El calor es el enemigo público número uno de cualquier componente electrónico y también, por qué no decirlo, de las personas, especialmente cuando sufrimos una ola de calor que eleva las temperaturas por encima de los 35 grados durante varios días seguidos.
Con las altas temperaturas, los componentes electrónicos de nuestro PC se calientan más de lo habitual reduciendo así su vida útil a pesar de que los ventiladores funcionen a máximo rendimiento como si de las turbinas de avión a reacción se tratara. Sin embargo, eso no significa que no podamos tocar el PC en verano, que es precisamente cuando más tiempo libre tenemos, especialmente en vacaciones.
Proteger el PC en verano no implica realizar importantes inversiones de dinero cambiando sus componentes, al menos en la mayoría de las ocasiones, ya que, con unos pequeños ajustes, podemos seguir utilizándolo para jugar al igual que el resto del año.
Posición del PC
Esto es lo primero que debemos hacer: cambiar la posición del PC, especialmente si lo tenemos en el suelo donde acumula toda la suciedad y polvo del ambiente, además de pelusas y pelos de mascotas que acaban obstruyendo los filtros de la fuente de alimentación, las aspas de los ventiladores.
También debemos alejarlo de las paredes. Debemos dejar un mínimo de 10 o 15 cm entre la pared y la parte trasera del PC, que es por donde sale el aire caliente. Lo mismo sucede con las rejillas laterales del PC. A diferencia de lo que muchos usuarios piensan, quitar un lateral no ayuda. Si quitamos uno de los laterales de la caja del PC, estamos rompiendo el flujo de aire que hemos creado en su interior.
Ventilación de la habitación
Si hemos montado un PC con los mejores ventiladores del mercado, pero la habitación donde tenemos el PC está a 35 grados centígrados, no estamos haciendo nada. Es importante tener en cuenta la temperatura de la habitación en la que nos encontramos para evitar introducir aire incluso más caliente a su interior del que puede salir.
Si no puedes pasar sin utilizar tu PC, es recomendable hacerlo por la noche o por la mañana antes de que pegue fuerte el calor. Obviamente, si tenemos aire acondicionado en la habitación, debemos ponerlo en funcionamiento para así reducir la temperatura exterior del PC en unos 10 grados.
Limpiar el interior del PC
Si no tienes la costumbre de hacer una limpieza periódica del PC o hace años que no lo haces, el verano es la mejor época del año para llevar a cabo esta tarea y conseguir bajar la temperatura de los componentes en hasta 5 grados centígrados. El proceso es muy sencillo: retira los filtros antipolvo y lávalos bajo el grifo (sécalos bien antes de ponerlos). Con un bote de aire comprimido o un soplador eléctrico, limpia el polvo acumulado en las aletas de los disipadores de la CPU y la tarjeta gráfica
Limitar los FPS
A mayor número de FPS, la gráfica tiene que trabajar más, por lo que se incrementa su temperatura de funcionamiento. A no ser que juegues a títulos tipo shooter en primera o tercera persona con 60 FPS es más que suficiente, aunque puedes estirar ligeramente esa cifra hasta 90 FPS.
En los juegos de acción, renunciar a más fotogramas supone una importante desventaja frente a nuestros enemigos. En este caso, con 144 FPS es más que suficiente, a no ser que sea capaz de notar la diferencia visual entre 144 y 200 FPS. Aquí lo importante es poder seguir jugando sin que nuestro hardware se sobrecaliente.
Undervolting
Además de todo lo que hemos indicado más arriba, también puedes reducir todavía más la temperatura tanto de la GPU como de la CPU reduciendo el voltaje para reducir ligeramente su rendimiento y evitar que se caliente en exceso. En las gráficas, un simple cambio de 1,05V a 0,90V puede suponer reducir hasta 10 grados centígrados la temperatura. Además, esto también permite reducir la factura de la luz, por lo que todo son ventajas.
