Se podría decir que vivimos en la era de oro de la tecnología Hall Effect, en la que todos los fabricantes están apostando por introducirla en sus dispositivos (y por algo será). Corsair es desde luego una de las marcas pioneras, y con el nuevo Clipper Pro Mini 60 la compañía busca hacerse un hueco en el segmento competitivo con un teclado compacto en formato 60% que reúne las características que buscan los jugadores más exigentes. En este artículo, lo analizamos de primera mano y comprobamos si realmente está a la altura de las expectativas.
Corsair tiene muchísimos teclados en su catálogo, pero este nuevo modelo apuesta por un formato 60% extremadamente compacto, pero con el que no renuncian a las tecnologías más punteras del momento. Así, incorpora sus nuevos interruptores magnéticos Corsair MGX Hyperdrive Core, con una frecuencia de sondeo de 8.000 Hz y una construcción preparada para soportar largas sesiones de juego.
Corsair Clipper Pro Mini 60, especificaciones técnicas
| Corsair Clipper Pro Mini 60 | |
|---|---|
| Formato | 60% |
| Interruptores | CORSAIR MLG Hyperdrive Core (Magnéticos) |
| Hot-Swap | No |
| Retroiluminación | RGB individual por tecla |
| Conectividad | USB |
| Frecuencia de sondeo | Hasta 8.000 Hz con Corsair Axon |
| Anti-Ghosting | Completo |
| NKRO | Sí |
| Pantalla | No |
| Controles multimedia | Mediante combinación de teclas con Fn |
| Teclas adicionales | No |
| Memoria integrada | 5 perfiles |
| Compatibilidad | PC, Mac, Xbox One, Xbox Series X|S, PlayStation 4 y 5 |
| Software | CORSAIR Web Hub |
| Cable | USB-C a USB-A trenzado desmontable de 1,8 metros |
| Dimensiones | 294 x 103 x 31 mm |
| Peso | 414g |
| PVPR | 99,99€ |
Aunque el Clipper Pro Mini 60 es un teclado realmente muy compacto con su formato 60%, en su interior esconde toda la tecnología que Corsair ha estado desarrollando en los últimos años. Los grandes protagonistas son los interruptores magnéticos Corsair MGX Hyperdrive Core, con tecnología Hall Effect y que prescinden del contacto físico tradicional para detectar las pulsaciones mediante un campo magnético. Esto elimina el desgaste, haciendo que tengan mucha más durabilidad (100 millones de pulsaciones), pero además permite algo increíble para un teclado: se puede ajustar el punto de actuación de cada tecla individualmente entre 0,2 y 3,8 mm.
El uso de interruptores magnéticos también permite integrar otras funciones imposibles de implementar en teclados mecánicos normales, como por ejemplo Rapid Trigger, que elimina el punto fijo de reinicio de la tecla y permite que vuelva a activarse prácticamente en el instante en el que comienzas a levantar el dedo tras pulsarla, o Multi-Action, una función que permite asignar varias acciones a la misma tecla dependiendo de la profundidad de la pulsación o incluso de si se presiona o se libera, ofreciendo un nivel de personalización sin parangón (aunque ya os avisamos que esto es extremadamente complicado de dominar).
Corsair también ha incorporado otras funciones que ya son cada vez más habituales en los teclados gaming. Smart Tap, que permite asignar acciones distintas a una pulsación rápida y a una pulsación mantenida, algo especialmente útil en un teclado 60%, donde cada tecla debe aprovecharse al máximo, y Tap Lock, que convierte acciones que normalmente requieren mantener una tecla pulsada —como correr, agacharse o acelerar en determinados juegos— en un simple interruptor de activación y desactivación, reduciendo la fatiga durante largas sesiones de juego.
También hay que mencionar la tecnología FlashTap SOCD, orientada al juego competitivo y que lo que hace es gestionar de forma inteligente las pulsaciones opuestas de movimiento, como izquierda y derecha, permitiendo realizar maniobras como el counter-strafing de forma mucho más rápida y precisa. Esto es especialmente interesante en títulos FPS competitivos, donde una fracción de segundo puede marcar la diferencia entre ganar o perder un enfrentamiento.
Para terminar, hay que mencionar la tecnología Corsair Axon, que permite ofrecer una frecuencia de sondeo de 8.000 Hz y que como bien sabréis sirve para reducir el retardo entre las pulsaciones y lo que registra el PC conectado. También sus caperuzas PCB Double Shot con gran durabilidad, sus 8 MB de memoria que permiten almacenar hasta 5 perfiles de configuración, su iluminación RGB individual por tecla o su certificación IP57 de resistencia contra el polvo y las salpicaduras.
El Corsair Clipper Pro Mini 60 ya está disponible por un precio de venta recomendado de 99,99 euros.
