Di adiós a los tirones en juegos con los mejores SSDs NVMe de 500 GB

Di adiós a los tirones en juegos con los mejores SSDs NVMe de 500 GB

Rodrigo Alonso

Si tienes un PC gaming pero aun así sufres por tener largos tiempos de espera durante las pantallas de carga, o incluso sufres tirones en los juegos -especialmente aquellos con mapas muy grandes-, entonces quizá estés pensando en actualizar tu SSD por uno más rápido. Por ello, en este artículo vamos a recomendarte los mejores SSD NVMe de 500 GB que son ideales para gaming, con el objetivo de paliar o eliminar estos problemas.

Antes de comenzar con la lista, debemos aclarar que escogemos el rango de los 500 GB porque es el más común para gaming ya que ofrece una buena relación de capacidad / rendimiento / precio, y como bien sabéis esta capacidad es orientativa porque hay fabricantes que tienen SSDs de 480 GB, de 500 GB o de 512 GB en este rango.

Corsair Force MP600

Corsair-MP600-1

Este es uno de los mejores SSDs para gaming por simple fuerza bruta, aunque ten en cuenta que es PCI-Express 4.0 y eso significa que solo podrás sacarle el máximo partido si tienes un PC gaming AMD de última generación. En todo caso, proporciona unas velocidades teóricas de hasta 4.950 MB/s de lectura y 4.250 MB/s de escritura, por lo que si un juego vuelve a darte tirones desde luego no va a ser porque el SSD haga cuello de botella precisamente.

En este caso el dispositivo incorpora de fábrica un disipador pasivo de aluminio de grandes dimensiones con el objetivo de evitar el Thermal Throttling a causa de la alta temperatura.

Gigabyte Aorus NVMe Gen 4

AORUS NVMe Gen4 SSD - Review 12

Este es probablemente no solo uno de los mejores SSD para gaming, sino en este momento el SSD comercial más rápido del mercado pues sus datos teóricos ofrecen hasta 5.000 MB/s de lectura y 4.400 MB/s de escritura, así que al igual que sucede con el anterior, si vuelves a tener tirones no va a ser a causa de que el SSD no tenga buen rendimiento.

Igualmente, incorpora un gran disipador que en este caso además cubre todo el cuerpo del SSD, y además es de cobre para una mejor disipación de calor. No podemos olvidarnos de que incorpora un chip de caché DDR4 para unas velocidades sostenidas más estables.

Samsung 970 EVO Plus

Pasamos a SSDs un tanto más modestos, también en formato M.2 pero en este caso con interfaz PCIe 3.0 NVMe, de manera que también podrás sacarles el máximo partido en plataformas Intel o equipos de generaciones anteriores que tengan PCIe 3.0. En este caso, este SSD de Samsung ofrece velocidades de hasta 3.500 MB/s de lectura y 3.300 MB/s de escritura, sin duda unas tasas que siguen siendo muy elevadas y que vendrán especialmente bien en juegos para reducir los tiempos de carga.

WD Black SN750

Este es seguramente el SSD PCIe NVMe con mejor relación rendimiento / precio del mercado. Ofrece velocidades de hasta 3.430 MB/s de lectura y 2.600 MB/s de escritura, y en este caso el modelo que escogemos es el que no tiene disipador ya que tiene otro modelo con disipador de aluminio integrado que es un poco más caro.

Samsung 970 EVO

SSD NVMe Samsung 970 EVO 500 GB

Más barato pero también un poquito inferior que el modelo Plus es este Samsung 970 EVO, que ofrece velocidades de hasta 3.500 MB/s de lectura y 2.500 MB/s de escritura, con las impresionantes cifras de 500.000 IOPS de lectura y 480.000 IOPS de lectura aleatoria y una durabilidad de 1200 TBW. En cuestión de prestaciones / precio, este también es uno de los mejores SSD del mercado para gaming.

Corsair MP510

Llegamos casi al final, pero no podemos olvidar este MP510 de Corsair, que ofrece velocidades de hasta 3.480 MB/s de lectura y 3.000 MB/s de escritura, con chips TLC 3D NAND de alto rendimiento y densidad. Eso sí, ten en cuenta que este SSD se calienta bastante y carece de disipador, así que no es una mala idea el comprarle uno de terceros para poder tener siempre el máximo rendimiento.

Gigabyte RGB AIC NVMe

SSD NVMe Gigabyte AIC

Por último pero no por ello el peor, este SSD tiene formato tarjeta de expansión en lugar de M.2, integrando un enorme disipador (que según el fabricante hace que el SSD no pase nunca de 50ºC) que aprovecha la coyuntura para meter también iluminación RGB. Su interfaz es PCIe 3.0 x4 y tiene chips 3D TLC NVMe 1.2, entregando un rendimiento de hasta 3.480 MB/s de lectura y 2.100 MB/s de escritura.