¿Por qué tu PC va lento si hace pocos meses que lo compraste? Utilizar el ordenador a diario acumula posibilidades de que cometamos ciertos errores que, poco a poco, van mermando su rendimiento y haciendo que cada vez funcione más lento. A continuación vamos a decirte cuáles son los errores más comunes que cometemos al utilizar los ordenadores y que harán, si no le ponemos remedio, que funcione un poco más lento cada día.
Somos humanos, y como tales cometemos errores. Constante y continuamente. Pero si conocemos los errores más comunes, es más complicado cometerlos siendo conscientes de ellos, así que aquí tenéis algunos de los errores que cometemos muy frecuentemente a la hora de utilizar un PC y que hacen que cada vez vaya más lento.
Por qué mi ordenador va lento
El motivo por el que un ordenador va lento no depende únicamente de un factor, sino de varios. Empezando por el procesador, tener poca memoria RAM, demasiadas aplicaciones abiertas en segundo plano, poco espacio en disco, sobrecarga de procesos de la CPU y sí podríamos seguir. Cada uno de estos problemas tiene una solución diferente ya que cada ordenador es diferente.
Si quieres mejorar el rendimiento de tu PC, lo primero que debes hacer es reemplazar el HDD por un SSD, cambio con el que ganarás muchísima velocidad tanto a la hora de iniciar el PC como a la hora de abrir aplicaciones. Si ya has realizado el cambio y tu equipo está gestionado por un SSD, la solución a un PC lento es otra.
Cómo lo soluciono
El motivo por el cual tu ordenador va más lento de lo esperado es por el hecho que está haciendo trabajo de más, y de buena parte del mismo no eres consciente, ya que no lo ves en pantalla en forma de aplicaciones.
Muchas veces son procesos que se ejecutan sin que el usuario lo sepa e incluso programas en segundo plano y que por tanto no muestran su interfaz de usuario. Es por ello que os hemos preparado la lista de los problemas de rendimiento más comunes. Todos ellos son fácilmente solucionables, así que con un poco de trabajo y sin abrir ni un tornillo podréis rejuvenecer a vuestro PC y que rinda como lo hizo el primer día.
Muchas aplicaciones abiertas en segundo plano
Con el tiempo, probablemente hayas ido instalando más y más programas, y aunque los hayas utilizado solo una vez, si luego te has olvidado de desinstalarlos pueden haberse quedado con procesos residentes en memoria. Estos programas no solo ocupan espacio en el disco duro, sino que estarán ocupando memoria RAM, tiempo del procesador, y a su vez probablemente tiempo del disco, y todo ello ralentiza el PC.
No hay que confundir el tener muchos programas abiertos porque los estemos utilizando con los programas que se ejecutan en segundo plano, pues son estos los que se comen la RAM todo el tiempo y no solo en las situaciones en las que los estamos usando. En definitiva, de vez en cuando hay que hacer un repaso a los programas instalados y tratar de eliminar todos los que no necesitemos. Seguramente encuentres varios que ni sabías que tenías.
Poca memoria RAM
Directamente relacionado con el punto anterior, nos encontramos como la falta de memoria RAM es otro de los principales motivos por los que un PC puede ir más lento de lo normal. No estamos hablando de que la memoria esté gestionado muchas aplicaciones abiertas, sino que el equipo dispone de poca memoria física, por lo que, cuando necesita más memoria, en lugar de cerrar aplicaciones en segundo plano como hacen los dispositivos móviles, utiliza espacio del disco duro como memoria.
La velocidad de una memoria RAM siempre es más rápida que cualquier unidad de almacenamiento, exceptuando las unidades de última generación que utilicen la interfaz PCIe 5.0, por lo que, cuando este se está utilizando como RAM, el equipo irá más lento de lo normal. La solución más sencilla a este problema, no pasa por utilizar una unidad de almacenamiento más rápida. Lo que debemos hacer es ampliar la memoria RAM. El mínimo aconsejable para el equipo no colapse de vez en cuando son 8 GB. Pero, si nuestro bolsillo nos los permite, 16 GB es la cantidad de memoria perfecta tanto en Windows 10 como en Windows 11.
