TeamGroup Delta MAX, review: el SSD con mayor área de iluminación RGB del mercado

A finales de verano, el especialista en productos de memoria TeamGroup presentó su nueva familia de SSDs, los Delta MAX, que presentaban como característica novedosa el mayor área de iluminación RGB jamás visto hasta la fecha en un SSD, hasta el punto de que parece que tengan una pantalla en una de sus caras. Hoy vamos a presentaros nuestro análisis de uno de estos TeamGroup Delta MAX, concretamente del modelo de 500 GB que, además, destaca por ser relativamente asequible.

Índice

Características y especificaciones técnicas

En cuanto al aspecto técnico, este SSD viene en formato de 2,5″ e interfaz SATA 3, por lo que es capaz de proporcionar unas velocidades teóricas de lectura y escritura de 560 y 510 MB/s respectivamente, llevando casi al límite lo que esta interfaz es capaz de proporcionar. El fabricante dice que utiliza chips de memoria 3D NAND Flash, pero no dice de qué tipo. A juzgar por su MTBF, seguramente sean chips TLC.

Nada fuera de lo común aquí. Lo que sí está fuera de la norma es la iluminación RGB del dispositivo, que al contrario que otros SSDs que simplemente tienen unos LED de iluminación, el Delta MAX cuenta con todo el frontplate cubierto con iluminación LED ARGB, configurable utilizando el software de iluminación que viene en cada placa base de PC de los principales fabricantes (Aura Sync de ASUS, RGB Fusion de Gigabyte, Polychrome Sync de ASRock, etc.).

Por este motivo, este es el primer SSD que, además de los conectores SATA de alimentación y datos habituales, incorpora también un conector micro USB para poder conectar el SSD a un cabezal USB interno de la placa base, o incluso a un conector LED de 3 pines si la placa es compatible, aunque en este caso los efectos no serán configurables.

Por último, a destacar que el SSD cuenta con lo que el fabricante llama «Smart optimization», que consiste en un algoritmo inteligente interno para gestionar el garbage collection de manera automática y optimizar su rendimiento y durabilidad. De igual manera, cuenta con tecnología ECC para mejorar su fiabilidad, y soporta la optimización TRIM bajo sistema operativo Windows. Finalmente, incorpora también tecnología NCQ para mejorar el rendimiento general del dispositivo.

Unboxing, análisis y primeras impresiones

El TeamGroup Delta MAX viene embalado en una caja de cartón duro y color negro que se abre en forma de cofre. EN la cara principal encontramos una imagen a todo color del dispositivo, indicando su conexión USB y su capacidad, y dejando para la parte trasera sus características relativas a la iluminación RGB, pero nada de detalles técnicos.

Al abrir la caja, nos encontramos con el SSD cubierto con un plástico transparente, puesto que el frontplate tiene efecto espejo y así se evita que se ensucie.

Vamos a ver qué accesorios vienen incluidos. Tenemos por un lado un escueto manual de instrucciones, junto con una toallita de tela para limpiar la superficie de espejo del frontplate, y una pegatina de T-Force.

En el manual de instrucciones el fabricante nos indica las dos maneras de conectar el USB del SSD únicamente.

Se incluyen por supuesto los dos tipos de cable que podemos utilizar: por un lado, uno de micro USB a cabezal USB de 9 pines de la placa base, y por otro, de micro USB a cabezal RGB de tres pines.

Aquí tenemos el SSD, todavía con su cubierta de plástico.

Y aquí sin ella. Tiene como se puede ver un color violáceo oscuro, con el logotipo de T-Force en el centro y el anagrama Delta MAX en la esquina inferior derecha.

Fijaos en el efecto espejo.

La parte trasera es mate y toda la carcasa es metálica, lo cual le confiere una mayor resistencia a impactos y, además, colaborará para una refrigeración pasiva del dispositivo, si bien es cierto que este tipo de SSDs no se calienta demasiado y nunca dan problemas de temperatura.

