¿Merece la pena comprar una Raspberry Pi 4 como PC de sobremesa?

¿Merece la pena comprar una Raspberry Pi 4 como PC de sobremesa?

Rodrigo Alonso

No cabe duda de que la Raspberry Pi 4 es significativamente más potente que sus predecesoras, y especialmente en el modelo que viene con 8 GB de memoria RAM. Este hecho ha provocado que no pocos usuarios se pregunten si merece la pena comprar una Raspberry Pi 4 para utilizarla como PC de sobremesa convencional, dado que la inversión monetaria al hacerlo será obviamente inferior. Vamos a verlo.

La última versión de la Raspberry Pi se basa en un procesador con microarquitectura ARM Cortex A72, con cuatro núcleos y velocidades de funcionamiento bastante altas. El subsistema de gráficos también se ha visto reforzado en comparación con las versiones anteriores, pues ahora tiene casi el doble de potencia, hecho que puede llevarnos a pensar si es una opción viable como PC de sobremesa, aunque sea para labores ofimáticas y navegación por Internet.

¿Qué necesitas para usar una Raspberry Pi 4 como PC de sobremesa?

Obviamente, si quieres utilizar la Raspberry Pi 4 como PC de sobremesa la inversión inicial no solo será para la propia Raspberry, sino que necesitarás periféricos externos como el monitor, el teclado y el ratón. Existe un kit de escritorio oficial que puedes comprar pero no te recomendamos hacerlo ya que tiene un precio bastante considerable y realmente es un teclado poco ergonómico y un ratón bastante mediocre que no valen lo que cuestan.

Raspberry Pi 4 como PC

Con la excepción de la fuente de alimentación oficial de 15,3 vatios y la carcasa protectora, ambos accesorios recomendados, el resto de los oficiales no merecen la pena. También es recomendable el utilizar una tarjeta micro SD de la mayor capacidad posible, ya que si pretendes utilizar tu Raspberry como PC de sobremesa empezarás a almacenar archivos de todo tipo y te quedarás pronto sin espacio.

También debes tener en cuenta que no se puede instalar sistema operativo Windows en una Raspberry Pi, al menos no de manera nativa y que no de problemas, así que la mejor opción es trabajar con GNU/Linux y los programas ofimáticos de libre utilización que puedes encontrar fácilmente en la red.

¿Merece la pena como PC de sobremesa?

Las dos salidas micro HDMI que incorpora la Raspberry Pi 4 hacen que sea posible utilizarla con una configuración de dos monitores, lo cual ya es una gran ventaja de cara a la productividad. Además, su GPU actualizada permite manejar resolución 4K, si bien es cierto que los usuarios que han tratado de usar dos monitores de esta resolución al mismo tiempo han notado bastante lag gráfico, pues el limitado ancho de banda de la interfaz fuerza a que ambos monitores funcionen a tan solo 30 Hz.

La versión de 4 GB de RAM de este dispositivo puede ser «suficiente» para trabajar, pero sin duda la mejor opción es la de 8 GB porque funcionará de manera más holgada con todo tipo de aplicaciones y programas que vayas a necesitas utilizar en tu día a día, incluso si es solo para aplicaciones ofimáticas. Con esta variante no hay problemas con LibreOffice u OpenOffice, visualización de vídeos en Youtube, etc.

Raspberry Pi 4 PC

La última versión estable de Raspberry Pi OS es todavía de 32 bits, y esto limita a 3 GB de RAM el consumo de memoria que puede tener cada proceso abierto. En teoría, una sola aplicación no utilizará nunca 4/8 GB de memoria RAM, y muchos os preguntaréis si el navegador Chrome opina lo mismo, pues es famoso por devorar memoria RAM. No debes preocuparte, porque incluso con Chromium cada pestaña se considera un proceso independiente, así que cada uno estaría limitado a 3 GB de memoria.

Ahora bien, debes tener en cuenta varias cosas si pretendes utilizar una Raspberry Pi 4 como PC de sobremesa, y es que tiene muchas limitaciones. Aunque puede hacer la mayoría de cosas que un PC de sobremesa normal tiene muchas limitaciones, especialmente por incompatibilidad de Linux con ARM en algunos casos. Si te lo preguntas, nunca vas a poder reemplazar a un PC con este dispositivo, ya que al fin y al cabo estarás limitado por elementos de desarrollo además de por rendimiento.

Dicho de otra manera, sí, puedes utilizar una Raspberry Pi 4 como PC de sobremesa perfectamente, incluso con configuraciones de dos monitores, pero siempre y cuando lo utilices para tareas de ofimática, navegación por Internet y ocio multimedia. Ya si necesitas editar vídeo/audio o incluso jugar, se te quedará corto y mucho.