El precio de la memoria RAM lleva meses experimentando importantes subidas, y lo peor de todo es que la tendencia es que la cosa vaya a peor. Esto está repercutiendo directamente tanto en quienes quieren simplemente montar un PC nuevo como en los propios fabricantes, muchos de ellos obligados a subir el precio de sus portátiles o consolas para no incurrir en pérdidas. Pero esta escalada ha tenido por fin una consecuencia: en Estados Unidos ya hay una demanda colectiva contra Samsung, SK Hynix y Micron que los acusa de reducir deliberadamente la producción de DRAM para subir artificialmente los precios.
La demanda colectiva sostiene que estas tres compañías habrían limitado deliberadamente la producción de memoria DRAM convencional para favorecer la fabricación de memoria HBM, cuya demanda se ha disparado debido al auge de la inteligencia artificial. Aunque por el momento se trata únicamente de acusaciones que deberán demostrarse en los tribunales, el caso vuelve a poner sobre la mesa el enorme poder que estos fabricantes ejercen sobre un mercado del que depende prácticamente toda la industria del hardware.
La demanda acusa a los fabricantes de reducir a propósito la oferta de la RAM
La demanda colectiva, presentada ante un tribunal federal de California bajo el número de caso 3:26-cv-06345, afirma que Samsung, SK Hynix y Micron coordinaron sus estrategias comerciales para reducir la producción de chips DRAM destinados al mercado tradicional. Según los demandantes, esta decisión provocó una escasez artificial que terminó impulsando un fuerte incremento de precios en la memoria RAM y en todos los productos que la utilizan durante los últimos meses.
El argumento principal es que los tres fabricantes priorizaron la fabricación de la memoria HBM, un componente que les salía mucho más rentable gracias a la enorme demanda proveniente del sector de la inteligencia artificial. Empresas como NVIDIA, AMD o los grandes proveedores de servicios en la nube necesitan cantidades cada vez mayores de este tipo de memoria para alimentar sus aceleradores de IA, lo que ha convertido a la HBM en uno de los productos más lucrativos del sector del hardware.
Los demandantes consideran que esta reorientación de la producción no solo fue por motivos comerciales, sino que habría servido para reducir a propósito la oferta de DRAM convencional para así poder elevar artificialmente su precio. De confirmarse estas acusaciones, los consumidores y empresas que adquirieron módulos de memoria o productos que la incorporan podrían haber pagado un sobrecoste considerable.
Es la más grave, pero no la única polémica en el mercado de la memoria
No es la primera vez que la industria de la memoria se enfrenta a este tipo de acusaciones. Hace años, varios fabricantes ya fueron investigados por supuestas prácticas anticompetitivas y de monopolio relacionadas con la fijación de precios de la DRAM, aunque algunos de aquellos procedimientos terminaron siendo archivados o desestimados por falta de pruebas suficientes.
En esta ocasión, la demanda todavía se encuentra en una fase muy temprana como para sacar cualquier conclusión, y no sabemos todavía qué pasará al final. Las empresas, por ahora, no han sido declaradas responsables de ninguna conducta anticompetitiva, por lo que las acusaciones tendrán que ser evaluadas por el tribunal correspondiente. Lo que sí es evidente es que Samsung, SK Hynix, Micron y la conducta de las tres ha sido la causante de la crisis por la que atraviesa el mercado actual del hardware.
¿Y qué puede pasar a raíz de todo esto? En el mejor de los casos, que el tribunal declare a Samsung, SK Hynix y Micron culpables de prácticas monopolísticas y anticompetitivas, que les impongan una multa millonaria y les obliguen a bajar los precios. En el peor de los casos, que no suceda nada y les permitan seguir llenándose los bolsillos a manos llenas dejando al sector del consumidor en la estacada.
En cualquier caso, ya os podéis imaginar que un proceso de este calibre va a ser lento, lo que significa que pasarán años (y probablemente, puede que incluso la situación del mercado de la RAM ya esté estabilizada) hasta que haya una sentencia al respecto. Dicho de otra manera, aunque esta demanda es un primer paso para ponerle solución a la situación, para nosotros, los usuarios, no nos va a servir de nada.