Unboxing y análisis externo
El Clipper Pro Mini 60 viene embalado en una caja rectangular de cartón duro con los habituales colores negro y amarillo que siempre usa Corsair en sus periféricos. En la cara frontal encontramos una imagen del dispositivo, en este caso en color blanco (también está disponible en negro), así como algunas de sus características destacadas en forma de icono.
En la parte trasera, como siempre, una descripción de sus características en diferentes idiomas.
En los laterales encontramos algunos detalles adicionales, incluyendo su compatibilidad con consolas o que este modelo trae interruptores MGX y distribución en español.
La caja se abre en forma de cofre, y al hacerlo nos encontramos con el teclado protegido por una cubierta de papel reciclado, el habitual panfleto de seguridad y cumplimiento, y tras una segunda cubierta de cartón con un QR que nos dirige a la página del producto, está escondido el cable.
El único accesorio que viene incluido con este teclado es su cable; de color blanco igual que el modelo que nos han enviado, tiene conector USB-A por un extremo y USB-C por el otro, mide 1,8 metros de longitud y está mallado con hilo de nailon como es habitual.
Así que pasemos a ver el Corsair Clipper Pro Mini 60 directamente. Como hemos dicho antes, Corsair nos ha enviado el modelo en blanco, que viene acenturado con algunas teclas en color gris para que contraste y le de un toque de diseño. El teclado es realmente muy pequeño, ya que como podéis apreciar no tiene ni teclas de función, ni pad numérico, y teclas direccionales.
La tipografía está en mayúsculas, centrada y hacia arriba, y se ve bastante bien incluso con la iluminación apagada. Podéis apreciar también que, la mayoría de teclas, tienen serigrafiado en el lateral inferior su función secundaria que podremos activar al pulsarlas en combinación con la tecla Fn, de manera que si queremos pulsar el F1 por ejemplo, tendremos que pulsar Fn + 1.
Lo mismo sucede en la parte derecha, prácticamente todas las teclas tienen una función secundaria para que no echemos de menos ninguna función de un teclado convencional.
Si le damos la vuelta al teclado podemos ver la habitual pegatina en el centro, con cuatro inserciones de goma horizontales en las cuatro esquinas para evitar que el teclado se mueva mucho de su sitio durante el uso.
Por supuesto, cuenta con patas elevadoras que nos permiten elegir hasta tres alturas.
El Corsair Clipper Pro Mini 60 es un teclado compacto con formato 60% pero no es de perfil bajo, y eso significa que sigue teniendo una altura normal para un teclado con interruptores mecánicos (aunque en este caso no sean exactamente mecánicos, sino magnéticos).
En la parte trasera encontramos el nombre del fabricante en el centro y el USB-C hembra para conectar el cable a un lado.
En cuanto a los interruptores magnéticos Corsair MGX Hyperdrive Core, al retirar hacia arriba las caperuzas (cuyo anclaje es estándar) podemos ver que son más pequeños que los de los mecánicos estándar, incluso aunque tengan la iluminación también integrada.
Estos interruptores no son hot swap, ya que su funcionamiento difiere mucho del de los interruptores mecánicos, aunque su comportamiento sí que es similar. Recordad que cada interruptor es capaz de funcionar como un potenciómetro, y además es totalmente configurable.
El enganche de las caperuzas de las teclas ABS sí son estándar, por lo que debería ser compatible con otros juegos de teclas.
Visto el teclado, ha llegado la hora de ponerlo en funcionamiento y contaros qué tal funciona.
Probando el Corsair Clipper Pro Mini 60
Si estás acostumbrado a los teclados convencionales, este tipo de teclados 60% van a requerir de un periodo de adaptación bastante amplio, especialmente cuando quieras utilizarlos para cualquier otra cosa que no sea jugar. Eso de tener que andar usando la tecla Fn para casi todo es muy incómodo y tardas mucho en acostumbrarte y aprenderte dónde está cada función, motivo por el que, real y honestamente, no recomendaríamos este teclado para nada que no sea jugar.
La iluminación no solo es excelente sino que, además, en este modelo de color blanco queda bastante bonita y elegante. Por supuesto es completamente configurable, como veremos en seguida con el software, pero estéticamente es desde luego un teclado que llama la atención.
En cuanto a la experiencia de uso, debo volver a incidir en que es un teclado al que cuesta acostumbrarse debido a su tamaño y a la «falta» de botones habituales, en mi caso especialmente las teclas de función (F1 a F12), que hay que pulsarlas mediante método abreviado con Fn que te obliga a quitar la mano del ratón para usar las dos en el teclado.
