Puede que ya tengas un monitor, y no te plantees cambiarlo. Sin embargo, tener dos pantallas es algo ideal, sobre todo cuando lo pruebas, ya que la mayoría de personas vive con una por no invertir en más, pensando que no es una compra necesaria, y además cara.
En el día de hoy, veremos cómo eso no es así, y tenemos ofertas como la de hoy, donde un monitor de LG se queda en solo 79 euros, siendo una compra casi obligatoria, y un regalo, para todos aquellos que necesitan ampliar su setup con nuevas pantallas.
Monitor de LG por 79 euros
Si estabas buscando una excusa para montar un setup con dos pantallas, esta es bastante buena. Porque sí, puedes seguir con un solo monitor… pero en cuanto pruebas dos, no hay vuelta atrás. Y más aún si puedes hacerlo por solo 79 euros.
Este modelo de LG es justo ese tipo de compra que no parece necesaria hasta que la tienes delante. Lo primero que notas es el panel IPS: los colores se ven más vivos y reales, sin cambios raros si te mueves o lo miras desde un lado, por lo que no hablamos de una pantalla barata sin más, sino también de calidad.
Por otro lado, está el diseño, que entra bastante por los ojos (al menos para lo simple y sencilla que es). Tiene marcos muy finos en tres lados, así que si lo usas junto a otro monitor, la transición entre pantallas es mucho más limpia. Todo se ve más continuo, más “pro”, por decirlo de alguna manera. Además, los 100 Hz le dan ese extra de fluidez que notas al mover ventanas o navegar, aunque no seas gamer.
Hablando de detalles, el Black Stabilizer es una de esas funciones que no sabías que necesitabas. Mejora bastante las zonas oscuras, así que si ves series, editas fotos o incluso juegas de vez en cuando, vas a notar que no se pierden tantos detalles en sombras.
También se agradece que LG haya pensado en la vista. Entre el Reader Mode y el Flicker Safe, el monitor reduce bastante la fatiga ocular. Si pasas horas delante de la pantalla, esto no es ningún capricho. Y para rematar, el OnScreen Control hace que ajustar todo sea fácil, sin tener que pelearte con botones incómodos.
En resumen: por este precio, es de esas compras que sabes que vas a aprovechar desde el primer día. Y probablemente, te preguntes por qué no lo hiciste antes. Ya sea como segundo monitor, o incluso de pantalla principal si quieres montarte algo económico, pues no es un monitor pequeño, ni malo, pudiendo actuar de ello perfectamente.
Al final, es una de esas cosas que no parecen gran cosa, pero en cuanto la tienes, la notas. Más espacio, menos agobio y todo más a mano. Te acostumbras rápido y luego volver a una sola pantalla se hace raro. Y claro, si encima te cuesta lo que cuesta este, pues poco que pensar. Es una forma bastante fácil de mejorar tu escritorio sin complicarte ni gastar demasiado, y que realmente vas a usar todos los días.