En la etiqueta podemos encontrar el número de serie, modelo y certificaciones del dispositivo. Además, aquí indica que está cubierto por tres años de garantía en lugar de los dos habituales.

En esta parte también podemos ver los conectores SATA de alimentación y datos junto con el micro USB en uno de los lados.

La parte mala de este SSD es que no se puede abrir sin dañarlo. Tendríamos que quitar el front plate con un destornillador de cabeza plana haciendo presión y corriendo el riesgo de que alguna de las pestañas resultara dañada, para luego tener que quitar con cuidado la matriz de iluminación LED ARGB y retirar los cuatro tornillos que unen el frontplate con la carcasa. Por este motivo, decidimos no abrirlo para ver el interior, ya que esto además anularía la garantía del dispositivo.

Visto el TeamGroup Delta MAX SSD de 500 GB, es la hora de conectarlo y ponerlo a prueba.

Con solo conectar el SSD al cabezal USB, éste ya se iluminará sin que hayamos conectado los cables SATA siquiera. Aquí tenéis un par de imágenes en las que se ve cómo se ilumina en condiciones de poca luz.

Se nota un poco que el sistema de iluminación consiste en LEDs colocados en los laterales, cuya iluminación sube a la zona del centro mediante tubos translúcidos.

Aquí podéis ver qué tal se ve en condiciones con más luz.

Detalle del frontplate.

Desde luego se ve muy pero que muy bien, y realmente si no te fijas no se ven esos «tubos» de luz en los bordes.

Esta iluminación es configurable con el software de la placa base, siempre que ésta sea compatible (todos los principales fabricantes tienen su software). En nuestro caso, con una placa MSI, utilizamos Mystic Light, pero este software es tan sumamente lamentable que ni siquiera detecta el dispositivo y, por consiguiente, no nos permite configurar su iluminación.

Vamos ahora sí a conectarlo al PC para ver qué rendimiento nos aporta.

Pruebas y rendimiento

Para las pruebas de rendimiento de este SSD hemos utilizado el hardware habitual de nuestro banco de pruebas, junto con el sistema operativo Windows 10 versión 1809 con todas las actualizaciones instaladas:

  • Intel Core i7-8700K.
  • MSI Z370 Gaming M5.
  • Corsair Dominator Platinum RGB 3600 MHz (4×8 GB).
  • EVGA GeForce RTX 2080 XC.

Lo primero que hemos hecho nada más conectar el SSD al equipo mediante SATA es crear una partición y formatearlo en modo NTFS, dejando todas las propiedades por defecto. Una vez hecho esto, medimos su velocidad de transferencia típica mediante Windows, copiando de un SSD PCIe NVMe (origen) a este TeamGroup Delta MAX SSD un archivo de gran tamaño (32 GB).

La velocidad de transferencia se mantiene en torno a los 475 MB/s, lo normal en este tipo de SSDs SATA3 y que, en realidad, podemos calificar de muy buena.

CrystalDiskInfo

Vamos a comenzar con las pruebas de rendimiento, pero lo primero es ver toda la información sobre el SSD que nos puede ofrecer CrystalDiskInfo.

Sorprende ver que este SSD parece no tener sensor de temperatura, y tampoco aparece que sea compatible ni con APM (Advanced Power Management) ni con DevSleep. El motivo de la ausencia de estas dos tecnologías debe ser a que, como es lógico, este SSD tiene una controladora USB y seguramente los parámetros de energía estén integrados en ésta. Por otro lado, lo que no tiene excusa es que no haya sensor de temperatura, si bien es cierto que en un SSD de este formato no es un factor que vaya a preocuparnos en ningún momento.

CrystalDisk Mark

Este benchmark nos va a mostrar las velocidades de lectura secuenciales del SSD.

