La recta final del año llega cargada de pesos pesados para los jugadores de PlayStation 5. The Blood of Dawnwalker, Marvel’s Wolverine y el lanzamiento de octubre de Star Wars: Galactic Racer ponen sobre la mesa aventuras de acción, mundos por explorar y carreras a toda velocidad, sin olvidarnos de que el gigante de Rockstar, GTA VI, asoma ya en el horizonte como el siguiente gran acontecimiento del videojuego. En medio de ese calendario, hay otro protagonista silencioso que marca la diferencia entre sobrevivir, dominar o simplemente disfrutar: el mando.
Y es que con tal catálogo por delante, Razer quiere que el nuevo Raiju V3 Pro se convierta en esa pieza clave del equipo, un gamepad premium pensado para quienes no se conforman con un control estándar y prefieren ajustar cada botón y cada gatillo a su manera de jugar.
El mando pesa 258 gramos, una cifra muy reducida para un dispositivo de este segmento, lo que ayuda a reducir la fatiga en sesiones largas. La conexión Razer HyperSpeed Wireless busca eliminar latencias y cortes, y la autonomía declarada de hasta 36 horas de uso inalámbrico (aunque cuando se acaba, siempre puedes enchufarlo por cable, seguir usándolo y que se recargue de nuevo en muy poco tiempo). Pero, realmente, más allá de repasar características técnicas al final, todo se resume en una pregunta sencilla: ¿qué cambia realmente en tu experiencia cuando pasas del mando estándar de la consola a un modelo como el Raiju V3 Pro?
De las garras de Wolverine a los combates de Dawnwalker
Marvel’s Wolverine, que acaba de llegar al mercado, es probablemente el título que mejor ilustra por qué un mando configurable puede ser la mejor compra para esta temporada. En una aventura de acción, donde los reflejos y la memoria muscular deciden si encadenas un combo o te quedas vendido. Tener los ataques, esquivas y habilidades especiales al alcance de los dedos cambia mucho la historia.
El Raiju V3 Pro incorpora cuatro botones traseros desmontables y dos superiores reasignables, que permiten llevar funciones clave a zonas donde los pulgares no tengan que abandonar los sticks. Es una diferencia que se nota en cuanto te acostumbras a estos nuevos botones con los que puedes mantener siempre la cámara controlada mientras saltas, esquivas o activas una habilidad. Esto, en un mando convencional, te obliga a soltar el stick derecho durante un instante. Como decimos, Marvel’s Wolverine es un ejemplo perfecto: saltos, ataques pesados, esquivas y habilidades especiales pueden repartirse entre botones frontales y traseros, de modo que el dedo índice nunca tenga que abandonar los gatillos ni el pulgar el stick derecho.
The Blood of Dawnwalker, por su parte, se presta a otro enfoque. Aquí la clave no es solo el combate, sino la manera de desplazarse por mundos abiertos, alternando exploración, conversaciones y luchas que aparecen casi sin avisar. En este contexto, poder ajustar la sensibilidad de los sticks a un punto que resulte cómodo para girar la cámara con precisión, sin que el más mínimo roce te cambie el encuadre, resulta esencial.
Con el Raiju V3 Pro que cuenta con sticks TMR con cubiertas intercambiables, podemos escoger la textura y la altura que mejor encaje con su agarre, y rematar la configuración desde la aplicación móvil Razer Controller, donde es posible ajustar zonas muertas, curvas de respuesta y asignación de botones. No se trata solo de añadir opciones por añadir, sino de traducir esas opciones en una sensación concreta: que el mando “desaparezca” y se convierta en extensión natural de las manos.
Ajustar finamente la sensibilidad, definir una curva de respuesta que evite tirones bruscos y adaptar la textura de los sticks puede parecer un capricho… hasta que llevas diez horas de juego y sigues moviendo la cámara exactamente como quieres.
Velocidad extrema y precisión en Star Wars: Galactic Racer
Si ya cambiar de un juego de acción a un título de conducción suele dejar al descubierto el problema de que el esquema de control y la sensibilidad que te funcionaban en un contexto ya no sirven en el otro, en Star Wars: Galactic Racer, previsto para octubre, lleva esa sensación al extremo porque hablamos de un juego de conducción muy peculiar. Pasar de blandir garras o espadas a pilotar un speeder a una velocidad demencial en pleno tráfico galáctico necesita una precisión brutal.
La propia estructura del mando ayuda a interiorizar esos cambios gracias a los ya mencionados sticks intercambiables, los botones adicionales y la reasignación mediante la app hacen que sea posible tener un perfil prácticamente distinto para cada género sin perderte entre menús. Puedes dedicar una tarde al tuning del mando y olvidarte después, sabiendo que cada juego arrancará ya con la configuración que te resulta natural.
Un mando para toda la temporada… y para lo que viene
Pero si hay un juego que va a demostrar que tener un mando en condiciones es clave, será el próximo capítulo de la saga de Rockstar, un título que marcará la generación. Y es que estamos hablando de un juego en el que se mezclan muchos tipos de jugabilidad (carreras, persecuciones, robos, tiroteos, deportes, minijuegos, etc.). Pero, sólo centrándonos en dos de las principales, conducción y disparos, el Raiju V3 Pro saca a relucir aquí sus grandes posibilidades.
Los Razer Pro HyperTriggers del Raiju V3 Pro, permiten alternar entre un recorrido analógico completo —perfecto para acelerar y frenar con precisión— y una pulsación corta tipo clic de ratón, ideal para disparos rápidos o acciones que requieren respuesta instantánea. De este modo, se puede preparar un perfil de control con gatillos de recorrido largo para cuando toca conducir y otro con recorrido corto para cuando toca “discutir” a base de plomo -algo que en GTA VI puede pasar en cualquier momento – .
No os tenemos que decir lo importante que será esto cuando Rockstar decida estrenar el online de GTA VI – o si vas a seguir dándole al GTA Online -, donde un instante decide si tu “crew” gana o pierde la partida.
El mando como pieza clave del setup
En un mercado inundado de lanzamientos, es fácil que el mando quede relegado a la categoría de “accesorio” y que todo el presupuesto se vaya en el juego del momento o en una pantalla nueva. Pero, invertir en un mando como el Raiju V3 Pro hace que rentabilices el resto de compras y los títulos que vayan llegando los vas a poder disfrutar siempre con un nivel de control a la altura.
Con los grandes estrenos de otoño asomando por el calendario y un 2027 que se adivina igual de intenso, pese a que las aventuras cambian de escenario, la forma de jugarlas puede seguir siendo la tuya si cuentas con un mando que se deje moldear a tu gusto. El Raiju V3 Pro nace precisamente para ocupar ese lugar en el setup del jugador de PS5 que quiere precisión, personalización y la sensación de que, esta vez sí, el mando responde exactamente como él ha decidido en cada juego.
