La historia nos dice que WOW y Blizzard no son los mejores en cuanto a estabilidad de servidores se refiere, y muchos usuarios tienen miedo de nuevos lanzamientos o eventos que puedan masificarlos y hacer que la experiencia sea bastante mala durante los primeros días.
Sin embargo, Blizzard parece haberse puesto las pilas y sus servidores para WOW Forever funcionan de maravilla, reportando una estabilidad y contento generalizado que los deja en muy buen lugar, al menos en su estreno, posiblemente el mejor de su historia.
Funcionamiento perfecto de los servidores de WOW Forever
Y lo cierto es que la cosa no podía haber empezado mejor. Blizzard ha apostado por los llamados mega servidores, un sistema que permite reunir a muchos más jugadores sin depender de tantos reinos separados como ocurría hasta ahora. Una decisión que tenía bastante sentido sobre el papel, pero que también generaba dudas sobre cómo iba a responder cuando todo el mundo intentase entrar a la vez.
Por ahora, parece que esas dudas estaban bastante injustificadas. En KitGuru cuentan que pudieron acceder al juego sobre las 23:30 sin encontrarse siquiera con una cola de espera. Algo que puede parecer poca cosa, pero que en un lanzamiento de estas características es bastante más importante de lo que parece. Al fin y al cabo, todos recordamos esos estrenos en los que pasar más tiempo intentando entrar que jugando acaba siendo casi lo habitual.
También ha habido algún que otro tropiezo. Los barcos y zepelines han dado problemas en algunos momentos, obligando a Blizzard a habilitar portales temporales para que los jugadores pudiesen desplazarse entre zonas. Nada especialmente grave, aunque sí pequeños detalles que todavía necesitan pulirse.
Lo importante es que estos fallos no han empañado demasiado el estreno. Los jugadores han podido disfrutar del juego sin las habituales caídas, esperas interminables y problemas de conexión que tantas veces han acompañado a World of Warcraft.
Evidentemente, habrá que esperar para saber si todo sigue funcionando igual de bien cuando pasen los primeros días. Una cosa es aguantar el tirón inicial y otra mantener los servidores en buenas condiciones con el paso del tiempo. Pero, de momento, Blizzard tiene motivos para estar contenta. Y los jugadores también: por una vez, parece que no han tenido que armarse de paciencia para poder disfrutar de un lanzamiento de WoW.
También habrá que ver qué ocurre con las comunidades que llevan años jugando juntas. Los servidores de WoW siempre han tenido cierta identidad propia, con hermandades, grupos de amigos y economías que se han ido formando con el paso del tiempo. Cambiar esa estructura no es algo que afecte únicamente a la parte técnica, también puede cambiar la forma en la que muchos jugadores viven el juego.
Por eso, el reto de Blizzard no termina con conseguir que todo el mundo pueda conectarse. Ahora tiene que demostrar que este nuevo modelo funciona bien en el día a día y que no acaba generando otros problemas. Si lo consigue, podría ser un paso importante para mantener vivo World of Warcraft durante los próximos años. Por ahora funciona bien, así que no deberíamos ver problemas en un futuro, ya que si ha conseguido que todo el mundo entre sin esperas ni errores el primer día, con el paso del tiempo la afluencia y los requisitos de los servidores deberían ser menores.
