DeepCool Ice Warrior

DeepCool Ice Warrior

Rodrigo Alonso

Hoy os presentamos el análisis de otro curioso modelo de disipador del fabricante DeepCool, el Ice Warrior. A pesar de tener ser un disipador muy estrecho (tan solo 42mm), cuenta con 6 heatpipes de alto rendimiento.

Veamos sus características.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS.

Sacadas de la página web de DeepCool.

 

Como vemos, el Ice Warrior presume de ser capaz de disipar hasta 150W de calor, por lo que teóricamente es indicado para los nuevos procesadores de Intel y AMD y para overclockers. A pesar de su tamaño más o menos contenido, el conjunto de disipador y su ventilador de 120mm pesan casi 1,2Kg, por lo que es bastante pesado.

El disipador cuenta con 6 heatpipes conectadas a la base de cobre niquelado. Estas 6 heatpipes distribuyen el calor del procesador a las 48 láminas de aluminio para disipar el calor eficientemente.

Vamos a ver el disipador por fuera a ver qué aspecto tiene.

ANÁLISIS EXTERNO.

El Ice Warrior viene embalado en una caja de cartón de color blanco. En su parte frontal, una ventana con forma de X deja ver el disipador en su interior. Debajo de esta encontramos un breve resumen con ilustraciones de las principales características.

Por el lado contrario encontramos especificaciones en muchos idiomas diferentes.

En uno de los laterales encontramos más especificaciones.

En el lateral opuesto tenemos una fotografía del disipador con el ventilador montado.

Vamos a echar un vistazo a los accesorios. Prácticamente todos los disipadores de DeepCool comparten sistema de montaje, por lo que son los mismos que vimos hace poco en el análisis del Fiend Shark.

Lo que sí viene con el Ice Warrior que no encontramos en el Fiend Shark es un duplicador para poder conectar dos ventiladores a un solo conector de 4 pines de la placa base.

Y un conversor de 4 pines a MOLEX.

Vamos a ver el disipador. Aquí tenemos el flamante Ice Warrior.

En la siguiente imagen podemos apreciar las 48 láminas de aluminio. Tienen una separación lo suficientemente amplia como para que el ventilador pueda expulsar el calor a través de ellas y así tener una refrigeración más eficiente. Una gran X adorna ambos extremos anchos del disipador.

Si tumbamos el disipador podemos ver más claramente las hendiduras realizadas en las láminas de aluminio, que en su conjunto hacen una X enorme ocupando todo el frontal y su parte trasera. La función de ésto es meramente decorativa.

Como añadido, se ha instalado un pequeño disipador pegado a la base, con contacto directo con las heatpipes. Esto sirve para arañar algunas décimas a la temperatura.

Aquí podemos ver las 6 heatpipes que están en contacto con la base. Están unidas a las láminas de aluminio mediante un sistema de encaje que cada vez se utiliza más en los disipadores, ya que ha demostrado ser tan efectivo como la soldadura directa.

Aquí podéis ver lo que acabo de comentar. Las láminas se unen a las heatpipes por medio de junturas, lo que siempre será menos eficiente que emplear la soldadura.

Como vemos, los heatpipes no están paralelos, sino que han sido colocados unos delante de otros alternándose. De esta manera se consigue una mejor distribución del calor en las láminas de aluminio.

En la parte de arriba podemos ver la última lámina con el logotipo de DeepCool.

Como vemos, el disipador tiene un grosor bastante comedido.

Por último, aquí vemos la base. No tiene efecto espejo, pero es de cobre niquelado y hará contacto directo con la superficie del procesador.

Una vez visto el disipador, vamos a montarlo en nuestro sistema de pruebas.

MONTAJE.

Al igual que los accesorios, el procedimiento de montaje es el mismo que en el Fiend Shark. Primero preparamos los accesorios necesarios para nuestro socket. En nuestro caso, es un Intel LGA1155, por lo que esto es lo que necesitamos.

Lo primero es colocar el backplate en la parte trasera de la placa base.

Fijamos el backplate a la placa base por el lado contrario gracias a los soportes que a su vez servirán para anclar los accesorios inherentes a cada tipo de socket. Ojo con las arandelas, porque tienen tendencia a perderse (supongo que por ello, Deepcool incluye 5 arandelas en lugar de las 4 necesarias).

Acto seguido, tenemos que fijar los accesorios del socket que vayamos a utilizar al disipador.

Y hecho esto, solo nos queda aplicar pasta térmica al procesador y anclar el disipador.

Vista desde el otro lado.

Ahora ya solo nos queda anclar el ventilador de 120mm al disipador con las sujeciones metálicas que DeepCool proporciona.

Como vemos, no hay ningún tipo de problema con los módulos de memoria RAM. De hecho podríamos instalar módulos de memoria con disipadores de cualquier tamaño, ya que gracias a la estrechez del Ice Warrior, nunca llegarían a tocar con el ventilador.

Al DeepCool Ice Warrior se le puede añadir un segundo ventilador sin ningún tipo de problema, ya que además DeepCool incluye los anclajes necesarios para hacerlo.

