El futuro del almacenamiento mundial en jaque, ¿por qué?

El futuro del almacenamiento mundial en jaque, ¿por qué?

Javier López

El sector del almacenamiento se encuentra en dos callejones sin salida que no satisfacen las necesidades de la industria. Hay dos factores clave que le quitan el sueño a más de una empresa que se dedique a los datos: velocidad y capacidad, sin menospreciar la fiabilidad claro. El sector ha visto como los pasos se reducen y se amplía el tiempo, pero las necesidades no dejan de crecer, por lo que están replanteándose el futuro del mismo, el cual y curiosamente todos conocemos desde hace tiempo: NVMe.

La industria trabaja casi en exclusiva y de forma mayoritaria con dos interfaces tan conocidos como SAS y SATA. El problema es que ninguna de las dos ha avanzado tanto como para solventar los problemas mencionados más arriba y no son precisamente un ejemplo de velocidad y sus discos luchan por aumentar su capacidad sin perder la tan buscada fiabilidad.

El debate se ha centrado en un competidor que está dando grandes resultados y donde las grandes compañías trabajan sin descanso, tiene un futuro prometedor, pocas limitaciones y todas las ventajas que se podían desear.

Hay que cambiar el protocolo de acceso en bloques para hacerlo universal

NVMe 1

Sí, es cierto que solo son dos interfaces, pero al final SAS no es más que sistemas SCSI conectados en serie en las grandes empresas y aunque tiene características tan interesantes como recuperación de errores y bloques, full duplex y otras, el protocolo ha envejecido mal, sin innovación y con dificultad para la compatibilidad actual de los sistemas con software más avanzado.

SATA por su parte es más una tecnología enfocada al bajo coste, no en vano solo puede leer o escribir, pero no ambas al mismo tiempo y arrastra parte de los problemas de PATA. Ambos protocolos comparten una característica común que está precisamente encima de la mesa: su acceso es en serie, lo cual limita el rendimiento y la escalabilidad, añadiendo incluso en ciertos casos latencia.

NVMe 2

¿Por qué seguir entonces con ellos? ¿No hay un protocolo de acceso en bloques que pueda ser universal y donde la industria fije objetivos reduciendo los costes para todos? Pues sí, hay uno que es conocido por todos y que ya tiene el beneplácito de la industria del PC común y ahora también el de las consolas.

NVMe, la unificación de todos los protocolos en una única interfaz

NVMe 3

No vamos a determinar todas las ventajas del protocolo, pero básicamente se reduce a que es full duplex, es mucho más rápido que SAS y SATA, tiene un acceso al host de datos mucho más rápido, se conecta directamente a la CPU y está siendo actualizado permanentemente gracias al empuje del sector gaming y de servidores de alto rendimiento mediante PCIe y sus nuevas versiones.

Los tres protocolos nombrados cumplen una misma función básica, son compatibles con accesos en bloque y por lo tanto pueden ser usados tanto con cintas de seguridad, discos o SSD. Entonces, ¿dónde está el problema? El acceso en serie de los dos primeros.

Aunque sean compatibles, el protocolo actual para interconectarlos supone una pérdida de ancho de banda que no es justificable si lo que pretendemos es aumentar el rendimiento. Por ello, la industria se está planteando seriamente crear una interfaz universal NVMe que simplifique el sistema y permita acceder sin restricciones a los distintos protocolos sin pérdida de rendimiento y con todas las ventajas.

NVMe 4

Este hecho, de llevarse finalmente a cabo por gigantes como Microsoft, Facebook, Google o Amazon supondría el despegue futuro de unidades como los HDD, donde múltiples actuadores superarían el rendimiento teórico de 600 MB/s del SATA 3. Además, esto supone compatibilidad libre y transparente para matrices NVMe y TCP, o NVMe y GPUs.

La pregunta más pertinente sería, ¿cuándo llegará esta nueva interfaz universal? Al parecer, todos se han sentado ya varias veces en la mesa (la última en la Open Compute Project), empresas, fabricantes y creadores de estándares, el pacto y definición de la misma está bastante avanzado como se ha sugerido por parte de algunos gigantes del sector de la nube en varias ocasiones y ante tal apoyo se espera que no tarde más allá de 2025, donde la industria cambiará radicalmente.