A pesar de que Microsoft ni fabrica ni diseña procesadores, en los últimos años está realizando diferentes investigaciones para reducir el consumo de energía de los centros de datos (tiene unos cuantos). Hace unos años, realizó una prueba sumergiendo un contenedor con varios servidores debajo del mar para medir como el agua del entorno ayudaría a reducir la temperatura del interior, demostrando su teoría.
La última idea de la compañía que fundó Bill Gates para reducir el elevado consumo de los centros de datos pasa por utiliza un sistema de refrigeración líquida que fluye directamente hasta el silicio, una teoría que ha confirmado en las pruebas de laboratorio que ha realizado (en un servidor que emulaba una reunión a través de Microsoft Teams) y que, según afirman, permite reducir el calor hasta 3 veces mejor que las placas frías que utilizan los centros de datos.
Mejor disipación de calor: chips más potentes
La tarea a la que se enfrenta ahora Microsoft es probar en un entorno real el funcionamiento de este sistema de refrigeración por microfluidos, un sistema que permitiría diseñar procesadores más potentes para satisfacer la cada vez más elevada demanda de ejecutar modelos de IA además de satisfacer la problemática habitual del consumo de los centros de datos, que según proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA), para 2026 podrían consumir cerca de 1.000 TWh.
Mantener la temperatura controla de las GPU que se utilizan para entrenar modelos de IA para que esta no afecte a su rendimiento implica elevados consumos de energía, consumos que, si este sistema de Microsoft se implementa, pueden reducir considerablemente la factura además de reducir la huella de carbono en el medio ambiente.
Sustituir los sistemas de refrigeración por aire convencionales por un sistema de microfluidos que circule a través de canales grabados en la parte posterior de un chip, con el ancho de pelo, requiere que estos sean lo suficientemente profundos para evitar obstrucciones, pero no tanto como para dañar el chip.
La ventaja de utilizar un sistema de microfluidos es que esta llega directamente al chip, ofreciendo una mayor refrigeración y sin la necesidad de utilizar el sistema actual de placas frías con materiales intermedios entre el chip y el disipador.
Con este sistema, Microsoft afirma que no sería necesario instalar más servidores en un centro de datos que soporte picos de trabajo puntuales, al permitir sacarle el máximo partido a cada uno gracias a este sistema de refrigeración. Además, esto permitiría la instalación de servidores más compactos, reduciendo costes.
Judy Priest, vicepresidenta corporativa y directora técnica de Operaciones e Innovación en la Nube de Microsoft, afirma que:
La microfluídica permitiría diseños más densos en energía que permitirán más funciones que les interesan a los clientes y brindarán un mejor rendimiento en una menor cantidad de espacio.
Cuando estaría disponible
De momento, la compañía no tiene establecida una línea de tiempo ya que todavía tiene que conseguir probar esta teoría en un entorno real y no simulado.
Lo que sí parece estar claro es que se utilizará el mismo refrigerante que se utiliza en las placas frías en los centros de datos, una mezcla de agua y propilenglicol.
