En el mercado de los teclados gaming cada milésima cuenta, especialmente cuando hablamos de modelos diseñados pensando en el juego competitivo. El Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHz llega precisamente con esa filosofía, combinando un formato compacto sin teclado numérico (formato TKL) con un diseño de perfil bajo y los nuevos switches ópticos analógicos de la marca, que permiten ajustar el punto de actuación según las preferencias de cada jugador. En este artículo, lo analizamos de primera mano.
Razer ha querido ir un paso más allá en materia de velocidad. Este Huntsman incorpora una frecuencia de sondeo de 8.000 Hz, modo de activación rápida y tecnologías como Snap Tap y Snap Flex, todo ello orientado a reducir al mínimo el tiempo entre nuestra pulsación y la respuesta en pantalla. Sobre el papel estamos, por tanto, ante uno de los teclados más avanzados de la compañía para esports; ahora toca comprobar qué tal se comporta en la práctica.
Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHZ, especificaciones técnicas
| Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHZ | |
|---|---|
| Formato | TKL |
| Interruptores | Razer óptico analógico de perfil bajo |
| Hot-Swap | No |
| Retroiluminación | RGB individual por tecla |
| Conectividad | USB |
| Frecuencia de sondeo | Hasta 8.000 Hz |
| Anti-Ghosting | Completo |
| NKRO | Sí |
| Pantalla | No |
| Controles multimedia | Mediante combinación de teclas con Fn |
| Teclas adicionales | Dos teclas dedicadas + rueda de volumen digital |
| Memoria integrada | 6 perfiles |
| Compatibilidad | PC, Mac, Xbox One, Xbox Series X|S, PlayStation 4 y 5 |
| Software | Razer Synapse Web |
| Cable | USB-C a USB-A trenzado desmontable de 1,8 metros |
| Características extra | Razer™ Snap Flex Razer™ Snap Tap Modo de activación rápida Accionamiento ajustable 0,1-2,8 mm Entrada analógica Frappe dynamique Ajuste rápido integrado del accionamiento y de la activación rápida Compatible con Razer™ Synapse Reconocimiento de teclas simultáneo y anti-ghosting Carcasa superior de aleación de aluminio 5052 Teclas totalmente programables con grabación de macros en tiempo real Modo de juego |
| Dimensiones | 361 x 139 x 26,6 mm |
| Peso | 590g |
| PVPR | 259,99€ |
El Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHz es un teclado de formato Tenkeyless que prescinde del bloque numérico y utiliza los nuevos switches ópticos analógicos Razer de perfil bajo. Se trata de interruptores de comportamiento lineal cuyo punto de actuación puede ajustarse entre 0,1 y 2,8 mm, coincidiendo este último valor con su recorrido total. Además, requieren una fuerza de actuación de 40 gramos y están certificados para soportar hasta 100 millones de pulsaciones, por lo que sobre el papel combinan una respuesta muy rápida con una elevada durabilidad.
La naturaleza analógica de estos interruptores permite que el teclado incorpore una de sus características más importantes: el modo Rapid Trigger o activación rápida. En lugar de necesitar que la tecla regrese hasta un punto de reset fijo antes de poder registrar una nueva pulsación, el interruptor puede restablecerse con un movimiento ascendente de apenas 0,1 mm. A esto hay que sumar tecnologías como Razer Snap Tap, que prioriza la última pulsación entre dos teclas seleccionadas, Snap Flex, que permite asociar una acción al pulsar una tecla y otra al soltarla, y la pulsación dinámica, capaz de asignar diferentes comandos en función de la profundidad de la pulsación.
Otro de sus grandes argumentos está en la comunicación con el PC. Razer utiliza su tecnología HyperPolling con una frecuencia de sondeo de hasta 8.000 Hz, ocho veces superior a los habituales 1.000 Hz de muchos teclados gaming. Esto significa, simplificándolo mucho, que el teclado puede informar al sistema de su estado hasta 8.000 veces por segundo. Según las mediciones realizadas por la propia Razer, la combinación de HyperPolling y estos interruptores permite alcanzar una latencia media de apenas 0,39 ms, aunque evidentemente esta cifra dependerá también del equipo y de las condiciones en las que se utilice.
Todo esto se acompaña de N-Key Rollover y anti-ghosting, teclas completamente programables, grabación de macros al vuelo y memoria híbrida integrada capaz de almacenar hasta seis perfiles. La configuración puede realizarse mediante Razer Synapse 4, pero también es posible modificar determinados parámetros directamente desde el propio teclado e incluso acceder a ajustes mediante Synapse Web desde un navegador compatible, algo especialmente interesante para utilizarlo en ordenadores compartidos o competiciones.
