KROM Kane y Knout RGB, review: ratón y alfombrilla gaming RGB

En todo ecosistema gaming moderno, no pueden faltar los periféricos con iluminación RGB, pero más todavía dispositivos diseñados para proporcionar el máximo rendimiento en juegos. Claro que no siempre nuestro presupuesto nos permite ir a por los dispositivos de más alta gama, pues sus precios son muchas veces prohibitivos. Para todos ellos, KROM tiene un amplio catálogo de soluciones gaming de todo tipo, y precisamente en el día de hoy os presentamos nuestro análisis de dos de ellos que cumplen con estas premisas: el nuevo ratón KROM Kane RGB, y la alfombrilla KROM Knout RGB.

El KROM Kane es un ratón con diseño ambidextro simétrico, con botones programables a ambos lados y complementado con un sensor óptico Avago A3050 de hasta 4000 DPI de sensibilidad, por supuesto configurable, al igual que configurable es su iluminación RGB. Por otro lado, el complemento ideal para un ratón así es la alfombrilla KROM Knout RGB, fabricada con tela y con iluminación RGB configurable sin necesidad de software.

Índice

Características técnicas

Por un lado tenemos el ratón KROM Kane, que como decíamos antes tiene diseño ambidextro y cuenta con 8 botones configurables desde el software complementados por un excelente sensor óptico firmado por Avago.

Por otro lado tenemos la alfombrilla Knout RGB, con base de goma y 3 mm de grosor con superficie de tela cuya principal facultad es el hecho de que el fabricante ha integrado iluminación RGB en todo su perímetro, iluminación que podremos modificar pulsando simplemente un botón en la propia alfombrilla, hecho que hace que no necesitemos software para configurarla.

Unboxing y análisis externo

Ambos productos vienen embalados en la habitual caja de cartón blando y color negro y naranja que KROM utiliza en todos sus periféricos.

Comencemos viendo el ratón. Éste viene en la ya mencionada caja que nos muestra una imagen del dispositivo por delante, un croquis por detrás, y las características técnicas destacadas en los laterales.

Junto con el ratón, el fabricante incluye como siempre un escueto manual de instrucciones.

Aquí tenemos el KROM Kane en una vista a tres cuartos.

El Kane tiene forma simétrica, y dado que tiene botones en ambos laterales es idóneo para usuarios zurdos o diestros indistintamente, e incluso para los que como yo les gusta tener botones en ambos laterales para poder configurar macros en los juegos.Cuenta también con dos botones tras la rueda del scroll que, si bien también son configurables, de fábrica vienen pensados para subir y bajar la resolución sin necesidad de software. Por supuesto, tenemos el logo del fabricante en la palma y una línea de iluminación que va desde los laterales hasta la base.

Los laterales como decíamos tienen ambos una pareja de botones. En esta zona hay unas estrías para facilitar el agarre que, lamentablemente y aunque parezca lo contrario, son de plástico y no de goma.

Vamos a la parte posterior, en la que tenemos como siempre el sensor en el centro y unas generosas inserciones de teflón.

Pero casi más interesante aquí es el botón «MODE», que sirve básicamente para cambiar entre perfiles que tengamos configurados en el software, sin necesidad de tocar éste.

Para terminar con el ratón, queda ver el habitual cable de 1,8 metros de longitud, mallado con hilo de nailon de alta resistencia al rozamiento, y terminado en un conector USB 2.0 dorado.

Por otro lado tenemos la alfombrilla, que viene enrrollada en una caja de cartón de similares características a la del ratón.

La alfombrilla trae un escueto manual de instrucciones, y un cable USB de quita y pon (una ventaja que no venga fijo, la verdad, así podemos quitarlo cuando queramos).

Aquí la tenemos, de color negro y con un motivo muy llamativo para adornar. Pero no os confundáis, que eso es dibujo, no se ilumina. Lo que se ilumina es todo el perímetro. Por cierto que en la imagen la alfombrilla está un poco deformada, pues acababa de salir de su caja donde estaba enrrollada. Pasadas unas horas, la alfombrilla se quedará completamente plana.

En la zona superior derecha tenemos una pieza de plástico donde está la electrónica, y por supuesto el puerto USB para conectar la alfombrilla. Hay, como véis, un botón que nos servirá para cambiar entre los colores y los efectos de la misma.

 

Toda la tira LED que rodea el perímetro de la alfombrilla está cosida con hilo de nailon, que garantiza no solo que no se moverá de su sitio, sino también una alta resistencia al rozamiento.

En la parte posterior, toda la base es de goma anti deslizante para asegurar que la alfombrilla no se moverá de su sitio durante el uso.

