La nueva joya de Pearl Abyss, Crimson Desert, lleva con nosotros desde el 19 de marzo de este año y está siendo todo un éxito para la compañía coreana, que confirmó la semana pasada que ya ha vendido más de 4 millones de copias. Pero además de sus versiones normales, Pearl Abyss también puso a la venta una edición especial llamada Collector’s Edition, que ha caído en nuestras manos y en este artículo os vamos a mostrar de primera mano.
La Edición de Coleccionista de Crimson Desert se lanzó el mismo día que el juego en todas las plataformas a un precio de venta recomendado de 279,99 euros, pero seguramente Pearl Abyss subestimó la base de fans interesados en ella a pesar de su alto precio porque en el momento de escribir este artículo está ya agotada en todas las tiendas.
Aun así, si te pica el gusanillo por ver qué es lo que trae más de cerca, a continuación vamos a explorarlo.
Así es la Collector’s Edition de Crimson Desert para PS5
La Edición de Coleccionista que os vamos a mostrar es la versión de PS5, aunque realmente no se diferencia de las otras versiones mas que por el logo de PS5 en el embalaje y, por supuesto, en el disco físico que se encuentra en su interior. La caja es bastante voluminosa y pesada, y en la parte exterior hay un cartón blando que nos muestra por delante la portada del juego, dejando claro que se trata de la Collector’s Edition.
En la parte trasera tenemos una descripción del juego en inglés, francés, italiano y español, además de un resumen del contenido, tanto lo físico como lo digital, ya que además del juego se incluyen códigos de descarga con unos cuantos añadidos cosméticos.
Esta cubierta de cartón blando exterior se retira para dar paso a una caja de color negro con motivos decorativos del juego.
En el interior encontramos tres secciones, pero la más grande de ellas es esta enorme caja de color negro y con asa, que evidentemente es la que contiene la figura.
Pero vamos a empezar viendo el resto de cosas primero, empezando por un enorme mapa de tela que representa el continente de Pywel, y que viene enrollado.
También viene una caja de cartón, también con motivos decorativos del juego, haciendo referencia a esos puzles cúbicos que nos encontraremos al jugar.
Esta caja de cartón duro se abre retirando la parte superior, y nos da acceso a un montón de cosas incluyendo el disco físico del juego en steelbox.
En seguida vemos esto, pero vamos a comenzar por lo demás. Vienen dos sobres, uno de ellos sellado con cera, y un broche decorativo de los Melenas Grises.
El broche emula ser de madera pero en realidad es de plástico o resina. El acabado es no obstante bastante bueno.
En el sobre sellado simplemente nos encontramos una tarjeta de agradecimiento del equipo de desarrollo de Pearl Abyss.
En el otro sobre tenemos, para empezar, tres parches térmicos para poner en la ropa, hechos de tela y con bordes cosidos.
También hay tres tarjetas con los tres personajes del juego, con un acabado iridiscente que cambia de color dependiendo de cómo refleje la luz.
Pasamos ya al steelbox del juego, en cuya parte exterior tenemos una imagen de Kliff a caballo en un lado, y escenario con el logo del juego en el otro. No es excesivamente llamativo.
En el interior también encontramos diseños del juego, así como el disco físico para PS5.
Y sí, por supuesto hay más cosas: una serie de tarjetas que contienen los códigos de descarga para el contenido digital adicional exclusivo de esta Edición de Coleccionista.
Ha llegado la hora de ver la figura, que venía si recordáis en esa enorme caja de color negro. En el interior nos encontramos con una estructura de plástico transparente dividida en tres secciones que contiene las piezas de la figura que, como ya imaginaréis, hay que montar.
En una de las piezas tenemos la base, que emula un castillo en ruinas con lo que parece ser un gran engranaje.
En la base, han dispuesto en bajorrelieve el logo del juego.
En la segunda sección del blíster de plástico tenemos el cuerpo del dragón, a Kliff y a su espada por separado.
A pesar de que la minatura de Kliff no es demasiado grande, está bastante bien detallada, incluso el rostro que es el punto en el que suelen pecar este tipo de figuras.
El dragón está también bastante bien detallado, aunque realmente no es que su cuerpo mecánico tenga mucha complicación de diseño.
Finalmente, en la tercera sección de la estructura de plástico tenemos las dos alas del dragón, con un llamativo color rojo.
El montaje tampoco es que sea nada del otro mundo: encajas las alas del dragón, el dragón en la base, le pones la espada a Kliff en la mano y lo encajas en su base, que viene con algunas perforaciones listas para que todo encaje en su sitio.
Una vez montado, ya tenemos listo para exponer la figura (o diorama más bien) donde queramos.
Yo personalmente la he colocado en una balda que tengo en el salón encima de la TV, justo entre la figura de la Edición de Coleccionista de Dark Souls III y unas figuras de The Wicher 3, de Dark Horse.
Como podéis ver, el tamaño es bastante comparable.
Conclusión y veredicto, ¿vale la pena esta edición?
Como hemos mencionado al principio, la Collector’s Edition de Crimson Desert no es barata precisamente, aunque es cierto que está en la misma línea de precio que muchas otras Ediciones de Coleccionista de otros juegos triple A. Si tenemos en cuenta que ya solo el juego en su Deluxe Edition, que viene con lo mismo que esta Collector’s Edition salvo por la figura del dragón cuesta 89,99 euros, la figura sale por la friolera de 190 euros de extra, que no es decir poco.
¿Vale lo que cuesta? Pues siendo sinceros desde luego que no. Sin embargo, en la mano de cada cual está el valorar el precio de un objeto que evidentemente es muy limitado y pensado solo para coleccionistas. La figura está bastante detallada y sí, honestamente mola mucho, mientras que el contenido adicional como las tarjetas, el mapa o el Steelbook también están bastante bien.
En resumidas cuentas, esta Collector’s Edition vale la pena si eres un gran fan del juego y un coleccionista… como casi todas las ediciones de coleccionista de cualquier juego.
