Si hablamos de un PC, estamos hablando de un equipo formado por una placa base a la que se conectan todo tipo de componentes en base a las necesidades de los usuarios. Para alargar la vida útil de nuestro PC y que ninguno de los componentes deje de funcionar de la noche a la mañana por nuestra culpa, debemos seguir una serie de consejos que tienen que ver con tareas de mantenimiento esencial que en ocasiones se nos olvida que debemos llevar a cabo de forma periódica.
Al igual que un coche, un PC también necesita un mantenimiento periódico para este siga funcionando como el primer día. Si no lo hacemos, sus componentes se irán deteriorando a mayor velocidad y, lo peor de todo, que podrían afectar a otros cercanos cuyo funcionamiento está íntimamente ligado entre sí. Y claro, a base de dejarlo y dejarlo, podría llegar un momento en el que el equipo deje completamente de funcionar.
Eso sí, hay veces que ese mantenimiento se puede realizar con componentes y accesorios que ya tenemos dentro del equipo pero, en otras, lo mismo hay que ir a la tienda a hacernos con algo que nos ayude a conseguirlo. Al final, estas tareas tienen mucho de trabajos repetitivos que, cuando los interiorizamos, nos sale solos hacerlos sin apenas esfuerzo.
Es por todo lo anterior que si quieres evitar este problema, os invitamos a seguir leyendo para conocer una serie de consejos para alargar la vida útil de tu PC.
Controlar la temperatura
Aunque para muchos usuarios, los ventiladores que se encuentran en el interior del PC (sin cortar el disipador del procesador y los que puede incorporar la gráfica) son decorativos y que le dan un toque muy bonito cuando cuenta con iluminación RGB, tienen una parte fundamental en el funcionamiento, ya que se encarga de tomar aire frio de fuera (los frontales) y expulsar el aire caliente (los traseros). Si estos no funcionan correctamente, el aire que expulsa el disipador del procesador se acumula en el interior y puede acabar afectando al resto de componentes.
Evita forzar demasiado los componentes
Todos sabemos que muchas veces es necesario hacer que una pieza de hardware funcione por encima de lo que debería para ejecutar algún juego o programa que queremos probar. En este caso los componentes son bastante susceptibles a técnicas como el overclocking, esto reduce la vida útil que pueden llegar a ofrecer. Por este motivo una buena recomendación es evitar mantenerlos activos con esta característica durante mucho tiempo, si por ejemplo habéis activado el overclock automático en una gráfica de NVIDIA, tened en cuenta que no siempre es necesario utilizarlo.
Si el ordenador funciona bien y os permite mantener unos gráficos óptimos con un rendimiento bueno, realmente no resulta necesario forzarlo de más para rascar unos cuantos FPS más.
No llenar las unidades de almacenamiento
Windows, al igual que cualquier otro sistema operativo, necesita de un mínimo de espacio libre en el disco para funcionar correctamente y hacer uso del almacenamiento cuando sea necesario en forma de memoria virtual. Si el espacio disponible es escaso, el equipo se ralentizará al verse obligado a buscar espacio donde no lo hay para poder funcionar, provocando que la unidad se desgaste en exceso lo que puede acabar reduciendo su vida útil.
Si juegas mucho, recuerda desinstalar los juegos que no usas o a los que les echas menos horas. siempre te planteas que es bueno tenerlos a mano por si te apetece una partida de regreso, pero reconoce que al final nunca lo haces. Y si llega el día en el que vuelves a él, pues ten la precaución de encender el equipo, dejarlo descargando y así cuando vuelvas en 15 minutos ya lo tendrás instalado de nuevo. Pero lo importante es que tengas siempre espacio libre en la unidad. El máximo que puedas.
Realizar tareas de limpieza periódicas
Dentro de las tareas de limpieza periódicas que debemos hacer, no solo hablamos de limpiar toda la suciedad que se haya podido acumular en los ventiladores y el polvo del interior de la caja. También debemos reemplazar la pasta térmica del procesador, dependiendo del uso que le demos al equipo.
Si utilizamos el equipo para jugar y realizar tareas pesadas como diseño 3D o edición de vídeo, es recomendable reemplazar la pasta térmica cada 12 meses. Pero si utilizamos el equipo para realizar tareas de ofimática, podemos alargar esta fecha hasta los dos años, siempre y cuando el equipo trabaje en una temperatura ambiente de que no supere los 30 grados.
Si supera los 30 grados, debemos reducir esos 24 meses a 16-18, mientras que, si la temperatura ambiental es más reducida, podemos estirar la vida útil de la pasta térmica hasta incluso 30 meses. Cuando notemos que la aplicación que utilizamos para monitorizar las temperaturas del PC muestra valores más altos, significa que ha llegado el momento de hacer mantenimiento.
Utilizar filtros antipolvo
Relacionado con el apartado anterior, siempre que sea posible, es recomendable no situar el equipo en el suelo para evitar que toda la suciedad que se acumula en este, ante cualquier movimiento que hagamos puede acabar en el interior del PC.
Tanto si es posible como si, es importante utilizar filtros antipolvo en las entradas de aire del equipo para así evitar que las partículas que circulan por el ambiente acaben en el interior del PC. De esta forma, se reduce la cantidad de suciedad que se acumula y, de paso, ampliamos el plazo de las tareas de mantenimiento.
Ten cuidado con ciertas configuraciones
En algunas ocasiones podemos encontrar que hay algunos componentes de PC que pueden presentar más fallos que otros. Si hablamos sobre los fallos que tienen los procesadores, gráficas o placas base encontramos que no suelen dar demasiados fallos. Puede que haya algún que otro momento en el que una compañía hace un cambio que termina bajando la vida útil de los componentes, pero no suele ser el caso.
Pero lo que sí resulta un problema está en utilizar una pieza esencial de menor calidad. Esto es algo que podemos ver habitualmente en algunos ordenadores que buscan utilizar el menor presupuesto posible, sin dejar de lado la potencia. Optar por ejemplo por una fuente de alimentación barata cuando el ordenador tiene una gráfica y un procesador de última generación, es un error.
Por esto la mejor recomendación es tratar de encontrar el punto medio entre calidad y precio para todos los componentes.
