2026 es uno de los años más importantes para las IA, donde la mayoría de empresas buscan un hueco en este mercado, intentando conseguir la mejor inteligencia artificial para los usuarios, pudiendo así ganar ese terreno frente a los competidores futuros.
Es por ello que Google habría preparado un chip para Gemini que multiplicaría hasta por 10 la eficiencia de su IA, algo que podría servir para sacar ventaja a Grok, ChatGPT, Claude, etc, pese a que el resto de empresas también están avanzando mucho en el mismo tema.
Nuevo chip de Google para Gemini
Lo que hace interesante el proyecto es que Google no estaría desarrollando un procesador más para IA, sino uno diseñado para Gemini. A diferencia de otros chips que tienen usos variados en la inteligencia artificial, este solo serviría para una cosa, ejecutar su modelo de la manera más eficiente posible.
La clave estaría en qué parte de la arquitectura de Gemini quedaría integrada directamente en el propio chip. Puede parecer muy técnico, pero la idea es bastante sencilla. En vez de utilizar un procesador genérico que se tenga que adaptar a cualquier modelo de IA, Google diseñaría uno que ya sabe cómo “piensa” Gemini. Esto le permitiría realizar muchos procesos de una forma mucho más rápida y, sobre todo, gastar mucha menos energía.
Esa mejora podría ser enorme. Se habla de una eficiencia hasta diez veces superior a las soluciones que usa actualmente la compañía. Esto no significa que cuando abras Gemini, esta vaya a responder diez veces más rápido, sino que Google necesitaría muchos menos recursos para ofrecer el mismo servicio. Al fin y al cabo una IA como esta tiene que responder millones de consultas cada día, y cualquier ahorro de energía o de potencia es un ahorro económico enorme.
Otro aspecto importante también está presente. Mientras más barata sea la ejecución de una inteligencia artificial, más fácil será seguir mejorándola. Esos recursos los podría dedicar Google a lanzar modelos más avanzados, aumentar el número de usuarios que pueden utilizar Gemini al mismo tiempo o reducir los tiempos de respuesta cuando hay mucha demanda.
Y es que este movimiento demuestra hasta dónde llega la batalla por la inteligencia artificial, que ya no depende solo del software. El hardware cada vez se vuelve más importante. Ya no solo se trata de crear el mejor modelo, sino también del chip perfecto para moverlo de la manera más eficiente posible, y empresas como Google lo saben. Es una estrategia que puede marcar la diferencia en los próximos años.
Eso sí, habrá que esperar para verlo en acción. Todo apunta a que este procesador, llamado internamente Frozen v2, se encuentra aún en fase de desarrollo y no llegaría a los centros de datos de Google hasta 2028. Si al final hace lo que dice, Gemini podría dar un buen salto en rendimiento sin necesidad de aumentar el gran consumo energético que necesitan las actuales inteligencias artificiales. Veremos qué ocurre con el resto de compañías, ya que podría ser un avance importante para adelantarse a ellas.
