¿Qué significa la certificación 80 PLUS de tu fuente de alimentación?

Una de las características técnicas que podemos ver en las fuentes de alimentación es la certificación 80 Plus, de las cuales existen diversas variantes que nos indican su nivel de calidad, así como sus especificaciones. Dado que es un elemento importante en la compra, hemos decidido hacer una comparativa entre los diferentes niveles y que significan cada una.

La compra de la fuente de alimentación de tu PC es muy relevante, ya que no solo tienes que escoger la que te dé la potencia necesaria para alimentar a todo tu ordenador, sino también que esta tenga la suficiente eficiencia a la hora de transformar la energía eléctrica. Las certificaciones 80 PLUS nos ayudan a conocer como de bien trabaja la PSU que le hayamos instalado a nuestro PC de sobremesa.

¿Qué es la certificación 80 PLUS?

80 PLUS Certificación

Con las siglas de 80 PLUS no se hace referencia a un estándar en concreto, sino que se trata de una certificación que los diferentes fabricantes de fuentes de alimentación han consensuado cumplir a la hora de manufacturar las diferentes PSU que fabrican y que ayudan al usuario final a conocer tanto las especificaciones como el nivel de eficiencia de la fuente al convertir toda la energía eléctrica para alimentar el ordenador.

No olvidemos que lo que hace una fuente de alimentación es convertir la corriente alterna de la toma de corriente a corriente continua, pero en dicho proceso ocurre una pérdida de energía. El nombre de 80 PLUS viene por el hecho que son fuentes de alimentación que tienen una eficiencia mínima del 80% por lo que el resto de la energía, 20%, que no se transforma se convierte en calor. Esto se traduce en que si una fuente de alimentación con certificación 80 PLUS toma 1000 W de corriente alterna entonces, como mínimo y recalcamos esto, está la otorgará 800 W al PC.

Por lo que como habréis ya deducido con la explicación, bajo la marca 80 PLUS los diferentes fabricantes de PSU hacen referencia a sus fuentes de alimentación con una eficiencia de más del 80%.

Historia y evolución de la certificación 80 Plus

En el 2004 nació la certificación 80 Plus, sin ningún tipo de añadido en el nombre en su versión más clásica de todas, y ofreciendo el mencionado 80% de eficiencia. Dicho nivel de la certificación cuando aparecieron nuevos niveles paso a llamarse 80 PLUS White cuando en 2008 se añadieron las certificaciones 80 PLUS Bronze, 80 PLUS Silver y 80 Plus Gold. En 2009 se añadió la 80 Plus Platinum para terminar con la 80 Plus Titanium en 2012.

Desde aquel entonces no se han creado nuevos niveles y los fabricantes han cumplido la certificación en sus fuentes de alimentación.

PFC o corrección del factor de potencia

PFC

Una de las cosas para entender a las fuentes de alimentación con certificación 80 PLUS es el factor de potencial, el cual se consigue tomando por un lado la potencia real medida que entrega la fuente de alimentación para dividirla por la potencia aparente, la que se obtendría al multiplicar los voltios por los amperios.

La fuentes de alimentación por lo general tienen un factor de potencia de 0,7 o 0,75, pero existen fuentes que tienen lo que se llama corrección del factor de potencia que hace la cifra pueda aumentar hasta el 0,9. Pues bien, las fuentes de alimentación con certificación 80 PLUS hacen uso del PFC para conseguir una mayor eficiencia a la hora de convertir la corriente alterna en corriente continua.

Hay que tener en cuenta que una fuente de alimentación es un circuito electrónico analógico y suelen utilizar un condensador para operar con el voltaje de la electricidad continua. Dicho condensador puede sufrir un cambio de fase durante la conversión de un tipo de corriente a otro, lo que puede llevar a que el factor de potencia baje. Por lo que el PFC no deja de ser un circuito adicional que se encarga de corregir tales pérdidas.

Las diferentes niveles de la certificación 80 PLUS

80-PLUS-cetificaciones

Cuando una fuente de alimentación lleva el distintivo de una de los certificaciones 80 PLUS significa que cumple con las siguientes especificaciones:

  • White: 80% de eficiencia con un nivel de carga del 20%, 85% con un PFC de 0,9 con el 50% de carga y 80% al 100%.
  • Bronze: 82% de eficiencia con un nivel de carga del 20%, 85% con un PFC de 0,9 con el 50% de carga y 82% al 100%.
  • Silver: 85% de eficiencia con un nivel de carga del 20%, 88% con un PFC de 0,9 con el 50% de carga y 87% al 100%.
  • Gold: 87% de eficiencia con un nivel de carga del 20%, 90% con un PFC de 0,9 con el 50% de carga y 87% al 100%.
  • Platinum: 90% de eficiencia con un nivel de carga del 20%, 90% con un PFC de 0,95 con el 50% de carga y 89% al 100%.
  • Titanium: 90% de eficiencia con un nivel de carga del 10%, 92% con un PFC de 0,95 con el 50% de carga y 90% al 100%.

A simple vista las diferencias entre las diferentes certificaciones pueden parecen muy pequeñas, pero el nivel de circuitería de la circuitería de la fuente de alimentación alcanza niveles de complejidad cada vez más altas con tal de ganar un poco de eficiencia. Por lo que las fuentes de alimentación con las certificaciones más avanzadas y son en consecuencia las más caras.

El hecho de que una fuente de alimentación sea más eficiente nos permite ahorrar en la factura de la luz, ya que la compañía eléctrica no nos hace pagar cada mes por la cantidad de energía que utilizamos, sino la que obtenemos de las tomas de alimentación de nuestra casa o negocio, por eso la elección de una buena fuente de alimentación con una certificación 80 PLUS avanzada se convierte en un ahorro de dinero a largo del tiempo. Otra de las ventajas está en el hecho que las fuentes con un mayor nivel de eficiencia hacen menos ruido, ya que al liberar menos potencia en calor hacen que el ventilador se encienda menos veces.

Las carencias de esta certificación

fuente alimentación

El problema de las certificaciones 80 PLUS no es otro que para cumplir con cada una de ellas no se tiene en cuenta los niveles de consumo bajos. ¿A qué nos referimos con esto? Pues a que mientras en los niveles de carga son bajos, como por ejemplo que el PC lo tengamos apagado o en reposo, entonces los fabricantes no tienen por qué mantener altos niveles de eficiencia.

Esto significa que si el nivel de carga necesaria del PC es bajo nos podemos encontrar no solo con que la eficiencia de la PSU no siga lo que diga dicho nivel de la certificación 80 PLUS, sino que además puede ser que este por debajo del 80%. Claro está que los dispositivos de bajo nivel de consumo utilizan sus propias fuentes de alimentación ya pensadas para manejar niveles de potencia mucho más bajos.

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