Si tenemos un HDD, cambiarlo por un SSD
Tal y como hemos comentado al inicio de este artículo, otro de los motivos por los que un PC va lento se debe al tipo de unidad de almacenamiento que utiliza. Mientras que los discos duros mecánicos tradicionales, conocidos como HDD, no superan los 100 MB/s en transferencia de datos, los SSD nos permiten disfrutar de velocidad de lectura y escrituras de más de 500 MB/s, lo que supone una velocidad 5 veces superior. Gracias a estas unidades, cargar el sistema operativo para que el PC esté listo para funcionar será cuestión de segundos y no de minutos. Además, a la hora de abrir cualquier aplicación, también notaremos como el tiempo necesario para hacerlo se reducirá considerablemente.
Poco espacio libre disponible
Windows, al igual que cualquier otro sistema operativo como macOS, Linux, Android, iOS, iPadOS y demás, no ocupan un espacio fijo en la unidad de almacenamiento. Cuando este se pone en funcionamiento, hace uso del espacio en disco duro para cargar el sistema operativo y funcionar, espacio que ocupa temporalmente en el sistema y que se elimina cuando apagamos el PC. El funcionamiento de los sistemas operativos es similar a las juntas de dilatación que se instalan en los puentes para que, en base a la temperatura del entorno y del peso que soporte, la estructura se adapte automáticamente sin llegar a romperse.
Para que el espacio de almacenamiento no sea un problema en un PC con Windows, es recomendable dejar como mínimo 10 GB de espacio libre, siendo 20 GB el espacio recomendado. Además, para un correcto funcionamiento, recordemos que Windows utiliza espacio físico de disco cuando la memoria RAM está ocupada por las aplicaciones que tenemos abiertas en el equipo, un espacio que, en base a la RAM del equipo, es de 8 GB, de ahí que el mínimo recomendado sea de 10 GB. Aquí, una vez más, tenemos que hablar, además, de la ventaja de utilizar un SSD como unidad principal en lugar de un HDD, ya que con SSD el espacio en disco se ocupará de una mucho más rápida que con un HDD.
Windows no permite utilizar una unidad de almacenamiento distinta a donde se encuentra instalado el sistema operativo, por lo que, si tenemos dos unidades de disco, no podemos utilizar una segunda como memoria virtual. Lo que sí podemos hacer para liberar espacio es instalar las aplicaciones que utilicemos habitualmente en la unidad secundaria y dejar la principal únicamente para el sistema operativo.
Reiniciar el PC
¿Por qué cuando tenemos un problema en el PC y vamos al informático a pedir ayuda, lo primero que nos dice siempre es que reiniciemos el PC?
A los que trabajamos delante del PC durante muchas horas, nos gusta tenerlo siempre disponible para cuando lo necesitamos, y a veces por pura vagancia lo dejamos encendido durante mucho tiempo. Esto es una mala idea porque los programas van dejando su «basura» en memoria, por no hablar de los archivos temporales, y además de que puede provocar problemas, hace que el PC funcione lento al cabo de un tiempo.
Por este motivo es una buena idea reiniciar de manera regular el equipo, y ya no solo cuando tengamos un problema, sino hacerlo de manera regular para tener esa costumbre. Tampoco es necesario hacerlo cada poco tiempo, pero apagarlo o reiniciarlo una vez al día es una costumbre muy sana. De esta forma, todas las aplicaciones abiertas en segundo plano en la memoria se eliminarán liberando memoria RAM.
Cuidado con lo instalas
Cuando pasamos mucho tiempo delante del PC, otro de los errores comunes es que, por ir rápido, hacemos clic en los sitios sin pensar. Por ejemplo, cuando estamos en una aplicación y sale un mensaje de error, le damos a aceptar sin leer el mensaje simplemente para que se quite, y el problema es que sin leer el mensaje de error no sabremos qué es lo que lo ha causado.
