Disfrutar de juegos retro es un proceso muy sencillo que podemos en un PC utilizando emuladores o distribuciones Linux como Batocera o incluso en una Rasbperri Pi. Pero, también se puede ir un paso más allá utilizando el hardware original (no al alcance de muchos usuarios) o una réplica moderna.
Si llevas tiempo buscando un Commodore 64 en el mercado de segunda mano, pero no acabas de decidirte, no hace falta que busques más, siempre y cuando no te importe comprar una réplica moderna como la que está a punto de llegar al mercado y de la que ya conocemos sus especificaciones. Estamos hablando del Commodore 64 Ultimate.
El Commodore 64 vuelve al mercado por la puerta grande
Si hablamos del Commodore 64 hablamos de uno de los primeros equipos domésticos que se popularizó en el mercado y que regresa al mercado más de 40 años después de su lanzamiento con una versión más moderna adaptada a los tiempos actuales, pero manteniendo su diseño original con el modelo BASIC Beige y con la edición Starlight con iluminación LED y una carcasa transparente.
Como podemos ver en las imágenes de la versión Starlight, la carcasa en tono beige (típica en la década de los 80 y 90) ha sido sustituida por una transparente con un ligero tono azulado que deja ver parte de su interior y cuenta con iluminación de LED oculta en el interior.
La iluminación se adapta el juego que estemos jugando ofreciendo una mayor sensación de inmersión que nadie había pedido. Como curiosidad, dentro de este podemos encontrar firmas de algunos desarrolladores que contribuyeron al éxito de este ordenador durante los años 80. Siguiendo con teclado, este incorpora interruptores Gateron Pro 3.0 55 gramos, es compatible con NKRO (rollover), permite ejecutar macros y cuenta con un total de 66 teclas.
En su interior, como no podía ser de otra forma, se encuentra una placa FPGA con un chip AMD Xilinx Artix-7 FPGA, que recrea ciclo a ciclo el hardware original del Commodore 64 permitiendo a los usuarios volver a disfrutar de los juegos que todavía conserven, pero con más memoria y un modo turbo de 48 MHz para ofrecer mejor rendimiento. Según afirma el fabricante es capaz de leer el 99% de todos los títulos que se lanzaron a para ordenador.
En cuanto a compatibilidad, el nuevo Commodore 64 es compatible con cintas de casete, unidades de disco y con televisores de tubo (CRT). Afortunadamente, no todo el mundo está dispuesto a utilizar una consola retro con un monitor CRT (especialmente por el tamaño que ocupa y su elevado peso). Estos usuarios pueden utilizar la salida HDMI a 1080p para conectarlo a monitores y Smart TV actuales (el cable viene incluido junto con el equipo).
Cuenta con soporte para Wi-Fi para actualizaciones y transferir archivos e incluye una unidad USB estilo cartucho que cuenta con 50 juegos completos que incluyen clásicos con licencia además de bandas sonoras y demos. Cuenta con tres puertos USB 2.0 y un puerto USB-C, compatible con dispositivos USB con el sistema de archivos: FAT, FAT32 y exFAT y los archivos en formato D64, . D71, . D81, . G64, . T64, . TAP, . PRG, . ROM entre otros.
Esta nueva edición cuenta con dos chips de sonido SID, por uno que llevaba el modelo original.
| Componente | Especificación | Fuente/Nota |
|---|---|---|
| Núcleo Lógico | AMD Xilinx Artix-7 FPGA | Replica ciclo-exacta de CPU 6510 y VIC-II |
| Memoria | 128MB DDR2 + 16MB Flash | Incluye funcionalidad Ultimate-II+ |
| Salidas de Vídeo | HDMI 1080p y puerto DIN para CRT | Cable HDMI incluido |
| Conectividad | Wi-Fi 802.11ac, USB-C | Para actualizaciones y transferencia de archivos |
| Compatibilidad | Cartuchos, cintas y unidades de disco originales | Emulación de unidad 1541 integrada |
Precio y disponibilidad
Este proyecto se está llevando a cabo directamente a través de la web oficial de Commodore de forma similar a como funciona Kickstarter, pero ahorrándose las tarifas que cobra. El precio del Commodore 64 Ultimate BASIC Beige es de 296 euros mientras que la versión Starlight sube hasta 339 euros.
Estos precios son un 10% más caros que cuando se lanzó inicialmente la campaña a principios de septiembre de 2025. Aunque la campaña ya ha finalizado, todavía podemos comprar tanto el modelo original en color beige como el modelo con carcasa transparente a través de los enlaces que os dejamos al final de este artículo.
Si bien es cierto que esta solución es más cara que otra disponibles en el mercado como TheC64 Maxi (120 euros) basado en emulación por software o utilizar un Raspberry Pi, el utilizar la tecnología FPGA que replica el hardware original ofrece una fidelidad idéntica a la original.
FPGA vs emulación ¿cuál ofrece mejor experiencia?
A pesar de que el objetivo es el mismo, jugar a juegos clásicos con hardware actual, el funcionamiento y la experiencia de usuario que ofrecen son bien distintas.
Los emuladores de consolas, como bien indica su nombre, emulan ele sistema operativo y software a través de capas de procesamiento que implica una latencia, especialmente en equipos antiguos. Esto no es un problema con un FPGA, ya que replica el hardware original, por lo que la respuesta de procesamiento es la misma que la consola original, por lo que no se produce latencia.
Al utilizar software, los emuladores pueden presentar fallos gráficos, caídas de frames o sonidos diferentes a los originales. Esto no sucede con un FPGA, ya que se recrea el hardware original, por lo que no tiene que utilizar ningún truco (como si hacen los emuladores) para replicar su funcionamiento.
La mayoría de las placas FPGA están diseñadas para permitir conectar los mandos originales para así disfrutar de la misma experiencia sin ningún tipo de adaptadores que añadan lag. Básicamente utilizar en emulador es como acudir al concierto de un imitador de un cantante, no al del artista original.
