Cada vez son más las grandes películas o sagas que vemos representadas en la industria de los videojuegos, y como llevamos viendo desde hace unos años, hay una categoría que una vez tras otra trata de triunfar con una IP distinta cada año. Los clásicos del cine “Slasher”. Hoy analizamos el recién lanzado Halloween: The Game, que presenta al mítico Michael Myers como protagonista.
Los juegos multijugador en los que un asesino persigue a distintos supervivientes se han colado en la biblioteca de videojuegos de una gran cantidad de usuarios. Hay muchos personajes únicos como los villanos de El Muñeco Diabólico o Pesadilla en Elm Street que han aparecido diversos títulos como colaboraciones, mientras que otros como La matanza de Texas, Viernes 13 además han tenido sus propios juegos. Y esta vez es el turno de que otro de los grandes rostros (o máscaras) del cine Slasher protagonice su propio juego. Michael Myers vuelve una vez más para aterrorizar Haddonfield.
Historia: aunque sea un juego como servicio, tiene su propia historia (que ya conocemos)
Seguramente el punto principal y que define si un fan de Michael Myers (o en general las películas de Halloween) compraría este juego, es por la historia. En este apartado es muy complicado fallar, ya que al final está haciendo una réplica de lo que son las propias películas, no hay mucho más allá.
Entras en la piel de un Myers que ha escapado recientemente del hospital psiquiátrico tras pasar 15 años recluido por cometer un asesinato cuando tan solo tenía 6 años. Es aquí cuando empieza lo bueno (o lo malo, según como lo veáis).
El gameplay se centra en recorrer diversos capítulos donde vuestro objetivo será, principalmente, matar a la mayor cantidad de personas para conseguir una puntuación de asesino superior, aunque también entrará en juego las técnicas que utilicéis, si alguien escapa, o las ejecuciones que hagáis.
Realmente tampoco hay mucho más de lo que hablar en este caso, al final es lo que todos ya conocemos, el cine “Slasher” en un juego que te permite ser el villano.
Jugabilidad y mecánicas: un título en el que el protagonista se siente más como un personaje secundario
Cuando entras a un juego en el que la premisa es manejar a uno de los mayores villanos del cine Slasher lo normal sería pensar que siempre vas a querer jugar con dicho personaje. Pero lo curioso que tiene Halloween: The Game es que, si bien es cierto que ir de una casa a otra asesinando con Michael Myers resulta entretenido, no es lo más divertido que tiene el juego.
Aunque algunos aspectos como las ejecuciones o el uso de los poderes que tiene pueden resultar atractivos, es algo que simplemente no da más de sí. Repites las mismas acciones y como parte del objetivo es eliminar personas no jugables, en cuestión de minutos te das cuenta de lo sencillo que resulta.
La mayor dificultad que podemos encontrar como asesino son, obviamente, los jugadores. Pero la diferencia que hay entre el asesino y los supervivientes es demasiado grande, principalmente por cómo funcionan muchas de las mecánicas. Y esto termina creando un bucle que puede resultar divertido si jugamos con amigos, pero frustrante para un título relativamente competitivo.
Y es que las mecánicas que tienen los supervivientes resultan divertidas hasta cierto punto, hablar con los NPC para que hagan acciones e intentar salvarles, “lootear” en busca de herramientas, armas y consumibles, o incluso simplemente escapar del asesino puede resultar divertido. Todo hasta que te das cuentas de las desventajas que tendrías en una partida normal contra un enemigo que, mientras haces una animación de 20 segundos, puede aparecerte en la espalda y agarrarte sin más.
Este es otro punto negativo, un asesino que sea rápido pulsando secuencias de números en el teclado se convierte en literalmente alguien a quien es imposible de evitar, ya que cuando Michael Myers te agarra, ya no hay vuelta atrás, puede ejecutarte en menos de 3 segundos.
Obviamente la mecánica principal como asesino es buscar a los jugadores y acabar con ellos antes de que puedan hacer nada, algo que resulta relativamente sencillo gracias a los poderes que tiene, aunque como superviviente hay formas de evitar que pueda localizarte.
Es en esta situación donde encontramos otro de los grandes problemas de balanceo que tiene el juego, si el asesino te pilla descuidado puede acabar contigo en segundos, pero como el superviviente empiece a correr… No lo vas a alcanzar nunca.
Sinceramente es un juego que tiene una jugabilidad extremadamente simple si encarnas a Michael Myers, pero bastante más robusta cuando juegas como uno de los ciudadanos, aunque también peca mucho de forzar situaciones que no resultan divertidas cuando estás intentando sobrevivir.
