¿Cómo afecta el COVID-19 a la creación de CPUs, GPUs y SoC?

¿Cómo afecta el COVID-19 a la creación de CPUs, GPUs y SoC?

Javier López

La pandemia del Coronavirus COVID-19 está lejos de acabar, bastante lejos podríamos decir. Aunque en Europa ha pasado lo peor, el virus sigue golpeando el continente americano y África, lo cual tras meses de contagios va a tener una repercusión en la industria de los semiconductores. ¿Cómo afecta esto a la creación de chips, cómo afecta a la gente y a la industria? ¿Habrá escasez, subirán los precios o nos mantendremos igual?

El virus ha parado toda una industria de tecnología como es la que atañe a los semiconductores. Durante dos meses no se han fabricado chips NAND Flash, CPUs o GPUs, ni una sola oblea salió de Taiwán, ni de Corea, ni de Estados Unidos y ahora que se está recuperando la normalidad la situación y su lectura es realmente complicada, sobre todo por los rebrotes.

El aumento del teletrabajo, el impacto del mismo y las medidas de seguridad

Teletrabajo-pc-Intel

Si hay algo interesante que ha mostrado los confinamientos es que el teletrabajo ha supuesto un salto de rendimiento de la gran mayoría de los trabajadores en lo referente a la creación y diseño de los chips. Trabajar en casa ha permitido una desconexión del entorno de trabajo que al parecer ha dado sus frutos con una serie de mejoras en varios campos de los semiconductores, sobre todo en el automotriz.

Empresas como NVIDIA o AMD han dado un salto adelante en términos de IA para camiones, donde se ha estimado que las cifras de contagio serían mucho menores si el trabajo de transportar las mercancías lo hubiesen podido hacer robots con inteligencia artificial. Al mismo tiempo, se asegura que muchos empresarios al verse forzados a cambiar su negocio por las restricciones de movimiento han conseguido una nueva perspectiva de negocio donde no solamente este se mantiene, sino que ahora genera más beneficios.

Esto es muy productivo para la industria, puesto que se van a necesitar cantidad de SoC para 5G e IoT, se generarán cambios de hardware al completo para cubrir las nuevas necesidades y las nuevas infraestructuras, tanto en casa como en las empresas.

El único problema es el parón que supone FinFET a pesar de la COVID-19

FinFET-vs-Nanosheet

Aunque ya hablamos hace algo más de semana y media sobre el hecho de que los transistores basados en FinFET han llegado a su fin. La industria está en una posición realmente difícil, ya que las perspectivas de trabajo van a seguir cambiando y la innovación va a tener que ser mayor si quieren pasar facturas mediante nuevos productos.

El problema ya no es la Ley de Moore, sino la escala de Dennard. Las empresas están preparadas para asumir los costos de las nuevas máscaras y procesos litográficos de cara al futuro más inmediato, donde las empresas más potentes y punteras asumirán la primera oleada y las demás irán a remolque pasado un tiempo o directamente optarán por procesos más maduros y baratos.

Lo que no están preparadas las empresas es para no obtener ganancias de energía al reducir los nanómetros, lo que va a implicar que en el desarrollo de mecanismos para solventar estos efectos lleve bastante tiempo y suponga un parón en la industria durante algunos años, por mucho que las fundiciones sigan bajando nanómetros.

Transistor-GAA

El mayor rendimiento y creatividad de las personas trabajando desde sus casas, así como las previsibles fusiones de empresas del sector para generar empresas de mayor tamaño pueden hacer que todo se ralentice por culpa del COVID-19.

Es un dilema encontrado, donde la gente puede solventar problemas de mayor calado, pero en cambio, un brote puede paralizar la compra/venta o fusión entre ciertas empresas que están viendo cómo la pandemia de la COVID-19 esquilma sus beneficios y unirse es la mejor solución.

Por lo tanto, la inversión crecerá, la demanda subirá, pero la industria está pendiente de rebrotes o de superar la primera ola para ponerse en marcha y superar los siguientes retos, lo cual solo hace que todo se retrase según la parte del mundo donde nos encontremos.