Vamos a proceder a retirar el disipador, para ver qué restos de pasta térmica han quedado y de esta manera poder comprobar cuánta superficie del disipador hace contacto con el IHS del procesador. Como vemos, en este caso no hace demasiado buen contacto, en parte culpa de que los procesadores de Intel son famosos por tener un IHS bastante irregular, y en parte porque la base del Ice Warrior tampoco es 100% plana.

Esta es la marca que ha dejado en el procesador. La parte de arriba tiene la pasta térmica casi intacta, lo que significa que el disipador no hacía contacto en esa zona.

Esta es la marca que ha dejado en el disipador. Es evidente que no hace todo el contacto que debería. Dado que ya es la segunda unidad de Deepcool que testeamos que presenta este defecto, sería conveniente que este fabricante revisara su proceso de pulido de las bases.

Bueno, pues volvemos a montar el disipador y vamos a someterlo a las pruebas de rendimiento térmico, a ver qué tal se comporta en la realidad.

TESTEO.

El equipo empleado para testear esta caja ha sido el siguiente:

– Intel Core i5 2500K.
– ASUS Sabertooth P67 B3.
– Sapphire Radeon HD5850.
– Antec Truepower 750W.
– 2x4Gb G.Skill RipjawsX
– Mushkin Callixto Deluxe 60Gb SSD.
– 2x Western Digital Caviar Green 2 Tb.
– Seagate Barracuda 7200.12 1Tb.
– Unidad Blu-ray disc LG.

En las siguientes gráficas veremos dos valores de temperatura, en Idle (equipo en total reposo durante 20 minutos) y Load (equipo sometido a carga con Prime95). El valor que se muestra en las gráficas es el Delta o aumento de temperatura, es decir, la temperatura medida menos la temperatura ambiente. De esta manera se muestra de manera más fidedigna la influencia del disipador en la temperatura del equipo, sin importar si la temperatura ambiente es mayor o menor. Las pruebas se realizan sobre un banco de testeo cedido por Cooler Master con lo cual se elimina el “efecto caja”.

En esta primera gráfica tenemos el disipador con un solo ventilador, conectado a la placa base, dejando que sea ésta la que controle su velocidad.

En la siguiente gráfica podemos ver cómo aumentan las revoluciones del ventilador en función de la temperatura del procesador y el overclock del mismo.

Los resultados no están mal, aunque con el Overclock a 4,5 Ghz la temperatura del procesador está rozando su límite. Por ello, vamos a probar a poner las revoluciones del ventilador al máximo en lugar de dejar que sea la placa base quien las controle.

Las temperaturas han descendido bastante (hasta 4ºC de diferencia en la configuración a 4,2Ghz), pero el ruido emitido por el ventilador a máximas revoluciones es un poco molesto.

Vamos ahora a ver qué resultados obtenemos añadiendo un segundo ventilador en configuración push-pull. Esta primera gráfica muestra los resultados conectando ambos ventiladores a la placa base y dejando que sea ésta la que administre la velocidad de los mismos.

Pues no hemos mejorado mucho, ¿verdad? Esta es una gráfica que muestra cómo aumentan las revoluciones del ventilador en función de la temperatura del procesador y el overclock del mismo.

Vamos a poner ambos ventiladores al 100% a ver si logramos conseguir unas mejores temperaturas. Este es el resultado.

Nada significativo, y el ruido es bastante sonoro. Fijaos que a 4,5Ghz solo hemos conseguido una diferencia de 4ºC entre utilizar un solo ventilador conectado a la placa base, y utilizar 2 ventiladores a máxima velocidad. Hay dos posibles causas de esto: la primera es que los ventiladores no son capaces de disipar eficientemente el calor por entre las aletas de aluminio, o lo más probable es que con un solo ventilador ya estuviéramos logrando casi la máxima eficiencia.

Lo que es cierto es que estas temperaturas no son demasiado buenas debido a que la base del disipador no hace un contacto perfecto con el procesador, como mostramos un poco más arriba con la prueba de la pasta térmica.

CONCLUSIÓN.

El DeepCool Ice Warrior comparte la misma facilidad de montaje que el resto de disipadores de DeepCool. La verdad es que montar estos disipadores es coser y cantar, nada que ver con otros sistemas de montaje mucho más complicados, como por ejemplo el delCooler Master Hyper 612s. No obstante, su base irregular le impide obtener mejores resultados en las pruebas de rendimiento térmico.

Al menos es un disipador razonablemente silencioso si utilizamos la función PWM del ventilador, y suficientemente eficiente para disipar el calor producido por un Intel Core i5 2500K overclockeado a 4,5Ghz con 1.40 VCore.

PROS:

– Instalación sencillísima.
– Razonablemente silencioso.
– Permite insalación de memorias con disipadores grandes.
– Posibilidad de añadir un segundo ventilador.

CONTRAS:

– Grande y pesado.
– Es un poco caro en relación calidad/precio.
– Base irregular le impide ser más efectivo.
– Sonoro a altas revoluciones.

Por ello, desde HardZone recomendamos el DeepCool Fiend Shark y le otorgamos la bendición del gurú, categoría de plata.

Queremos agradecer a DeepCool por habernos proporcionado la muestra para este análisis.