Apartado artístico: la misma situación que encontramos en otros juegos con Unreal Engine 5
Lo que puede esperar de un juego que busca ofrecer una experiencia similar a la de una película de terror obviamente es un apartado artístico que lo refleje. Si además hablamos de un título actual, esto se traduce en unos gráficos que van a tener el mayor realismo posible aun sin tener que depender de tecnologías como el Ray Tracing (aunque este juego también lo incluye).
Halloween: The Game logra mantener la tensión de los usuarios gracias a como se ve, si por ejemplo ajustamos el brillo de la pantalla tal y como se recomienda para disfrutar el juego veremos el motivo por el cuál es casi obligatorio jugarlo así.
Zonas extremadamente oscuras que pueden esconder a un asesino de 2 metros, escondites que parecen seguros hasta que Myers te encuentra, animaciones brutales representando lo mejor del cine Slasher o la capacidad de apagar las luces de una casa para conseguir dar un sobresalto a los jugadores, son algunas de las situaciones que solo puede lograr este tipo de diseño.
Los personajes, los objetos, las casas, el mapa y prácticamente todos los elementos que crean el juego están ahí por un motivo, pero al final termina creando un apartado artístico que no dista mucho de la mayoría de juegos que hay actualmente, siendo en parte genérico (pero como hemos comentado, tampoco hay muchas más opciones en este caso).
Gráficos y rendimiento: gráficos de última generación, que no destacan en nada más
Un apartado artístico que tiene gráficos realistas se encuentra con su mayor némesis cuando entramos en la parte de rendimiento, y como bien ha sucedido en tantas ocasiones, Halloween: The Game también peca de problemas en este caso.
En el modo multijugador esto es algo bastante malo, para empezar porque el juego cuesta 41€ y para seguir porque obviamente gente con ordenadores más modestos no lo puede jugar prácticamente ni con los gráficos al mínimo.
Y en el modo de un solo jugador encontramos que directamente hay bajones de FPS, problemas generales e incluso situaciones en las que la meteorología (como la lluvia del prólogo) puede hacer que juguemos a 30 FPS.
Banda sonora y audio: uno de los puntos en los que por motivos obvios, no podía fallar
No hace falta ser un audiófilo para entender que la música representa uno de los grandes bloques artísticos de un videojuego, en muchos casos es lo que puede convertir a un juego tirando para normal en una obra maestra, o un juego impresionante en algo del montón.
Para este tipo de casos, sabiendo la licencia que tienen y sobre todo cómo actúan las desarrolladoras no hay mucho que decir, la música, banda sonora e incluso sonidos que hay en el juego tratan de asemejarse lo máximo posible a la saga de películas, algo que hace imposible tener una opinión negativa sobre este aspecto.
Al final utilizar la música original es jugar a lo seguro y es obvio que es la mejor decisión posible que se puede tomar en estos títulos, cualquier otra opción que no implique usar la banda sonora original de Halloween se habría descartado de manera prácticamente automática.
Precio: un precio demasiado alto teniendo en cuenta el tipo de juego que es
El punto de inflexión que para muchos jugadores implica entrar a un juego o no muchas veces es el precio, y si bien es cierto que cada vez vemos más títulos que superan los 60€, también hay otros que no siguen esta norma.
Pero el problema está en cuánto pueden estar los jugadores dispuestos a pagar por un título, sobre todo cuando vive principalmente de la premisa de atraer usuarios por la IP a la que pertenece. Y precisamente, después de haberlo probado y haber visto cómo es el título, Halloween: The Game tiene un problema muy grande, no tiene un precio que la mayoría de la gente estaría dispuesta a pagar.
Conclusión: no es el juego que mucha gente espera de Michael Myers
Uno de los mayores problemas que hemos visto en la mayoría de los títulos que han salido de una IP conocida está en cómo ejecuta la desarrolladora la idea de traer un juego. Está claro que podríamos poner ejemplos muy similares si hablamos de los juegos de Viernes 13 o La Matanza de Texas, títulos que salieron, tuvieron su época de gloria, pero que poco a poco fueron desapareciendo.
Aunque eran títulos entretenidos y que a muchos usuarios les podrían cautivar, el problema está en cómo gestionar un juego como servicio basado en una única IP, donde tienes que depender en el 100% de los casos del mundo que ya está creado. Y en el que obviamente no puedes añadir nada más.
Si a esto le sumas los problemas de rendimiento, bugs en animaciones, problemas de balance y un precio que resulta excesivo para un título como servicio, te das cuenta de que es una combinación catastrófica. El juego resulta divertido durante las primeras partidas, o incluso si juegas con amigos por las bromas que puedes hacer, pero ¿pagarías 41€ (62€ la versión Deluxe) por ello? Yo no.

