¿Es bueno cambiar la pasta térmica del procesador o gráfica en verano?

Está llegando poco a poco el verano y aunque no lo parezca por las lluvias de abril en menos que canta un gallo estamos inmersos en temperaturas por encima de los 30 grados. Es momento de mirar fijamente a tu PC y preguntarle, ¿cómo vas de temperaturas? Y es que la subida de la misma en ambiente va a poner a prueba tu sistema de disipación en general. ¿Es por lo tanto bueno cambiar la pasta térmica ahora y antes de verano?

Como decía Jarabe de Palo: depende. No hay una única respuesta, hay diferentes escenarios y hay que mirarlos detenidamente porque lo que se intuye como algo obvio y simple realmente no lo es tanto y siempre hay un factor clave común.

Cambiar la pasta térmica en verano: ¿una práctica dudosa?

Pues sí, es dudosa, porque no estamos hablando de limpieza como tal del disipador o radiador, sino simplemente de un cambio puro y duro de pasta. Por lo tanto, esperamos ganar rendimiento térmico con ello, es decir, menos temperatura en nuestros componentes, pero, ¿es esto así? Veámoslo por escenarios.

Pasta-térmica-verano

Pasta térmica madura y nula limpieza del PC o disipador

En este caso la pasta térmica seguramente esté ya endurecida por los cambios y ciclos térmicos, la nula humedad que normalmente hay dentro de una torre de PC y por supuesto las partículas de polvo que llegan de todas partes al disipador y que empeoran todo.

En este caso es el único que realmente recomendamos cambiar la pasta térmica ahora al llegar el verano, principalmente porque sí que veremos ganancia incluso si no hay limpieza del PC en general de por medio. Las rupturas de los puentes térmicos entre el IHS y el cold plate serán enormes y un cambio y refresco de pasta volverá a sellarlos mejorando la transferencia de calor entre ellos.

Pasta cambiada hace menos de un año

En este caso y si la aplicación fue correcta de la misma realmente no haría falta un cambio llegado el verano. Otra cosa es que compremos una mejor y queramos probarla, que es un caso aparte, pero si tiene un año o poco más realmente no es necesario desmontar y cambiar, quizás una limpieza general sí que ayudaría a enfrentar las altas temperaturas que nos esperan.

El motivo de esta negativa es que la pasta está consolidada. Térmicamente y mecánicamente hablando está asentada, las microburbujas que se generan por los cambios de temperatura han sido expulsadas, el reparto de la misma será lo más perfecto posible y por ende el rendimiento al estar todavía en vigor su capacidad térmica y viscosidad será idóneo, solo pudiéndolo ayudar la citada limpieza.

Pasta-térmica-GPU

No sabemos cómo está la pasta térmica ni cuándo la pusimos

En este caso solo podemos guiarnos entre el delta de un día frío con temperaturas ambientes bajas y un día caluroso en cuanto a lo que marca la CPU y la GPU como tal. Si el delta es mayor a 40º C entonces tenemos que plantearnos el cambio porque la pasta no está bien, e incluso la limpieza a fondo del PC pieza por pieza.

Software de lectura de temperaturas como Core Temp o GPU-Z ayudarán a esta tarea. Si nos acercamos a los 80º C o los superamos el cambio es obligatorio y si tenemos un sistema de refrigeración de dudosa calidad es el momento de hacer un dos por uno.

Cuidado con abrir tarjetas gráficas en garantía, la mayoría de fabricantes no aceptan un RMA tras romper la pegatina de uno de los tornillos exceptuando EVGA. No siempre se cumple, no obstante, podemos encontrar fabricantes que entienden la situación y no ponen pegas, pero no es ni mucho menos la regla a seguir. En esos casos hay que aumentar la refrigeración de la caja mediante un sistema de flujo correcto en la misma o mejores/más ventiladores.

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