende del material con el que se ha realizado el plato) de manera que el calor generado anule las propiedades magnéticas y convierta a la superficie casi en una paramagnética (es decir, una que no posee ningún tipo de magnetismo), permitiendo de esta manera saltar el límite supermagnético que posee la actual tecnología de discos duros mecánicos.

Claro que todo esto va a requerir un rediseño completo del interior de los discos duros mecánicos, ya se que se necesitarán de nuevos cabezales de lectura, nuevos tipos de platos y especialmente, nuevos cabezales de escritura con el láser de altísima precisión incorporado. Toda esta nueva tecnología lleva ya años dando vueltas por diferentes ferias tecnológicas con prototipos realizados por Seagate, Western Digital, TDK… Y todos coinciden en afirmar que el problema a fecha de hoy es la falta de confiabilidad de los prototipos actuales, aunque desde 2012 se ha avanzado de manera considerable en este campo. Por ejemplo, Seagate se espera que empiece a mandar prototipos a ciertas empresas de su confianza para que los monten en sus equipos y los sometan a pruebas de esfuerzo reales en condiciones no ideales. Este procedimiento ayudará a acelerar el desarrollo de esta tecnología bastante pero como mínimo no deberíamos verlos en el mercado hasta bien entrado el año 2018.

Y estando en la edad de los discos duros de estado sólido ¿qué ventaja aportaría este nuevo tipo de disco duro sobre los discos duros mecánicos actuales? En general, una mayor densidad de datos almacenada por pulgada cuadrada, unido a la mayor fiabilidad que presentan los discos mecánicos frente a los discos de estado sólido (ya solo a mí, desde que compré mi primer SSD se me han estropeado 2 unidades de este tipo pero solo una de un mecánico). Discos duros mecánicos de este tipo quizás no estén tan orientados a los usuarios de equipos de escritorio, si no más orientados a las empresas de almacenamiento de datos, está claro.