Sony ha respondido a la pregunta que muchos usuarios se hacen en referencia a la próxima PlayStation que la empresa sacará en unos meses o años (todavía no hay fecha clara). Y es el precio de esta, pues hay dudas serias sobre si aumentará.
Al parecer, tenemos una respuesta, y no parece ser la que buscábamos, pues Sony ha aclarado que no piensa vender la consola con pérdidas, y si tiene que ser cara, lo será, ya que no depende de ellos, no quieren hacer negocio con el equipo, pero tampoco que les cueste dinero.
El precio de la PS6 no será barato por el hardware
Y es que, si el precio de los componentes es caro para Sony, es algo que puede afectar bastante al precio final de la PS6. Si a la empresa le cuesta más dinero fabricar la consola, lo normal es que intente recuperar esa inversión de alguna forma. Y viendo lo que ha dicho la compañía, no parece que vaya a poner mucho de su parte para evitar que el precio suba. El directivo reconoció que «no es realista absorber todos los aumentos en el coste de los componentes«.
Al final, Sony tiene que hacer cuentas. Quiere lanzar una consola más potente, pero también tiene que pagar todas las piezas que necesita para fabricarla. Si la memoria RAM y otros componentes siguen subiendo cada vez más de precio, la PS6 podría llegar a las tiendas con un valor que no guste demasiado a los jugadores, al menos si pretenden que tenga un almacenamiento grande pensado para los juegos que están por venir.
De hecho, ya hay rumores que hablan de unos 1.000 euros, aunque todavía no sabemos si acabará costando eso. Y esa es la parte que más puede preocupar a los jugadores, porque una cosa es pagar por una consola nueva y otra muy distinta gastarse tanto dinero de golpe por el equipo, al cual habrá que sumar todos los juegos que tendremos que pagar aparte para poder disfrutar de ella.
También hay que tener en cuenta que no todo el mundo va a querer pagar ese precio, ni tendrá necesidad en un primer momento. Muchos jugadores podrían seguir con su PS5 durante más tiempo si consideran que el cambio no merece la pena. Y Sony tendrá que valorar eso antes de decidir cuánto pide por su nueva consola.
Eso sí, de salir tan cara, es posible que no tengan problemas de stock, como ocurrió con la actual, por lo que podría ser una forma de conseguir ver el feedback de la gente, y plantearse reducir precios en un futuro, pero con ella ya lanzada para ciertos jugadores a los que el precio no les preocupe tanto, o puedan permitírsela.
Por ahora, no queda otra que esperar. Todavía no sabemos cuándo saldrá la PS6 ni cuánto tendremos que pagar por ella, así que hablar de precios concretos es adelantarse demasiado, ya que podrían retrasarla esperando el momento en el que estos bajen. Pero, después de estas declaraciones, yo no contaría con que Sony vaya a venderla barata si los costes de fabricación siguen por las nubes. No nos la van a «regalar», por lo que habrá que pagar el precio justo por ella.
