Rusia usará procesadores chinos para dejar de lado a Intel y AMD

El bloque que está viviendo Rusia parece que va a llegar a su fin, pero no como a Vladimir Putin le gustaría. Y es que el mandatario ruso está enfocando sus esfuerzos en uno de los pocos aliados que tiene fiables: China, y para ello va a hacer acopio de su tecnología entre tanto sigue diseñando la suya. Por ello, la empresa Zhaoxin y sus procesadores chinos x86 han sido los escogidos para suplantar a Intel y AMD por parte de Rusia.

Casualidades de la vida, la empresa Dannie, un importante fabricante de placas base que desarrolla plataformas de Zhaoxin ha presentado esta semana un nuevo modelo que al parecer cumple casi a la perfección con las necesidades de Vladimir Putin y su infraestructura IT más básica. Al mismo tiempo, se ha anunciado el número de unidades que Dannie puede producir al mes, ¿casualidad?

Zhaoxin y Dannie, Rusia busca procesadores chinos

Actualmente la mayoría de infraestructuras rusas están basadas en x86 de la mano de Intel y en algunos casos de AMD. Van desde mega servidores hasta pequeños PC de oficina y de control, por lo que tener reemplazo para los primeros es realmente complejo dada la potencia de cómputo de los dos grandes, pero para los segundos podría ser algo más sencillo si hay que seguir sumando unidades a estamentos gubernamentales.

Dannie-MBX-Z60A

Por ello la placa base MBX–Z60A presentada es un soplo de aire para Rusia, ya que con dos slots DDR4, dos PCIe x16 así como dos M.2 2280, Wi-Fi, Bluetooth y tres SATA el país que preside Putin tiene lo necesario para seguir en el juego y que Rusia siga rodando.

El problema es que necesita un procesador Zhaoxin para darle vida a esta MBX-Z60A, y ahí entra China como bloque geoestratégico en juego. La placa base de Dannie tiene soldado un SoC KaiXian KX-6640MA de ocho núcleos con prestaciones interesantes y que lógicamente van de la mano con su Motherboard y ahí está la trampa legal. Rusia no compraría procesadores, sino placas base, pero claro, las placas tienen soldado el procesador… ¿Por qué tanto «disimulo»?

Todos se desmarcan de Rusia, ¿miedo a represalias?

China ha tomado muy poca parte en la guerra de Rusia. Ahora mismo están inmersos en una depreciación de su moneda, una crisis hipotecaria e inmobiliaria controlada y están usando, aparentemente, el COVID-19 en su variante Ómicron para cerrar y paralizar la industria mientras compran gran parte del gas y petróleo ruso con descuentos del 30%. Si vas a frenar tu economía para eliminar la inflación y encierras a tu población alegando una crisis sanitaria mediante una ley estricta de COVID CERO, ¿para qué compras tal cantidad de energía?

Rusia-china-acuerdo

La opción de Dannie y Zhaoxin es la única viable para Rusia en estos momentos y parece que hay más tela que cortar bajo cuerda, hasta el punto en el que la compañía de procesadores ha emitido un comunicado con sabor a poder evitar un posible conflicto:

La compañía solo se enfoca en negocios en China. Zhaoxin no tiene intención hasta el momento de vender sus productos a otros países. Zhaoxin también envió anuncios a sus socios para enfatizar la política de la empresa y asegurarse de que comprendan la política de Zhaoxin.

El golpe de China se está gestando en silencio y parece que no quieren entrar en conflictos, pero los acuerdos entre estas dos superpotencias son claros: China necesita energía a bajo precio, Rusia necesita tecnología bajo cuerda y lógicamente depende del país asiático para la infraestructura x86, aunque sea de bajo rendimiento.

El objetivo no es competir, el objetivo es ganar tiempo en ambos casos, donde el lado ruso es obvio y el que asusta viene del lado amarillo, ya que va a ganar suculentos beneficios con estas ventas encubiertas donde a la semana podrá producir decenas de miles de estas placas base en su territorio con dirección al frío de Siberia.