Además, en la navegación por Internet muchas veces el hacer clic sin leer primero es peligroso. Hay muchas webs malintencionadas que meten publicidad o incluso cosas peores como malware en enlaces camuflados (conocido como fake downloads). Ni que decir tiene que estas cosas podrían causar ya no solo que el PC funcionase lento, sino también que nos viéramos obligados a formatear.
Siempre debemos, por lo tanto, tener cuidado con dónde hacemos clic, tanto para evitar caer en trampas como en el ejemplo que hemos puesto arriba como para tener la información que necesitemos cuando tenemos un mensaje de error.
Hardware antiguo
Muchas veces podemos pensar que un ordenador puede seguir funcionando siempre y cuando se encienda, pero debemos tener en cuenta que las actualizaciones de software que podemos hacer sobre nuestro PC no tienen por qué estar realmente preparadas para un hardware que tenga ciertos años. Esto con ciertos sistemas operativos no tiene por qué pasar ya que indican ciertas especificaciones que si nuestro PC no cumple por lo general no nos dejará actualizarlo, como puede ser el caso de la mejora de Windows 10 a Windows 11, que nos indica exactamente que es lo que necesita para funcionar.
Pero el tema del software es mucho más complicado, lo que causa que aunque tengamos las especificaciones necesarias para poder instalar el sistema operativo, este no tiene por qué funcionar realmente bien, y es que en el caso de Windows 11 por ejemplo, el uso de hardware que tiene es mucho más grande de lo que parece. Un ejemplo claro es la RAM, el sistema operativo pide 4 GB, pero esto es una capacidad de RAM completamente incompatible con cualquier software actual, no solo por el hecho de que ya el propio sistema utiliza más de 2 GB, sino por el resto de los programas.
En el caso por ejemplo de los navegadores, que son conocidos principalmente por el uso excesivo de memoria RAM que pueden tener, esto sería completamente inviable, ya que no tendríamos memoria física suficiente para ello, e incluso utilizando la memoria virtual es posible que tengamos problemas. Es por ello que debemos comprobar si nuestro hardware puede que esté obsoleto, ya que este puede ser en la mayoría de los casos el principal motivo por el que un ordenador puede ir lento, ya que no llega a los mínimos necesarios para funcionar como es debido.
Realizar un mantenimiento periódico
La mayoría de los usuarios de PC no suelen darle un mantenimiento adecuado al mismo, y simplemente cuando empieza a ir lento o les da problemas, lo formatean. Bueno, puede ser una opción, pero si le damos un mantenimiento adecuado podremos utilizarlo durante muchos años sin problemas y sin tener que formatear, que siempre es un engorro.
Para ello, sin ir más lejos, una buena práctica es hacer una limpieza de archivos temporales. Para ello, en Windows 10 podemos ir a Configuración -> Sistema -> Almacenamiento y ahí tenemos el asistente de limpieza (Liberar espacio ahora).
Actualizar el equipo a la última versión del sistema operativo
Las actualizaciones automáticas son un poco engorro, porque a veces intervienen cuando menos lo esperamos y nos fastidian porque tardan mucho tiempo. Sin embargo, son algo necesario y desde luego recomendable para el buen funcionamiento del equipo, así que es una buena idea programarlas para que se instalen cuando nosotros queramos como mínimo.
Puedes controlar la configuración de actualizaciones del sistema operativo desde Configuración -> Actualización y Seguridad -> Windows Update.
Actualizar los drivers
Suele ser lo menos problemático, pero en conjunto con el apartado anterior, una actualización grande de Windows puede dejarte el PC con un ritmo de tortuga si el driver presenta alguna incompatibilidad en algún módulo. Además, se dan casos de pantallazos azules, reinicios y demás, sobre todo con los drivers de los periféricos.
