Nos guste o no, el sistema operativo que debemos utilizar en un PC para sacarle el máximo partido, tanto para jugar como para trabajar es Windows. Cuando compramos un PC o portátil, este no siempre incluye Windows (lo que permite a los fabricantes bajar su precio), lo que obliga a los usuarios a comprar una licencia para poder sacarle el máximo partido a las opciones de configuración y eliminar la marca de agua que se muestra en el escritorio.
A la hora de comprar una licencia de Windows para uso doméstico, tenemos dos opciones: OEM y Retail, dos licencias que tienen una serie de ventajas y desventajas asociadas, por lo que antes de comprar una u otro, debemos saber qué es lo que ofrecen. Esto es algo que nos permitirá elegir la que más se adapte a nuestras necesidades.
Qué es una licencia OEM
Cuando hablamos de una licencia OEM, hablamos de una licencia que Microsoft vende para los fabricantes de equipos (Original Equipment Manufacturer) y que también podemos encontrar en tiendas online por unos 15-25 euros dependiendo de la versión de Windows (Home o Pro). También existen páginas que venden versiones mucho más baratas, pero suelen requerir un método de activación especial (no os recomendamos comprarlas en estos casos).
Este tipo de licencia se vincula al hardware que tenga el equipo durante la primera instalación, por lo que cuando hagamos algún cambio importante como el procesador o la gráfica, es probable que tengamos que reactivarla sin necesidad de comprar una nueva. Sin cambiamos la placa base, no nos servirá la misma licencia ya que Microsoft considera que hemos cambiado por completo de ordenador.
La licencia OEM es la mejor opción para equipos que no van a recibir actualizaciones importantes de hardware (de ahí su nombre y uso entre los fabricantes de portátiles). También es la mejor opción para aquellos que no están dispuestos a pagar los 145 euros que cuesta, como mínimo, una licencia oficial de Microsoft en la versión Home.
Qué es una licencia Retail
Si hablamos de una licencia Retail, hablamos de una licencia que Microsoft vende directamente a los consumidores finales a través de su tienda oficial o vía distribuidores autorizados. El precio de esta licencia para la versión Home es de 145 euros, mientras que la versión Pro sube hasta los 259 euros, una sustancial diferencia de precio que ofrece una serie de ventajas, ya que, de lo contrario, solo los más despistados la comprarían.
La principal ventaja que ofrecen las licencias Retail en comparación con las licencias OEM es que no se vincula a un hardware concreto, lo que permite utilizar esta licencia en un gran número de equipos, siempre y cuando desactivemos los equipos anteriores donde se ha vinculado. Esta es la mejor opción para aquellos usuarios que actualizan continuamente su equipo y no quieren verse obligados a comprar licencias OEM.
Si tenemos algún problema técnico, podemos ponernos en contacto directamente con el soporte de Microsoft para solucionar el problema, una opción que no está disponible en las licencias OEM donde el responsable del soporte técnico es el fabricante que la distribuye a las tiendas que las venden, algo imposible de averiguar.
Licencias OEM vs Retail
A continuación, os mostramos una tabla comparativa a modo de resumen con las principales diferencias entre las licencias OEM y las licencias Retail.
| Licencia OEM | Licencia Retail | |
|---|---|---|
| Precio | 15-25 euros | 145 € Windows 11 Home 159 € Windows 11 Pro |
| Vinculación al hardware | Si | No |
| Transferible a otro equipo | No | Si |
| Destinatario | Fabricantes de PCs | Usuario final |
| Soporte técnico oficial | No | Si |
| Uso recomendado | Equipos que no se actualizan | Equipos que se actualizan periódicamente |
Como podéis observar el único problema real que supone utilizar una licencia OEM está en el soporte de Microsoft.
¿Merece la pena comprar una licencia Retail?
A no ser que trabajemos en una empresa y el servicio técnico sea fundamental, no hay ninguna razón de peso más que justifique comprar una licencia Retail tanto de la versión Home como de la Pro de Windows. Por mucho que cambiemos de equipo, a la larga, sale mucho más barato ir comprando diferentes licencias OEM que utilizar una Retail, ya que esta debemos desactivarla previamente antes de utilizarla en otros PC, algo que no debemos hacer con las licencias OEM.
En general los cambios que se suelen hacer relacionados con el hardware no afectan del todo a las licencias OEM. Al final para perderla tendríamos que sustituir partes como la placa base, algo que no suele ser demasiado frecuente. En este aspecto encontramos por ejemplo los ordenadores gaming.
Estos sistemas están hechos para durar bastantes años, al elegir una placa base que tiene compatibilidad con procesadores de varias generaciones encontramos que muchas veces puede reutilizarse. Esto significa que una licencia OEM puede durar muchos años, por lo que pagar los 15€-25€ que hemos mencionado al principio no supone un gasto tan grande.
