Si nos preguntan cómo es un mando de PlayStation, todos tenemos en la cabeza su diseño de toda la vida. Es cierto que, durante años y generaciones, ha ido cambiando, pasando de colores más oscuros y bordes más simples a algo más claro y moderno, pero manteniendo su estilo. Pues bien, una nueva patente por parte de Sony lo cambió todo, y es que, al parecer, esta no tiene botones, lo cual suena raro de imaginar, pero que para la empresa parece tener mucho sentido, por lo que vamos a ver por encima la idea.
Antes de que nadie se eche las manos a la cabeza, hay que tener en cuenta que lo que tenemos entre manos es simplemente una patente, y eso significa que Sony está trabajando en este diseño pero no que vaya a convertirse necesariamente en un producto final. Muchas patentes, de hecho, terminan quedándose en meras anécdotas al final.
Un mando de Play sin botones
La idea que plantea Sony con esta patente suena, como mínimo, rara cuando la lees por primera vez: un mando de PlayStation sin botones físicos. Y claro, cuesta imaginarlo, porque llevamos toda la vida asociando cada acción del juego a un botón concreto.
Sony no quiere “quitar botones porque sí”, sino cambiarlos por algo diferente y más personalizable. En lugar de piezas físicas que se pulsan, el mando usaría superficies táctiles que reaccionan al dedo: toques, deslizamientos, presión… como si el propio mando “entendiera” cómo lo estás usando en cada momento. No es lo mismo que un trackpad de ordenador, pero para hacernos una idea, podría ir por ahí, aunque mucho más avanzado.
Su intención es que no tengas siempre los mismos controles fijos. Dependiendo del juego, o incluso de la situación dentro del juego, esas zonas podrían cambiar su función. Hoy un gesto puede ser saltar, mañana puede ser recargar o abrir el mapa, sin necesidad de botones dedicados para cada cosa. Además, podríamos personalizar esas acciones, algo más complicado con botones, ya que solo tenemos la opción de «pulsar». Con este panel, podríamos saltar de forma más alta o más baja dependiendo de la presión que hagamos en él, algo muy interesante para cierto tipo de juegos.
La idea, al final, es hacer que jugar sea más simple. Que no estés pensando en qué botón toca ahora, sino que lo hagas casi sin darte cuenta, como si el mando reaccionara directamente a lo que haces con las manos. No es un cambio que se vea mucho por fuera, pero sí de esos que cambian cómo se siente todo cuando estás jugando.
El problema es que cambiar los botones de toda la vida por algo táctil puede sonar moderno, pero también puede traer curva de aprendizaje o incluso errores al principio, lo cual, para gamers, puede ser una ventaja a la larga, pero para personas que usan la consola de vez en cuando, o son muy jóvenes y es su primera experiencia con ella, puede complicarse, ya que al final, un botón, es algo sencillo de entender.
De momento, no hay que verlo como algo que vaya a llegar mañana a las tiendas. Es una patente, y podría incluso no verse nunca. Del mismo modo, Sony podría lanzar dos tipos de mandos, y no dejar de lado el de botones, siendo este simplemente un accesorio más con el que los gamers puedan sentirse cómodos, pero que no obligue al resto de usuarios a tener que comprarlo o estudiarlo para poder usar.
