En el año donde más se está valorando el fin de los juegos físicos, muchos usuarios crean proyectos donde un cartucho o disco vuelve a tener protagonismo, y es que resulta muy nostálgico el poder introducir uno de estos juegos en persona, y no comprado de forma digital.
En el día de hoy veremos una consola DIY de Halo que ejecuta los juegos gracias a su lector físico, y no usando un ratón o mando para seleccionarlo en una pantalla. Eso sí, tiene algo de truco, y los títulos no están dentro de estos dispositivos, sino que son como un «acceso directo» de los mismos.
Construye una consola DIY de Halo de cartuchos
La idea de la consola es simple, pese a que parezca muy difícil de fabricar, y es que cada cartucho tiene una etiqueta NFC que es la que le dice al equipo qué juego iniciar, por lo que tiene algo de trampa al no poseer estos en el interior, pero también hace que todo sea más barato y fácil de crear.
De esta manera, al meter un cartucho, el sistema sabe qué juego tiene que abrir y lo ejecuta desde el mini PC que lleva instalado. Es decir, la experiencia es muy similar a la de una consola tradicional, pero los juegos siguen almacenándose de forma digital, lo que tiene sus ventajas.
Para ello, el creador empleó un lector de NFC RC522 y un ESP32, los cuales se encargan de detectar el cartucho y comunicar al ordenador la información. Luego, un programa escrito en Python reconoce qué juego es ese cartucho y lo inicia automáticamente (aunque hay que tenerlo en nuestra biblioteca, claro, pues no vale cualquiera).
En cuanto a hardware, la base de la consola es un Geekom IT13 MAX, un mini PC bastante potente que lleva un Intel Core Ultra 9 185H, 24 GB de RAM y un SSD de 500 GB. A partir de ahí, el proyecto fue el de desmontar parte del equipo y crear una carcasa completamente nueva, con un diseño claramente inspirado en Halo. Dependerá de los juegos que vayamos a correr, los componentes que agreguemos a la configuración.
El proyecto es muy interesante. La carcasa y los cartuchos están diseñados para que todo parezca un sistema pensado desde cero. Hay botones de función, detalles de estética militar e incluso cartuchos fabricados mediante impresión 3D y grabado láser.
Claro está, no nos encontramos ante un verdadero retorno a los cartuchos. Si eliminas del ordenador el juego, el cartucho no puede instalarlo porque nunca ha tenido los archivos dentro. Se limita a decirle al sistema qué juego arrancar, por lo que sigue teniendo las desventajas de lo digital, aunque también cuenta con muchas ventajas.
Aun así, me parece una idea bastante original, sobre todo por la sensación que consigue rescatar. Al fin, algo que muchos añoramos de las consolas antiguas es justamente tener algo físico que insertar antes de jugar. Y este proyecto lo consigue sin tener que renunciar a utilizar hardware y juegos actuales. Crear un cartucho es muy económico y divertido, por lo que es un proyecto que no solo es útil en cierto modo, sino también entretenido.