En cuanto al resto de especificaciones, contamos con iluminación individual Razer Chroma RGB, caperuzas de PBT de doble inyección, un dial digital multifunción acompañado de dos botones dedicados y una carcasa superior fabricada en aleación de aluminio 5052. En el interior, Razer también ha instalado espuma amortiguadora de EPDM y EVA para mejorar la acústica y la sensación de pulsación. La conexión es exclusivamente por cable mediante un USB-C desmontable, y el teclado tiene unas dimensiones aproximadas de 361 x 139 x 26,6 mm y un peso de 590 gramos. Su diseño de perfil bajo deja además la altura frontal en tan solo 19,5 mm, buscando una postura más natural de las muñecas incluso sin utilizar reposamuñecas.
Unboxing y análisis externo
Como es habitual en Razer, el teclado viene embalado en una caja de cartón duro y color negro en cuya cara frontal destaca una imagen del teclado a todo color junto con su nombre y algunas de sus características destacadas.
En la cara opuesta, el fabricante destaca algunas de sus características en forma de croquis.
En uno de los laterales tenemos una pegatina que, además de mostrar los códigos de barras y logos de cumplimiento, nos indica que la disposición del teclado es ANSI US (por desgracia, este teclado no está en español).
En este mismo lateral pero en el lado contrario tenemos una descripción del tamaño y el peso, así como el contenido del paquete.
El embalaje se abre retirando la parte de arriba, lo que nos da acceso directo al teclado que viene, a su vez, protegido por una tela negra.
Debajo del teclado están los accesorios, que básicamente son una cajita que contiene el cable y los manuales, y una lámina que nos muestra los accesos directos para activar las bondades del teclado sin necesidad de software.
El contenido de la cajita negra es, como decíamos, el manual y el cable. Éste mide 1,8 metros, está mallado con hilo de nailon negro, y tiene USB-C para la parte del teclado y USB-A para la parte del PC.
Ya no hay más accesorios, así que aquí tenéis el flamante Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHZ.
La tipografía de las teclas está en mayúsculas, es de tamaño medio tirando a pequeño, y se ubica en la zona de arriba en el centro, coincidiendo claro con dónde tiene el LED RGB el interruptor que está debajo.
En la parte derecha tenemos los dos botones multimedia configurables, el dial digital, y una pequeña pantallita de LEDs indicadores de estado, que en breve veremos más al detalle.
El teclado es realmente de perfil bajo y apenas levanta del suelo.
Nada que destacar en la parte trasera.
Pero sí en la zona de abajo. Para empezar, tenemos cinco grandes inserciones de goma para evitar que el teclado se mueva de su sitio. En la parte superior hay patas elevadoras de tres posiciones, y una pequeña hendidura tras la que está el puerto USB-C para conectar el cable.
Detalle de las inserciones de goma y las patas elevadoras.
Y aquí podéis ver mejor la hendidura tras la que se esconde el conector hembra para el cable.
Las caperuzas de las teclas tienen el típico anclaje de cruz de los interruptores mecánicos convencionales, pero lógicamente de perfil bajo.
Y aquí podéis ver de cerca uno de los interruptores óptico analógicos de Razer.
Visto el teclado, ha llegado el momento de conectarlo y comprobar qué tal funciona.
Probando el Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHZ
Como siempre, nada más conectarlo al PC las teclas se iluminan.
La iluminación es bastante correcta y definida, y se ve bien incluso en condiciones de mucha luz.
Y lo mismo sucede con el panel con LEDs indicadores de estado.
Un panel que es muy curioso porque tiene también en la zona baja una serie de LED que nos van a indicar en tiempo real la presión que le estamos haciendo a las teclas.
Antes de entrar a valorar el software y demás, toca daros nuestras impresiones personales a la hora de utilizar el teclado. La verdad es que mi teclado habitual también es TKL y de perfil bajo, por lo que no he tenido periodo de adaptación alguno con este Huntsman V3 Pro Low Profile TKL, pero sí es cierto que lo he notado ligeramente más alto que el que utilizo a diario… es low profile pero no todo lo low profile que podría haber sido, aunque eso se palia por lo suaves que bajan las teclas y lo sensibles que son.
Y eso es un arma de doble filo, porque una tecla muy sensible puede ser una maravilla cuando estás acostumbrado, pero también puede generarte muchas pulsaciones involuntarias, así que hay que andarse con ojo con eso. Por suerte, y como vamos a ver más adelante, esto es configurable completamente por lo que tampoco es un motivo por el que preocuparse.
En uso, el teclado resulta cómodo incluso sin reposa muñecas, y es que al ser de perfil bajo no lo necesitas. El rendimiento es sobresaliente, como siempre, con todas las pulsaciones detectándose al instante y registrándose con latencia cercana a cero en el PC. Luego, las herramientas avanzadas como Snap Tap que solo se utilizan en videojuegos, honestamente un usuario de a pie como yo tampoco los nota tanto, pero los profesionales de los eSports aseguran no poder vivir ya sin ellas…
El software: Razer Synapse Web
Nada más conectar el teclado al PC y acceder a Synapse Web nos aparecerá el habitual cartelito en el navegador pidiendo permiso para acceder al teclado. Obviamente hay que responder que sí.
