Por norma general, cuando vamos a comprar un escritorio para el PC, siempre nos vemos limitados por el espacio en el que lo vayamos a colocar. No obstante, si el espacio no es un problema, podemos optar por escritorios grandes donde nos sobre espacio, aunque en ocasiones un escritorio más pequeño y discreto puede ser una opción mejor aunque no lo parezca. ¿Es mejor un escritorio grande o uno pequeño? Vamos a verlo.
Tener una mesa para el ordenador de grandes dimensiones es ideal para poner la caja del PC encima de ésta, y además contar con pantallas ultrapanorámicas o configuraciones de varios monitores. No obstante, hay veces en las que aun así no necesitamos tanto espacio porque queda desaprovechado, y si hubiéramos optado por una mesa más pequeña podríamos haber incorporado algunas alternativas que le darían a nuestro ecosistema del PC una mayor versatilidad.
¿Un escritorio grande para PC es siempre mejor?
No estamos diciendo que no es bueno tener un escritorio grande; simplemente, lo que decimos es que no todas las veces es la mejor opción, pero, por supuesto, dependerá de lo que necesitéis tener encima de la mesa, número y tamaño de los monitores, etc. En cualquier caso, si os fijáis, todos los fabricantes que venden mesas gaming ya construidas, estas tienen unas dimensiones bastante ajustadas, pues no están concebidas —casi ninguna— para tener el PC encima, para empezar.
A lo que nos referimos es a las veces que nos encontramos situaciones como las de la imagen de arriba, donde el espacio está muy desaprovechado. ¿No sería mejor tener una mesa un poco más pequeña y, en el espacio sobrante, poder poner una estantería? Porque si os fijáis, tiene el PC en el suelo, y bajo la mesa cuenta con algunos equipos de sonido que bien podrían haber colocado en una estantería a un lado.
El hecho es que, aunque tengáis espacio, a veces es mejor tener una mesa con un tamaño más ajustado en pos de contar con mayor versatilidad y usabilidad. Quizá no necesites tener tantas cosas encima de la mesa, pudiendo crear un espacio de trabajo u ocio más agradable y adecuado en una más pequeña, dejando espacio para otros menesteres.
Esta configuración nos enseña la respuesta
Todo dependerá de la configuración que queramos, por lo que no siempre necesitaremos un escritorio grande. Es cierto que cuanto más, mejor, pero hay que tener en cuenta que no aprovecharemos un escritorio amplio si nuestro monitor es de 21 pulgadas, por ejemplo.
Por un lado, necesitaremos un escritorio grande si vamos a usar monitores activos/pasivos (altavoces profesionales), sistemas 5.1/7.1, un monitor grande (más de 27 pulgadas) y queremos la torre encima de la mesa. Igualmente, necesitaréis un buen escritorio con solo tener un monitor grande y un par de altavoces decentes.
Por otro lado, si vuestros altavoces y monitores son sencillos, puede que no necesitemos una tabla tan larga para instalar también el PC encima. Eso sí, os damos nuestra recomendación mínima para trabajar con comodidad: 120 x 60 cm. Menos que eso supone arriesgar bastante el confort o la ergonomía porque vamos a tener un espacio muy reducido para trabajar.
Entonces, ¿qué tamaño es el adecuado?
Hazte estas preguntas:
- ¿Quieres colocar la caja del PC encima de la mesa? (Recomendado, le entra menos polvo y suciedad que estando en el suelo).
- ¿Cuántos monitores tienes y de qué tamaño? ¿Usarás brazo para colocarlos, o cada uno en su peana?
- ¿Tienes un teclado de tamaño normal o es TKL?
Estas preguntas te ayudarán a determinar el tamaño adecuado del escritorio. Ahora, vamos a poner algunos ejemplos con respecto al ancho recomendado:
- Monitor Ultrawide o hasta tres monitores y torre encima de la mesa: 150 cm de ancho.
- Un solo monitor de hasta 27 pulgadas o dos de 24 pulgadas y torre encima de la mesa: 120 cm de ancho.
- Un solo monitor de hasta 27 pulgadas y la torre encima: 90 cm de ancho.
- Un solo monitor de hasta 24 pulgadas y la torre debajo: 80 cm de ancho.
Todo esto, por supuesto, depende de las preferencias de cada cual, pero estas son nuestras recomendaciones. Ahora bien, en cuanto a la profundidad del escritorio, sí que vamos a ser más claros, porque, como sabéis, una correcta distancia a la pantalla hace que tengamos menor cansancio visual y ayuda a no tener dolor de espalda para no tener que girar la cabeza.
Por lo tanto, si tienes un monitor de 24 pulgadas o más, te recomendamos una mesa que tenga al menos 80 cm de profundidad, más a ser posible si tu monitor es ultrapanorámico o utilizas varios monitores. Y es que al final también depende de cómo queramos incorporar nuestros monitores, ya que podemos optar por utilizar el propio soporte que viene con ellos, o también podemos comprar una serie de brazos de soporte para monitores que nos permitirán evitar necesitar una mesa demasiado grande, aunque tendrá que ser resistente y fiable para poder asegurarlos bien.