Aunque Microsoft está siendo tremendamente cauto en esto dando tiempo a fabricantes a actualizar los repositorios, esto es un problema que no se podrá solucionar nunca. Principalmente porque el fabricante dejará de dar soporte en algún momento y entonces es cuando llegan este tipo de problemas. De igual manera, intentad asegurar la mayor cantidad de drivers actualizados, ya sean chipset, GPU, características del procesador, impresora, ratón, etc.
Demasiados programas de inicio
Uno de los problemas más comunes es el hecho que muchos programas acaban pidiendo iniciarse durante el arranque del ordenador en segundo plano, incluidos los que nos parecen una banalidad. Al final cuando iniciamos todos ellos no solamente se abren en el inicio ralentizando el tiempo en el que tardamos en poder empezar a trabajar, sino que además esos programas están consumiendo recursos de tu ordenador.
Hay programas que ni tan siquiera preguntan, es por eso que lo mejor es ir a la pestaña de inicio del Administrador de Tareas y Deshabilitar todo aquello que no necesitemos en nuestro trabajo diario y tenga un impacto alto sobre el rendimiento.
Puede que el PC no vaya lento, solo Internet
Es común tener problemas navegando por Internet y pensar que la culpa es del PC, cuando muchas veces la culpa es precisamente de la velocidad de navegación de Internet. Aunque este motivo es cada vez menor es buena idea reiniciar el enrutador de vez en cuando y hacer comprobaciones periódicas de la velocidad de Internet para, si notamos que va demasiado lento, poder abrir una incidencia con el proveedor.
También cabe la posibilidad de que el navegador que estemos utilizando consuma demasiados recursos, acaparando el rendimiento del sistema, especialmente cuando tenemos muchas pestañas abiertas en segundo plano, ya que la mayoría de los navegadores, especialmente Chrome, tiene la manía de actualizarlas periódicamente, aunque no estemos consultándolas. Si el problema afecta únicamente a una determinada página web, lo más probable es que se trate de un problema con el servidor donde está alojada, no con nuestra conexión.
No olvidemos que a día de hoy muchas aplicaciones funcionan en la nube y por tanto no se ejecutan en nuestro PC, si ves que tu navegador va lento o aplicaciones como Google Docs u Office 365 dejan de funcionar bien entonces puede que no sea tu PC, sino la conexión a internet o incluso los servidores de la aplicación, ya que estas se ejecutan remotamente.
¿Cuáles son las señales para saber si se necesita una actualización de hardware?
Si el PC va lento, no siempre es necesario comprar un equipo nuevo, siempre y cuando sepamos identificar cuál es el componente/s que provoca esa lentitud, algo que podemos conocer en base a su comportamiento.
- Problemas con la multitarea. Si cuando abres varias aplicaciones, el PC congela durante unos segundos generalmente significa que el problema está en la falta de memoria RAM. En este caso, Windows recurre al sistema de paginación para usar espacio del disco como RAM, ralentizado todo el funcionamiento.
- Tiempos de carga interminables. Cuando el equipo tarda más de lo habitual en abrir cualquier aplicación o incluso cargar el sistema operativo, ha llegado el momento de dar el salto de un HDD a un SSD.
- Caídas de FPS o tirones. Si los juegos muestran tirones, significa que el PC sufre de cuello de botella bien por la GPU o por la CPU. Si al monitorizar el equipo la GPU se mantiene al 99%, necesitas cambiar de gráfica; si es la CPU la que llega al 100%, esta está limitando el sistema.
- El equipo se apaga. Si el PC se reinicia o se apaga cuando está bajo carga, suele deberse a un problema con la fuente de Alimentación que ya no aporta la energía suficiente o que presente algún problema de funcionamiento.
La forma más sencilla de detectar el causante del problema es abrir el Administrador de tareas y comprobar cuál es el componente que se encuentra al 100%. Ese será el que tendremos que sustituir o bien ampliar si se trata de memoria RAM.
