El calor es el enemigo público número uno de cualquier componente electrónico. Este es el principal motivo por el que, cuando montamos un PC, crear asegurarnos no solo de que todos los componentes no eleven más de lo necesario su temperatura de funcionamiento, ya sea creando un buen flujo de aire en la caja o utilizando ventiladores.
Sin embargo, muy poca gente se preocupa de como el frío puede afectar el funcionamiento de un PC. Realmente es así porque el frio es más un aliado que un enemigo, aunque no en todos los casos.
El frío también puede afectar a los componentes de un PC
El principal problema al que nos podemos encontrar asociado con el frio es la condensación. Si el PC se encuentra muy frío y lo encendemos en una habitación que se encuentra muy caliente, se puede formar humedad en la superficie de los componentes.
Una pequeña gota de agua puede provocar un cortocircuito en cualquier componente del PC, ya sea en la placa base o en la tarjeta gráfica, uno de los componentes más caros. Para evitarlo que el PC pase de una temperatura muy baja a una más elevada rápidamente, debemos esperar un tiempo prudencial para que este se aclimate a la tempera del ambiente, al igual que las personas cuando pasamos de una estancia muy fría a una más caliente. Con esperar una hora aproximadamente, es suficiente.
El frio extremo, no es el único problema al que nos podemos enfrentar con los componentes de un PC. Los discos duro al igual que los ventiladores, incorpora un fluido que lubrica el eje del plato y los rodamientos, respectivamente. Dependiendo de sus propiedades, este puede espesarse a una determinada temperatura reduciendo su velocidad provocando problemas de lectura en el caso de los HDDs o que los ventiladores giren más lentos, provocando que los componentes del PC suban su temperatura más rápidamente.
No todos los elementos que forman parte de un componente se comportan de la misma forma ante el frio. Dependiendo de sus propiedades, estos pueden expandirse o contraerse de forma más o menos rápida en función de la temperatura. Además, en zonas de frio muy intenso, las soldaduras pueden resquebrajarse afectando así a su funcionamiento.
Mientras el PC se encuentra a una temperatura ambiente de entre 10º y 30º C y este tenga un buen flujo de aire en su interior, no deberíamos preocuparnos. De hecho, estas temperaturas también ayudan a que tanto la GPU como a CPU se mantengan por debajo de los 80º C según el modelo.
| Aspecto | HDDs (Discos Duros Mecánicos) | SSDs (Discos de Estado Sólido) |
|---|---|---|
| Rango operativo recomendado | 0°C a 60°C (típicamente) | 0°C a 70°C (especificación estándar) |
| Riesgo principal en baja temperatura | Espesamiento de lubricante en cabezales; agrietamiento de soldaduras; mayor riesgo de daño mecánico | Condensación durante cambios de temperatura drásticos; sin componentes mecánicos vulnerables |
| Condensación (principal riesgo en cambio térmico) | Afecta circuitos de control y conectores | Afecta principalmente componentes electrónicos, no las celdas de memoria NAND |
| Fiabilidad en temperaturas entre 0°C-10°C | Riesgo elevado; requiere período de aclimatación prolongado (1+ horas) | Bajo riesgo funcional; requiere período de aclimatación estándar (~1 hora) como precaución |
| Resistencia a golpes en frío | Muy reducida por rigidez del lubricante | Prácticamente sin cambios; sin fluidos que afecten la resistencia mecánica |
| Recomendación de uso | Evitar operación por debajo de 10°C; esperar aclimatación en ambientes muy fríos | Operables desde 0°C; principalmente precaución contra condensación en cambios bruscos |
Si no quieres que tu PC sufra problemas con el frío, es recomendable utilizarlo en un lugar seco, lejos de humedades y que no lo sometas a cambios drásticos de temperatura, sin esperar un tiempo prudencial para volver a encenderlo nuevamente, hasta que todos los componentes se aclimaten a la temperatura de la habitación.