Si vas a utilizar un brazo para colocar el monitor, debes saber esto
Hay muchas formas de poder incorporar un monitor a una mesa, y por lo general siempre solemos pensar en hacerlo directamente mediante el soporte que tienen de base estos periféricos, pero hay otras maneras que resultan mucho mejores. En este caso, nos referimos, como bien hemos indicado, a los brazos que permiten mantener la pantalla sostenida en el aire, algo que nos da la posibilidad de ahorrar una gran cantidad de espacio, mientras que además resulta ser la solución perfecta para poder ajustar como queramos este periférico, mejorando en gran medida la ergonomía que podemos llegar a tener.
Es probable que nos estemos planteando la duda de si merece la pena o no comprar un escritorio que resulte mucho más ancho si tenemos pensado utilizar un brazo, ya sea para incorporar uno o dos monitores, y la respuesta es mucho más simple de lo que pensamos. En estos casos, si tenemos espacio en la parte trasera de donde vamos a situar la mesa, podemos optar por comprar un escritorio que resulte menos ancho, ya que podemos ajustar la distancia de la pantalla echando hacia atrás el brazo, mientras que si necesitamos tenerla más cerca obviamente tan solo tendremos que acercarla.
Si, por el contrario, tenemos un espacio realmente limitado, la solución será la misma que si utilizamos un soporte normal y corriente para el monitor, ya que al no poder echarla hacia atrás, tendremos que recurrir a que haya un espacio mucho más amplio en la zona delantera para no estar completamente pegados a la pantalla. A su vez, esto también nos permitirá regular la altura del mismo, como bien hemos indicado, para mejorar la ergonomía a la hora de utilizarlo.
Las claves para crear el escritorio perfecto
Tras todo lo explicado hasta ahora ya te harás más o menos una idea de cuál es el tamaño de escritorio que necesitas pero siempre puede haber algún que otro inconveniente, ¿y si en el futuro quieres cambiar el o los monitores que tengas por unos más grandes y te arrepientes de no haber comprado una mesa más grande?
Por ello, también es importante que pienses en si pretendes, en un futuro, aunque sea a medio plazo, adquirir más monitores o cambiar los que tienes por otros de mayor tamaño, si quieres tener la caja encima de la mesa, etc. Lo que si te decimos es que si la habitación en la que pretendes meter la mesa lo permite, no te cortes a la hora de escoger un escritorio que tenga bastante profundidad porque, especialmente con monitores grandes, es siempre una buena idea el estar a una distancia considerable de ellos para no tener problemas de vista.
Por lo tanto, es importante el tener algo de visión de futuro a la hora de escoger el escritorio perfecto para tu PC, y si el tamaño de tu habitación te lo permite no te cortes a la hora de invertir un poco más en uno más grande porque al final lo agradecerás, muy especialmente si pretendes añadir más monitores o, por ejemplo, convertir tu PC gaming en una herramienta para realizar streaming en directo, pues en este caso necesitarás anclar micrófonos, un previo de audio y otros periféricos por lo que te faltará el espacio.
¿De mayor tamaño o más pequeño? Está claro que la mejor opción es siempre más bien la primera que la segunda. Sin dudarlo.
Las medidas de un escritorio determinarán la posición del ordenador
Tal y como hemos indicado, al final el hecho de qué tamaño necesitamos para nuestro escritorio depende del uso que le queramos dar, ya que dependiendo de cómo queramos posicionar nuestro ordenador, y de su propio tamaño, todo cambiará. Así de forma general podemos encontrar algunos escritorios que cumplen con todo lo que necesitamos, incluyendo en ocasiones algunos accesorios adicionales que nos permitirán, por ejemplo, dejar nuestros periféricos en una zona que no molesten cuando no los estamos utilizando.
En este caso podemos optar por ejemplo por algún escritorio gaming como bien hemos mencionado al principio, haciendo que sea mucho más sencillo encontrar un estándar para este tipo de muebles, siempre y cuando no queramos poner el ordenador encima. Por otra parte, si que es cierto que una de las recomendaciones que podemos dar en cuanto a escritorios es tratar de buscar uno que tenga esquinera, siempre y cuando podamos colocarlo en esta posición, ya que suelen ser mucho más cómodos para organizar la disposición de nuestro ordenador.
Entre otras cosas, también están aquellos escritorios diseñados para incorporar el ordenador en la parte inferior, pero debéis tener cuidado con estos, ya que si encapsulan la torre, esto eliminará en gran parte el flujo de aire que pueden tener. Por este mismo motivo existen modelos que incorporan un agarre abierto para posicionar el ordenador de forma que tenga un buen flujo de aire sin tener que situarlo en la parte superior del escritorio; al levantarlo del suelo la parte inferior tendrá mejor refrigeración, mientras que los laterales abiertos ayudan a que las cajas con formato de malla tengan una mejor refrigeración.
La altura importa bastante pero, ¿merece la pena un escritorio con altura regulable?
