¿Por qué Windows te quita RAM para usarlo en la tarjeta gráfica?

¿Por qué Windows te quita RAM para usarlo en la tarjeta gráfica?

Rodrigo Alonso

Te habrás dado cuenta, si miras en el administrador de tareas de Windows 10, de que el sistema operativo está tomando parte de la memoria RAM para darle más VRAM a la tarjeta gráfica, incluso aunque ésta sea dedicada y tenga su propia memoria. ¿Por qué sucede esto y cómo puedes evitarlo? A continuación te lo contamos todo.

Cuando en tu equipo no tienes una tarjeta gráfica dedicada con su memoria VRAM propia, es normal que el sistema asigne parte de la memoria RAM a la gráfica, ya que es necesario para que funcione. No obstante, cuando tienes una gráfica dedicada con su propia memoria, ¿por qué Windows sigue asignándole parte de la memoria RAM del equipo?

La memoria RAM compartida con la gráfica

Para ver lo que os estamos contando, tan solo tenéis que abrir el Administrador de tareas de Windows, acceder a la pestaña «Rendimiento» y seleccionar GPU en la parte izquierda.

Si os fijáis en la zona inferior, donde aparece la información de la tarjeta gráfica, aparece «Memoria de GPU dedicada» que es, efectivamente y tomando este ejemplo, la VRAM de la gráfica, 8 GB. Pero justo más abajo aparece «Memoria de GPU compartida«, donde aparece que se están utilizando 300 MB de 16 GB asignados, y de hecho justo a su izquierda aparece el término «Memoria de GPU», donde se puede ver que se están usando 4 de 24 GB, que no son sino los 8 GB físicos de la tarjeta gráfica sumados a los 16 GB adicionales asignados por Windows.

Esto significa que Windows está utilizando parte de la memoria RAM del equipo para asignárselo a la tarjeta gráfica pero, ¿por qué hace esto?

La memoria compartida es en realidad virtual

Para empezar os diremos que os os preocupéis, no es que Windows esté «robando» memoria RAM para nada (bueno, en realidad sí pero muy poca). La realidad es que esa memoria gráfica compartida, Windows la utiliza para la iGPU del procesador porque no tenemos la gráfica desactivada en la BIOS (así que si queréis que esto deje de suceder solo tenéis que ir a la BIOS y desactivar la iGPU, aunque no os lo recomendamos por si acaso).

En todo caso, desactivar la iGPU no es algo que recomendamos porque si en un momento dado falla la gráfica dedicada, estaremos bastante indefensos porque no podremos utilizar la integrada mientras tanto y necesitaremos, obligatoriamente, otra gráfica dedicada.

Si queréis hacerlo de todos modos, debéis entrar en la BIOS e ir al apartado de ajustes avanzados. A partir de aquí depende del fabricante de la placa base, pero normalmente tendremos que entrar en la configuración del chipset donde encontraremos algo relacionado con «Internal Graphics», donde podremos desactivarlo.

Esta pequeña porción de memoria RAM que Windows nos «roba» son en realidad unos pocos MB, no los 16 GB que tiene «asignados» porque no están asignados como tal, simplemente los tiene disponibles pero no consumidos para asignar a la gráfica en el caso de que fuera necesario. Y, un dato curioso, si en la BIOS seleccionáramos la iGPU como gráfica primaria pero teniendo una dedicada conectada, Windows utilizaría la VRAM de la gráfica dedicada para la iGPU.