¿Los puertos USB de tu PC te dan problemas? Así puedes solucionarlo

Todos los PCs, sean de sobremesa o portátiles, incorporan puertos USB porque son la manera universal de conexión de dispositivos externos. Sin embargo, hay veces en la que los puertos USB no funcionan correctamente o entregan un mal rendimiento y se convierten en un auténtico quebradero de cabeza, así que en este artículo te vamos a contar lo que debes hacer si tienes problema con los puertos USB en tu equipo.

Los síntomas que puedes sufrir y que indican que un puerto USB no funciona como debe pueden ser varios: desde que no reconoce ningún dispositivo conectado hasta que no funcione en absoluto, pasando por que entregue un mal rendimiento especialmente cuando se le conectan unidades de almacenamiento. Las causas también pueden ser diversas, y pasan por fallos a nivel de hardware hasta que simplemente estén demasiado sucios, así que vamos a ver qué es lo que podemos hacer al respecto.

Comprueba el estado físico del puerto USB

Cuando uno o varios puertos USB de tu PC te están dando problemas, lo primero que debes hacer es comprobar su estado físico. Es bastante fácil, especialmente cuando se trata de los puertos frontales de la caja, que por no utilizarlos se hayan llenado de porquería que evita que el dispositivo que conectamos haga buen contacto; igualmente, no es difícil en puertos USB que están siempre conectados que hayan sufrido problemas físicos por tirones o golpes accidentales, así que no está de más que compruebes a conciencia su estado.

Puerto USB destruido

Obviamente, si ves que el puerto USB está sucio debes proceder a limpiarlo con cuidado, ayudándote de un paño limpio y un destornillador plano para sacar la suciedad acumulada en su interior, pero repetimos el hecho de que debes hacerlo con sumo cuidado para no dañar nada (y evidentemente con el PC apagado y desconectado de la corriente). También puedes ayudarte de un spray de aire comprimido.

Si los puertos USB que te están dando problemas son los frontales de la caja, comprueba que la conexión a la placa base está correctamente conectada y que los cables están en buen estado. Prueba a desconectarlos de la placa y volver a conectarlos, ya que especialmente cuando el problema es mal rendimiento a veces una conexión inestable tiene bastante que ver.

Ahora bien, si existen daños físicos en el propio puerto como en la imagen (extrema) que hemos puesto arriba o notas que el conector «baila», entonces tienes un problema grave y es bastante probable que ese puerto USB haya quedado ya destruido y tengas que descartarlo o cambiarlo por otro. En todo caso no desesperes, porque hay más cosas que debemos verificar antes de darlo por perdido.

¿Qué dice Windows sobre el puerto USB que da mal rendimiento?

Hay ocasiones en las que la culpa de los problemas o del mal rendimiento no es del propio puerto USB sino de los controladores, y esto puede suceder muy especialmente tras instalar el sistema operativo, tras actualizar los drivers del chipset (al instalar el sistema operativo los drivers del chipset, que contienen los de la controladora USB, también se instalan de manera automática por norma general) o tras una actualización de Windows Update, así que nunca está de más ver qué es lo que detecta el sistema operativo cuando conectas un dispositivo al puerto USB.

Para ello debes abrir el Administrador de Dispositivos (clic derecho sobre el botón de Inicio -> Administrador de dispositivos) y en la ventana que se abre, comprueba qué es lo que aparece bajo la sección «Controladoras de bus serie universal».

Dispositivos USB

Si alguno de los elementos de esta sección aparece con un símbolo de exclamación amarillo o con una X en rojo, es que hay problemas. Lo más sencillo que puedes hacer es hacer clic con el botón derecho en el elemento con problemas y seleccionar la opción de Desinstalar; acto seguido reinicia el equipo, y Windows se encargará de intentar reinstalar el controlador de nuevo.

Si esto no funciona, comprueba que no tengas actualizaciones de Windows Update pendientes de instalar, e igualmente no está de más comprobar en la web del fabricante de tu placa base que no haya controladores para el chipset actualizados. No obstante si aun con esto el problema persiste tampoco desesperes todavía, porque puede ser que un puerto USB no funcione o que tenga mal rendimiento y que Windows lo detecte como que está correcto.

Asegúrate de tener los ajustes de energía correctamente

La administración de energía en Windows funciona muy bien, pero no es perfecta y de hecho hay veces en las que se equivoca bastante si no configuramos ciertos parámetros y dejamos que sea el software el que decida qué hacer con el hardware de manera independiente. Obviamente nos referimos a la opción de suspensión selectiva de USB, una de las opciones integradas en el sistema operativo que permiten que Windows deshabilite puertos USB cuando detecta que no están en uso para ahorrar energía.

Para comprobar este ajuste, ve al Panel de Control -> Opciones de Energía, y en la ventana que se abre haz clic en «Cambiar configuración del plan» en el plan que tengas seleccionado en ese momento.

Opciones de energía

En la ventana que se abre haz clic sobre «Cambiar la configuración avanzada de energía» y se abrirá una nueva ventana, en la que debes buscar y desplegar la opción «Configuración de USB» y desactivar la opción de suspensión selectiva de USB.

Suspensión selectiva USB

Tener este ajuste deshabilitado impide que Windows «apague» los puertos USB cuando no se utilizan, ya que este ajuste deja en suspensión estos puertos y a veces no son capaces de volver a funcionar hasta que no reinicias el equipo.

¿Qué hacer si el USB sigue dando mal rendimiento o no funciona?

Si no hay problemas evidentes en el puerto físico que te da mal rendimiento o que no funciona, es potencialmente posible que se haya echado a perder del todo y que tengas que buscar una solución alternativa. En este caso, te recomendamos o bien descartar el puerto o bien adquirir un hub de puertos USB con alimentación conectado a un puerto que sí funcione; si son todos los puertos los que te dan problemas es posible que el chipset no funcione bien y que te veas obligado a cambiar de placa base, aunque también podrías optar por comprar una tarjeta de expansión PCI con puertos USB.