Pero, dejando eso de lado, al jugar el Clipper Pro Mini 60 se comporta de manera sobresaliente en todo tipo de ámbitos. He probado incluso sus funciones avanzadas (que en seguida explicamos con el software), como configurar que al pulsar levemente la tecla CTRL el personaje se agache pero al pulsarla del todo se tumbe. Es algo a lo que también cuesta acostumbrarse pero que una vez que le pillas el truquillo funciona realmente bastante bien y no da ningún tipo de problemas.
El software: Corsair Web Hub
En lugar de utilizar iCUE, este teclado utiliza la nueva interfaz web Corsair Web Hub. Al acceder, nos aparece un cartel pidiendo permiso para acceder al periférico, y lógicamente hay que darle a Conectar.
Tras ello, se nos informa que hay una nueva actualización de firmware y, además, es obligatorio instalarla porque de lo contrario no nos aparecen las funciones de configuración del teclado.
Así que nada, es un proceso automático y en el que no tenemos que hacer nada prácticamente.
Ahora sí, una vez que tengamos el firmware del teclado actualizado a la última versión podemos empezar con la configuración. En la parte izquierda tenemos el menú con todas las opciones, empezando por los perfiles. La primera pantalla es la de los efectos de iluminación, que podremos configurar como queramos con los que vienen ya pre configurados o podremos crear los nuestros propios.
La siguiente pestaña es la de asignaciones, que nos permitirá cambiar lo que queramos que haga cada tecla, tanto en modo normal como en modo Fn. Aquí podemos añadir desde otras teclas hasta botones del ratón o incluso macros.
En Accionamiento de teclas empieza lo interesante. Aquí es donde podemos configurar cómo queremos que se comporte cada interruptor de forma individual. De fábrica, los interruptores vienen configurados para que su punto de activación sea de 2 mm, pero podemos configurarlo como queramos entre 0,2 y 3,8 mm.
Además, aquí podemos también configurar el Rapid Trigger (disparo rápido), que ajusta de forma dinámica el punto de actuación cuando detecta que estás haciendo pulsaciones repetidas.
El siguiente apartado se llama Teclas Multi-Acción, y esto es lo que os explicábamos al principio: podemos asignar hasta cuatro acciones a cada tecla dependiendo de la presión que hagamos sobre ellas. Es algo complicado de dominar (MUY complicado, de hecho), pero por ejemplo puedes asignar una acción al botón CTRL para que si lo pulsas suavemente tu personaje se agache, y si lo pulsas del todo que se tire al suelo.
Luego tenemos Tap Lock, algo muy útil en los juegos de tipo FPS para que no se bloqueen las teclas de movimiento al pulsarlas a la vez.
A continuación tenemos FlashTap, una función que ya conocemos de otros teclados, mediante la que podemos elegir la prioridad de las teclas al pulsarlas al mismo tiempo.
Por último, tenemos Smart Tap, una función que nos permite configurar una acción al pulsar una tecla y otra distinta al mantenerla pulsada.
Tras todo esto, ya tenemos otras funciones más generales, como la calibración de teclas, que consiste en un asistente que nos irá guiando para que el teclado pueda calibrar el sensor magnético de cada tecla. Esto, generalmente, solo será necesario utilizarlo si notas que alguna tecla no va bien.
También tenemos una zona para probar las acciones que hemos configurado en las teclas.
Y por supuesto el modo juego, que nos permite configurar un montón de cosas cuando lo activemos, como por ejemplo que funcione a 8.000 Hz, que cambie de color, que bloquee la tecla WIN, FlashTap, etc.
Ah, y por supuesto, las opciones generales pulsando sobre la rueda dentada.
Conclusión y veredicto
El Corsair Clipper Pro Mini 60 no es un teclado típico con formato 60%. Bajo el capó, Corsair ha puesto toda la tecnología de que dispone aprovechando las facultades de los interruptores magnéticos de una forma bastante ordenada, a pesar de la enorme cantidad de cosas que es capaz de hacer. El único problema es que, realmente, no todos los usuarios van a ser capaces de sacarle el máximo partido a todo lo que ofrece, que es muchísimo, pero de lo que no cabe duda es de que en términos de desempeño, el teclado cumple con su función de forma sobresaliente.
Está claro que con su formato 60% no es un teclado ni para todo el mundo ni para todo el tipo de usos, pero para quienes busquen un teclado solo para jugar tanto en PC como en consola, sin lugar a dudas este Corsair Clipper Pro Mini 60 no les va a decepcionar. Y para quien crea que va a sacarle todo el partido a lo que ofrecen estos increíbles interruptores magnéticos, entonces su precio de 99,99€ está bastante bien justificado.
Por todo ello, creemos uqe este Corsair Clipper Pro Mini 60 se merece nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación por su rendimiento.

