¿Qué influye más en la memoria RAM para jugar, la frecuencia o la latencia?

¿Qué influye más en la memoria RAM para jugar, la frecuencia o la latencia?

Rubén Velasco

Cuando vamos a comprar una pieza de hardware, lo primero en lo que nos solemos fijar es en la velocidad. Por ejemplo, cuando compramos una CPU nos fijamos en los GHz que tiene. En el caso de un disco duro, en su velocidad de lectura y escritura, que se mide en MB/s. Y, por supuesto, cuando compramos unas memorias RAM, en su frecuencia, que generalmente se mide en MHz. La teoría nos dice que cuanto más rápida sea esta velocidad más rápido funcionará todo el equipo. Sin embargo, sobre todo en la RAM, existe otro elemento que puede ser más importante que la velocidad: la latencia de la memoria.

La memoria RAM tiene varios elementos que afectan al rendimiento del equipo. Por un lado, tenemos la capacidad de la misma: cuanto mayor sea la capacidad , mejor. Esto se debe a que podremos almacenar más datos sin tener que paginar o recurrir a otras técnicas que pueden lastrar el rendimiento. La frecuencia es otro de los elementos más importantes de la memoria RAM, ya que cuanto mayor sea la velocidad de la memoria, más rápido podrá trabajar los datos.

Otro elemento importante en la memoria RAM al jugar, que suele ser ignorado por muchos usuarios, es el voltaje. Aunque no afecta directamente el rendimiento, un mayor voltaje generará mayor temperatura de las memorias. Además, conforme el voltaje aumente, menor vida útil le esperan a nuestras memorias.

La latencia es fundamental si queremos el mejor rendimiento

speed-vs-latency

Por último, otro elemento vital de la RAM para conseguir el mejor rendimiento posible es la latencia. En términos generales, la latencia es el tiempo que transcurre desde que la memoria recibe un comando, hasta que lo ejecuta. Dicho en otras palabras, la latencia de la RAM es el intervalo de tiempo entre las dos acciones; cuanto más bajo sea este valor, mejor. Erróneamente se ha creído que, a medida que evolucionaba la tecnología (DDR1, DDR2, DDR3, DDR4, etc) aumentaba la latencia, y eso era cada vez peor para los sistemas.

En realidad, la latencia real de una memoria RAM se calcula multiplicando el tiempo de ciclo del reloj, en nanosegundos, por el número de ciclos de reloj, CL, necesario para procesar el comando.

HyperX Fury RGB - Review Intel 5

De esta manera podemos ver que, por ejemplo, una memoria RAM DDR1 a 400 MHz y una latencia CL3 tiene más latencia real (en nanosegundos, concretamente 15 ns) que una memoria RAM DDR4 a 2666 MHz con latencia CL18, que tiene una latencia real de 13.50 ns. Dejando las fórmulas de lado, una forma muy rápida de saber qué memoria RAM es mejor es dividir la latencia CAS entre la frecuencia en MT/s y multiplicar por 2000.

Quien obtenga un valor menor significa que ofrecerá mejor rendimiento, aunque no es una ciencia exacta.

Entonces, ¿Cómo influye la velocidad y la latencia al rendimiento de los juegos en el PC?

Si solo usamos el ordenador para navegar, ver vídeos en YouTube y usar Word no notaremos la diferencia entre una memoria RAM con una baja frecuencia o alta latencia. Sin embargo, al realizar tareas pesadas (edición multimedia, virtualización, jugar, etc) la diferencia que podemos notar muy amplia, sobre todo con los juegos más exigentes.

De nada sirve tener una memoria RAM, por ejemplo, a 4000 MHz, cuando tiene una CL20. En términos generales, su rendimiento (concretamente, su tiempo de acceso) será igual al de una memoria RAM DDR4 a 3200 MHz CL16 o al de una memoria RAM DDR4 a 1600 MHz con CL8. Por tanto, no os debéis dejar llevar por la frecuencia, sino que hay que valorar la frecuencia, la capacidad de memoria y la latencia.

Por poner un ejemplo, el kit de memoria  HyperX Fury RGB (2 x 8 GB) 3200 MHz CL16 que analizamos en su día tendría el mismo rendimiento que cualquier otro kit similar a 4000 MHz con latencia CL20, pero costando la mitad.

HyperX Fury RGB - Review Intel 2

Ahora bien, ¿cuánto mejora realmente el rendimiento de los juegos? De una memoria RAM a 3200 MHz a otra de más de 4000 MHz, la ganancia que podemos obtener es de entre un 2% y un 5% en tareas reales. En cambio, en ancho de banda sí conseguiremos una buena diferencia, salvo que para aprovechar esta ventaja tengamos que hacer uso intensivo de software que cargue continuamente la memoria RAM.

Veréis que entre una y otra el precio se dispara, más aún si buscamos memoria con frecuencias más altas y latencias más bajas. Entonces ¿merece la pena?

Mayor frecuencia y equilibrio de latencia: lo importante en una RAM

Hoy en día, la latencia  apenas afecta al rendimiento, siempre y cuando no sea disparatada. Siempre nos debe interesar obtener la mayor frecuencia porque, aunque la latencia aumente, la ganancia de rendimiento será mayor; sobre todo en juegos. Por ello, a la hora de comprar unas buenas memorias RAM os recomendamos mirar modelos que tengan la mayor frecuencia posible, manteniendo la latencia dentro de unos valores aceptables.

Si podemos encontrar un modelo de frecuencia muy alta, latencia muy baja y precio ajustado, sería una compra perfecta. Eso sí, os avisamos de que eso es un «unicornio»: algo que es muy difícil de encontrar. De hecho, veréis que la diferencia de precio es más notable cuando la latencia es mejor. Cuando buscamos la misma latencia y una frecuencia mayor, la diferencia no es tan grande.

En conclusión, la idea es encontrar unos módulos que nos ofrezcan el equilibrio entre: buena frecuencia, latencia correcta y buen precio. Si se cumplen las 3 premisas, os llevaréis unos módulos de calidad. Si el precio no es un problema para vosotros, mejor. De esta manera, tendréis acceso a las mejores memorias RAM del mercado. Como consejo, no miréis memorias con una latencia mayor de CL16. Este kit de memoria RAM HyperX Fury DDR4 RGB es una opción ideal.

HyperX Fury módulo RAM