Ciertamente las velocidades de lectura y de escritura que nos entrega este benchmark están por debajo de lo que indicaba el fabricante en las características técnicas, y es bastante raro porque, como sabéis, el rendimiento en la interfaz SATA 3 ya estaba más que copado e incluso modelos de gama media llegan a su límite con facilidad. De todos modos, las velocidades son normales y para nada están por debajo de lo que un SSD SATA3 de alto rendimiento debería entregar; es más, la velocidad con archivos pequeños es realmente excelente.

AS SSD Benchmark

Esta herramienta va a medir la velocidad de igual manera a como lo hace CrystalDisk Mark pero le va a asignar una puntuación arbitraria.

A modo de comparativa, un SSD Crucial MX500 obtiene 1168 y un Kingston KC600 1146 puntos en este benchmark, por lo que este dispositivo de TeamGroup se mantiene a la altura y de hecho supera a ambos.

Esta herramienta cuenta con dos tests específicos, el primero que mide la velocidad y el tiempo que se tarda en copiar distintos tipos de archivos.

Unos tiempos de carga excelentes. Vamos a ver ahora qué tal se comporta con archivos no comprimibles.

Nuevamente nos encontramos con un rendimiento muy bueno, máxime cuando los archivos no comprimibles suelen ser el punto débil de la mayoría de SSDs.

ATTO Disk Benchmark

Con esta prueba, vamos a ver qué tal se comporta el SSD en tareas de lectura y escritura con distintos tamaños de archivo. Por regla general, los SSD se llevan mal con archivos pequeños, y su rendimiento se reduce considerablemente intentando manejar éstos.

La verdad es que el rendimiento que entrega aquí el TeamGroup Delta MAX SSD es muy bueno incluso con archivos pequeños. Baja su rendimiento sí, pero con un mínimo de 45 MB/s de escritura con archivos de 512 bytes desde luego tendremos un resultado excelente. Además, a partir de archivos de 32 KB empieza a darnos pleno rendimiento.

Anvil Storage Utilities

Este benchmark va a darnos nuevamente una puntuación arbitraria, pero además de medir la velocidad del dispositivo con diferentes tamaños de archivo va a medir también los IOPS y el tiempo de respuesta.

No está nada pero que nada mal, con un rendimiento en línea a lo que hemos visto antes, este SSD entrega hasta 78.000 IOPS y con unos tiempos de respuesta realmente muy bajos, incluso en tareas de escritura y lectura secuenciales a 4 KB.

Opinión personal y conclusión

El TeamGroup Delta MAX SSD es un dispositivo de 2.5 pulgadas e interfaz SATA 3 que nos entrega un rendimiento en la línea de los SSDs de este formato e interfaz de más alta gama, con especial mención a su gran capacidad de manejo de archivos pequeños y no comprimibles, así que en términos de rendimiento no tiene nada que envidiar a nadie de la competencia.

Donde la competencia sí que tiene que envidiar a TeamGroup es en la iluminación del dispositivo, que reconozcámoslo, para todos aquellos a los que les guste tener su equipo con un toque de color, resulta impresionante.

Es cierto que su precio es superior al de otros SSDs del mismo rendimiento y capacidad, pero sinceramente sigue en la línea de los SSDs de gama alta y si eres un entusiasta de la iluminación RGB no te costará mucho el pagar ese precio extra a cambio de esta gran estética.

PROS:

  • Buen rendimiento, especialmente con archivos pequeños y no comprimibles.
  • Excelente estética, con iluminación ARGB configurable que le da un toque de color al sistema.
  • Muy buena calidad de materiales y de construcción, cuidada hasta en el embalaje.
  • Configurable con el software de la placa base.
  • Varias opciones de capacidad (250 GB, 500 GB, 1 TB).

CONTRAS:

  • Se dispara un poco en precio.
  • Necesita un conector USB de 9 pines de la placa para que la iluminación funcione correctamente.

Por todo ello, no podemos sino darle nuestro galardón de Platino a este SSD, así como nuestra recomendación por su diseño. ¡Enhorabuena, TeamGroup!