Vistos los productos, es hora de conectarlos y ver qué tal funcionan, pero no sin antes ver qué tal la iluminación. Comencemos con la alfombrilla, y aquí podéis verla en condiciones de poca luz, puesto que con mucha luz la iluminación no se ve demasiado, la verdad.

Mirad el detalle. No sé cuántos LED tiene en el interior el tubo de luz, pero no se nota para nada dónde están.

Y aquí el ratón. En esta primera con la luz encendida.

Y aquí con la luz apagada.

El software

Por el momento, KROM sigue sin tener un software unificado para sus periféricos, así que el Kane tiene su software individual que tendremos que descargar e instalar para poder acceder a su configuración.

El software es, como siempre, sencillo e intuitivo de utilizar. En la primera pestaña tenemos a simple vista la asignación de teclas y los seis saltos de DPI, configurables en saltos de 100 en 100 hasta un máximo de 4000. En la parte inferior izquierda, los perfiles que podremos cambiar con el botón MODE de la parte de abajo del ratón.

En la parte derecha tenemos las distintas «pestañas». La segunda es la de iluminación, en la que podremos escoger los colores y efectos de ésta.

En la tercera, tenemos las opciones típicas que ya nos da el panel de control de Windows, relativas a la velocidad del puntero, velocidad del scroll y velocidad de doble clic.

Finalmente, la última es la relativa a la frecuencia de muestreo. Por defecto viene configurado a 500 Hz, y si queremos que funcione a 1000 Hz para que tenga el menor retardo posible, tendremos que instalar el software y configurarlo a mano.

 

Probando el KROM Kake y la KROM Knout RGB

Visto el software, ha llegado la hora de poner en funcionamiento el ratón y ver qué tal se comporta. Para ello vamos a comenzar con Enotus Mouse Test, un software que nos va a mostrar los parámetros de sensibilidad, frecuencia, resolución y suavidad en un entorno real. La prueba ha sido realizada a 2200 DPI de sensibilidad.

Como se puede ver, los parámetros que arroja el software son excelentes en todas las pruebas. Así pues, vamos a proceder a ver qué tal se comporta sometiéndolo a una prueba más en profundidad de la precisión. Aquí podéis ver una gráfica de las capturas del sensor óptico, tras un movimiento rápido de lado a lado. Si alguno de los puntos se va mucho de la gráfica, significará que la precisión no es del todo correcta.

Primera prueba, a 2200 DPI.

Segunda prueba, a 4000 DPI (el máximo).

Algún punto aislado se ha salido de la gráfica, pero ha quedado muy próximo y es casi casi inadvertido, así que podemos decir que en términos de precisión el sensor Avago que monta este nuevo ratón de KROM es excelente.

Hechas las pruebas técnicas, vamos a pasar a la valoración más personal, y comenzamos por la ergonomía. Personalmente, soy un usuario de manos grandes y agarre de tipo palma, y este KROM Kane me viene como anillo al dedo porque me gustan los ratones simétricos para mi manera de agarrar el dispositivo, por lo que me he sentido cómodo casi desde el principio. Sí que he echado bastante de menos que los laterales no tengan inserciones de goma, y eso es algo que podría pasar factura tras varias horas de uso, cuando empiezan a sudar las manos.

En cuanto al rendimiento en juegos, he estado probando ratón y alfombrilla durante varios días principalmente jugando al Final Fantasy XIV (MMORPG), aprovechando que tengo botones adicionales para configurar un par de macros. El rendimiento de los dos dispositivos ha sido satisfactorio, pues en ningún momento he notado falta de precisión o de rapidez, e incluso las macros se ejecutan sin demora, por lo que es idóneo para jugar.

Conclusión y veredicto

El Kane RGB tiene un precio de venta de 25 euros, mientras que la alfombrilla Knout RGB vale apenas 20 euros, unos precios bastante ajustados para unos periféricos que tienen un gran rendimiento y una muy buena calidad, aunados a una estética gaming agresiva y configurable. ¿Qué más pedir? Bueno, es cierto que KROM debe trabajar más el software, y que estaría bien que la alfombrilla pudiéramos configurarla desde el software (aunque esto es dependiendo de gustos), pero la verdad es que poco más se le puede pedir a un conjunto de ratón y alfombrilla RGB que juntos cuestan menos de 45 euros.

PROS:

  • Buen rendimiento.
  • Muy cómodos (ambos).
  • Alta personalización mediante software del ratón.
  • Precio.

CONTRAS:

  • La iluminación es algo mejorable.
  • Necesitas software específico para el ratón.
  • La alfombrilla está limitada puesto que carece de software.

Por todo ello, estos KROM Kane y KROM Knout RGB se llevan nuestro galardón de Oro, así como nuestra recomendación por su relación calidad / precio.