Nintendo realizó ayer un Direct previo al que tendrá lugar la semana que viene centrado en Switch 2 y la verdad es que trajo alguna que otra novedad importante. Una de ellas ha sido recibida por muchos jugadores como una gran noticia cuando, en realidad, viene a restringir todavía más lo que pueden hacer los usuarios con sus compras digitales. Nos estamos refiriendo a ese sistema de tarjetas virtuales que, en un momento dado, podemos prestar temporalmente a ciertos amigos.
Muchos en redes sociales han corrido a decir que este sistema viene a dar forma a un verdadero formato digital útil y con futuro, a diferencia del que teníamos hasta cahora donde una compra no podía salir de la cuenta que la compró. Seguramente tengan razón, y ese préstamo de 14 días a colegas del mismo grupo familiar sea todo un hito pero hay una cara oscura. Muy oscura. Nintendo ha envuelto en papel de rosa un sistema que será mucho más restrictivo.
Nintendo nos deja prestar juegos, de aquella manera
Sobre el papel todo pinta de maravilla. Las compras digitales ahiora serán tratadas como cartuchos de juegos virtuales y podremos insertarlos o expulsarlos de la consola como si fueran uno físico. Hasta ahí todo parece ir normal pero de repente, caemos en la cuenta de que en el ejemplo del vídeo, cuando nos dicen que «si tenemos dos Nintendo Switch», ahí es cuando comienzan los problemas. Hasta ahora, cuando alguien tenía más de dos consolas, podía usar sus compras sin restricciones, indistintamente, simplemente cumpliendo el requisito de tener internet para que el sistema pudiera reconocer que la cuenta de esa máquina había adquirirdo ese juego.
Paralelamente, uno de nuestros hijos, en nuestra Switch principal, podía disfrutar de ese mismo juego porque cualquier cuenta en esa máquina tiene permisos para hacerlo aunque la conmpra no sea suya. Es el mismo sistema de PlayStation o Xbox que ayuda a que en entornos familiares no haga falta comprar dos veces el mismo juego. Ahora, con lo que ha ideado Nintendo, si expulsas la tarjeta virtual de juego de una máquina y la insertas en la otra, os obvio que ya no pueden disfrutar dos usuarios a la vez.
Otra cosa es el préstamo dentro del grupo familiar, que evidentemente sí es una mejora respecto de lo que había antes, pero es una anécdota comparado con el sistema restrictivo que Nintendo acaba de colarnos, entre el aplauso general, que seguramente no se ha visto en la necesidad de tener que buscar soluciones para el caso en el que dos hijos quieren disfrutar del mismo juego a la vez, o de un padre y un hijo que quieren ponerse a disfrutar con el último Mario y Zelda el mismo dúa de lanzamiento.
Es por eso que, de confirmarse que los juegos digitales pasan a ser cartuchos virtuales que solo pueden estar presentes dentro de una sola consola, como los físicos, sería un paso atrás de proporciones épicas y nos obligaría a preguntarle a Nintendo por qué ha hecho algo así cuando hasta ahora el sistema usado en buena parte de la vida de Switch ha funcionado sin problemas. Una pena.