Al principio, y esto me ha sorprendido, no nos deja configurar nada del teclado (de hecho, aunque el teclado funciona aparece como desconectado) si no actualizamos su firmware antes.
La actualización es tan sencilla como siempre: descargas un ejecutable, lo ejecutas y sigues los pasos del asistente que consisten en darle a Siguiente y esperar.
Una vez hecho esto, ahora sí podemos acceder a toda la configuración que nos ofrece Synapse Web. La disposición ha cambiado ligeramente, básicamente porque han dejado el apartado de la iluminación abajo del todo, pero por lo demás es muy parecida a lo que estamos acostumbrados, con el cambio de perfil arriba del todo.
La primera sección se llama «Personalizar», y lo que nos permite configurar es el modo juego, la frecuencia de sondeo (que por defecto ya viene a 8.000 Hz) y la zona muerta de los interruptores. Por supuesto, también la asignación de las teclas.
La siguiente es «Accionamiento», y aquí lo que podemos hacer es modificar la sensibilidad de todas las teclas de forma individual o por grupos. Podemos seleccionar desde 0,1 mm (no recomendado porque es literalmente poner el dedo encima de la tecla y que se active) hasta 2.8 mm (que sería hacer que se active cuando presionas hasta el final).
La siguiente sección nos permite configurar Snap Tap, que impide que las teclas seleccionadas se registren a la vez, anulando la primera tecla pulsada por la segunda. Generalmente se utiliza en las teclas A y D, que son el movimiento lateral en los juegos.
Después tenemos Snap Flex, una nueva tecnología que nos permite seleccionar hasta cuatro teclas para que al pulsarlas hagan una acción y al soltarlas otra distinta que podemos configurar.
Después tenemos la sección de Activación rápida (rapid trigger), y además nos permite configurar incluso su sensibilidad.
Casi en el final, tenemos la sección de «Prioridad de pulsación doble», que lo que nos permite es seleccionar cuatro teclas de movimiento para los juegos de manera que, aunque se pulsen otras teclas del conjunto, las mantenga activas. Os advierto que es difícil acostumbrarse a esto incluso en shooters.
Finalmente, tenemos la habitual pestaña para configurar la iluminación con Razer Chroma.
Y una cosa más: en la zona inferior tenemos el botón de las opciones como es habitual, pero también la del «modo torneo», que limita algunas de las opciones del teclado para garantizar que no se tiene ventaja o se hacen trampas en los torneos.
Conclusión y veredicto
Tras estar probando el Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHZ durante más de una semana, podemos deciros que es un teclado excelente en prácticamente todos los sentidos, si bien también es de rigor decir que no es un teclado para todo el mundo. Empezando por su precio, de 279,99 euros, y terminando porque muchas de sus funciones solo serán verdaderamente aprovechadas por jugadores competitivos o en juegos muy concretos, no es un modelo que podamos recomendar a cualquiera.
Ahora bien, si buscas la máxima personalización y versatilidad, y no te importa invertir buena parte de tu presupuesto en un teclado de gran calidad, aquí encontrarás una apuesta segura. La posibilidad de modificar el punto de actuación de cada tecla, configurar Rapid Trigger, Snap Tap, Snap Flex y otros parámetros hasta niveles casi absurdos permite adaptar su comportamiento exactamente a nuestros gustos y, sobre todo, al juego que tengamos delante. En este sentido, pocos teclados ofrecen actualmente semejante nivel de control sobre cada pulsación.
Además, Razer no se ha olvidado de todo lo demás: la construcción es excelente, las caperuzas de PBT transmiten calidad, el formato TKL resulta cómodo para jugar, la iluminación está muy bien resuelta y el perfil bajo permite utilizarlo durante horas sin echar demasiado de menos un reposamuñecas. También nos ha gustado especialmente Synapse Web, ya que poder acceder a casi toda esta configuración desde el navegador hace que muchas de sus funciones avanzadas sean bastante más accesibles. Como puntos negativos, además del precio, debemos mencionar la ausencia de distribución española, que sea exclusivamente cableado y que, pese a su denominación Low Profile, podría haber sido todavía algo más bajo.
En definitiva, el Razer Huntsman V3 Pro Low Profile TKL 8KHZ es un teclado pensado para quien quiere llevar la personalización y el rendimiento competitivo hasta el extremo. Para escribir, trabajar y echar unas partidas ocasionales hay alternativas muchísimo más económicas que cumplirán perfectamente, pero para quien realmente vaya a aprovechar sus switches analógicos, sus 8.000 Hz y todas las posibilidades que ofrece para modificar el comportamiento de las teclas, estamos ante uno de los teclados gaming más completos y configurables que han pasado por nuestras manos.