Como bien os hemos indicado, en términos generales no resulta complicado encontrar el escritorio perfecto, ya que en la mayoría de los casos siempre tendremos como objetivo conseguir que todo nuestro setup quepa en el mismo. En general, tanto de ancho como de largo, siempre solemos tener las medidas adecuadas, ya que es algo clave a la hora de seleccionar un soporte para toda nuestra configuración, pero es posible que estemos dudando en términos de altura, y es que aunque no lo parezca, es algo bastante importante, más de lo que podéis pensar.
La altura define en gran medida cómo vamos a posicionarnos nosotros delante de la pantalla, ya que, dependiendo de cómo sea el escritorio, tendremos que ajustar de una forma u otra el monitor para conseguir la ergonomía perfecta en estos casos. En estos casos podemos directamente optar por un tipo de mesa que nos ofrezca la capacidad de regular la altura de una forma rápida y sencilla, y es que existen este tipo de muebles que nos permiten, mediante un sistema hidráulico, gestionar como queramos la altura del mismo.
El mayor problema que podemos encontrar en estos casos es el precio, así como el hecho de que en la mayoría de los casos es posible que no incluyan tablero, ya que es solo la estructura de metal regulable lo que compramos, y es posible que solo esto ya se nos vaya de presupuesto, ya que no son nada baratas. Aun así, como bien hemos indicado, es una de las mejores soluciones que podemos encontrar, ya que nos garantiza que podemos adaptar la mesa tal y como queramos para mejorar nuestra ergonomía, lo que nos facilitará mantener una espalda con una posición recta que nos permita evitar todos los dolores que podemos tener por una mala postura.
¿El ordenador dentro de la mesa?
Otra opción es tener nuestro ordenador montado dentro de la mesa (como se ve en la imagen de portada), será una opción cara, pero nos permitirá tener el espacio suficiente para todo tipo de dispositivos y periféricos encima de la misma. Además, a nivel visual es una maravilla. Hicimos un artículo donde la explicamos con más detalle, por si es una de las opciones que tienes en mente. Aunque como resumen puedo decirte que tiene más ventajas de las que piensas, eso sí, no son nada baratas, aunque piensa que estás pagando 2 en 1, ya que, además de un escritorio grande, te estás ahorrando la caja de tu PC.
Y decimos que son caras, ya que el hecho de combinar el chasis de un ordenador en una mesa hace que el precio suba mucho; si ya de normal estamos acostumbrados a ver cómo una caja para PC de alta gama cuesta prácticamente 100-200 €, solo tenéis que imaginar lo que supone combinarla con un escritorio, sabiendo que estos también tienen precios base que superan los 150 €. El punto está sobre todo en el tipo de chasis que es, ya que hay algunos que tratan de replicar el diseño de los ordenadores gaming que utilizan cristal templado para mostrar el interior; estos escritorios pueden superar fácilmente los 500-700 €.
Ideas hay muchas; ahora solo falta ponerlas en práctica, y como consejo general, piensa antes las necesidades que tendrás, pues una vez montado todo, será difícil volver a empezar de cero, y como bien dijimos, en caso de dudar, siempre opta por el tamaño mayor. Y es que al final siempre será mucho más sencillo adaptar todo nuestro setup a un escritorio que sea mucho más grande que a uno que sea más pequeño, principalmente por los problemas que puede tener el hecho de incorporar el ordenador y las pantallas. En la mayoría de los casos, esto también implica una mayor ergonomía; el hecho de poder mantener la posición correcta al utilizar los periféricos resulta extremadamente importante.
Errores al comprar un escritorio para PC
Uno de los fallos que más se repiten a la hora de comprar un escritorio para PC es solo fijarse en el ancho y olvidarse de la profundidad. En este artículo, hemos insistido mucho en que la distancia a la pantalla influye en la comodidad a la hora de visualizarla. Por ello, una mesa poco profunda puede acabar siendo molesta día a día que una algo más corta pero mejor proporcionada en profundidad.
El otro error más común es no pensar bien qué va a ir realmente encima de la mesa. Porque no ocupa lo mismo un setup con un solo monitor de 24 pulgadas que uno con un ultrawide, dos pantallas, altavoces, portátil o la propia torre del PC. De igual manera, es mejor que preveas si usarás peanas normales o brazos tipo VES. Porque puede alterar bastante el espacio útil y la ergonomía.
Con el paso del tiempo, también se nota mucho que hayas podido comprar una mesa para «salir del paso». La recomendación mínima suele estar en 120 x 60 cm para trabajar con comodidad. Bajar de ese punto se puede traducir en una falta de espacio para mover el ratón, colocar bien el teclado o mantener una postura cómoda durante varias horas. Es el típico fallo que te acaba pesando día tras día. Si más adelante quieres cambiar a un monitor más grande, añadir otra pantalla, colocar la torre encima o montar un equipo para streaming, una mesa con dimensiones justas se queda pequeña muy rápido. Por ello, lo mejor es que compres el escritorio que mejor se adapte a tu equipo actual, pero sin cerrar las puertas al futuro.
