Windows 11 se lanzó al mercado en 2021 para sustituir a Windows 10, versión de Windows que el próximo 14 de octubre dejará de recibir soporte oficial en forma de actualizaciones. Sin embargo, ha tardado mucho más de lo esperado en ser un sistema operativo en el que los usuarios pudieran confiar a ciegas, como si, hasta ahora, hubiera estado en fase beta.
En los últimos años, hemos visto como la adopción de Windows 11 no ha sido la mejor de todas y siempre ha ido a rebufo de Windows 10. Si bien es cierto que gran parte de la culpa se debe a los requisitos del chip TPM 2.0, este no es el único motivo. Desde su lanzamiento, Windows 11 ha mostrado un funcionamiento muy alejado de lo que cabría esperar del sistema operativo más utilizado en todo el mundo.
Esto no solo lo dicen los usuarios que, a día de hoy, sigue reticentes a la hora de actualizar desde Windows 10 a pesar de que el hardware de su equipo sea compatible. Lo reconoce hasta la propia Microsoft. Windows 11 24H2, la última gran actualización de esta versión de Windows se centró en mejorar el rendimiento de los equipos y es la versión más estable de Windows 11 hasta la fecha.
Microsoft ha tardado 4 años en lanzar una versión fiable de Windows 11
Con Windows 11 24H2 se introdujeron un gran número de nuevas características y optimizaciones en el sistema operativo que redujeron considerablemente el número de pantallas azules de la muerte (BSOD) que ahora son negras. La reducción de los errores ha repercutido en una reducción del tiempo que los errores se muestran en pantalla, pasando de 40 a 2 segundos, mostrando más informando y gracias a las mejoras en las herramientas de diagnóstico.
Según afirma Microsoft, gracias a estas mejoras la tasa de fallos inesperados se ha reducido en un 24% en comparación con la última gran actualización que recibió Windows 10, una de las versiones más estables de Windows de los últimos años.
Windows 11 24H2 es nuestra versión más confiable de Windows hasta el momento. En comparación con Windows 10 22H2, las tasas de falla por reinicios inesperados han disminuido en un 24%.
No ha sido hasta julio de 2025 cuando, por fin, según las cifras de StatCounter, la cuota de mercado de Windows 11 ha superado en casi 10 puntos a Windows 11, para lo que han hecho falta 4 años. Esperemos que, si en un futuro se lanza Windows 12 (no hay ninguna noticia oficial pero muchas especulaciones), esta vez no salga a medio cocer como Windows 11.
Con el lanzamiento de Windows 11 25H2, actualización prevista para su lanzamiento antes de finalizar este año, Microsoft sigue trabajando en mejorar el rendimiento y el número de errores, por lo que introduce una importante novedad relacionada con el funcionamiento de los drivers.
Con Windows 11 25H2, será necesario que los drivers superan una fase de prueba donde se analice el código para comprobar que no muestra errores ni problemas de compatibilidad con el sistema operativo para así eliminar la posibilidad de que estos sean el causante de la inestabilidad del sistema. Cuando se muestra una pantalla azul de la muestre, los culpables principales son dos: problemas de hardware o drivers no actualizados.
Esto supondrá un dolor de cabeza para los usuarios que utilizan hardware anticuado cuyos drivers no se han actualizado en años. Es de suponer que Microsoft no impedirá instalar drivers antiguos o si lo hace, existirá algún método para saltarse esta restricción teniendo advirtiendo al usuario de los problemas de inestabilidad que pueden provocar drivers no actualizados.
