MSI Aegis 3

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Hace poco que MSI actualizó uno de sus mini PCs para juegos más emblemáticos, el Aegis, el cual ya llega a su tercera versión, equipado con hardware todavía más potente que las versiones anteriores y con un interior remodelado para fomentar todavía más una buena refrigeración. En el día de hoy os presentamos nuestro análisis de éste nuevo MSI Aegis 3, en el que os vamos a mostrar de primera mano cómo es el equipo y, por supuesto, qué tal se comporta a la hora de la verdad.

Como seguramente ya sepáis, los equipos preconfigurados de MSI tienen todos varias versiones en lo relativo al hardware interno, y de ello depende su precio. La versión que nos ha enviado el fabricante para éste análisis es, digamos, un término medio en cuanto a las configuraciones de hardware que se le pueden poner al equipo: no es el tope de gama pero tampoco es la versión más básica. Así, la versión que analizamos en el día de hoy es la que incorpora un procesador Intel Core i7 7700, 16 GB de RAM, una GTX 1070 dedicada, disco mecánico de 2 Tb y disco SSD de 240 GB, que tiene un precio que ronda los 1.800 euros. Poca broma.

El Aegis 3 mantiene la estética en color negro y rojo de las versiones anteriores, con ese diseño inclinado que deja la fuente de alimentación en la zona inferior para bajar el centro de gravedad del equipo y que no corra peligro de volcar si le damos un golpe sin querer. Además, MSI le ha instalado un par de “antenas” que son soportes para colgar los auriculares a ambos lados, y ha dispuesto un puerto dedicado para conectar sistemas de realidad virtual, igual que en los anteriores, aunque como veremos más tarde en éste caso la conexión es de puente y no interna.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Tomadas de la web del fabricante.

Como hemos comentado antes, la versión que nos ha enviado el fabricante monta un procesador Core i7 7700 (sin K), y a decir verdad es una pena que no cuente ya con un procesador Intel de octava generación como el Infinite X que analizamos hace poco. Por otro lado, monta una GeForce GTX 1070 que a día de hoy ya no podemos considerar gama alta dado que ha sido ampliamente superada por otros modelos (GTX 1070 Ti, GTX 1080, GTX 1080 Ti, por no hablar de las Titan), si bien es cierto que con su precio de 400 euros bien lo justificaría. Tiene 16 GB de memoria RAM DDR4, un disco mecánico de 2 Tb y un SSD de 240 GB que, en éste caso, tiene interfaz SATA 3 a pesar de ser formato M.2.

Lo que os acabamos de contar, y todo el abanico de características especiales que comparten todos los equipos de la marca, como audio Nahimic, Super Charger 2, MSI Gaming Center y Dragon Eye, Killer Ethernet, etc.

ANÁLISIS EXTERNO

El MSI Aegis 3 viene embalado en una caja de cartón duro de color negro, en cuyo frontal podemos ver una imagen frontal a tres cuartos del equipo, y donde el fabricante destaca el conector “VR-Link” frontal entre otras cosas.

En la parte posterior, el fabricante solo destaca algunas características concretas del equipo, como que lleva una GPU con OC de fábrica, nuevamente el VR Link, el sistema de refrigeración Silent Storm Cooling 2 y el hecho de que es sencillo de actualizar. En los laterales no encontramos nada que realmente nos de información relevante, ni las características del equipo.

Sacamos el equipo de la caja y nos lo encontramos perfectamente protegido ante posibles golpes durante el transporte.

Y aquí lo tenéis ya fuera de la caja. Ojo que engaña, porque aunque es relativamente pequeño pesa bastante (por suerte MSI le ha puesto un “asa” en la parte trasera de donde lo podemos agarrar si queremos).

Vamos a verlo en detalle, y comenzamos por el frontal. En la parte superior tenemos una unidad grabadora de DVD combo, el botón de encendido, y el habitual logo de la marca. En la zona media, rejilla para ventilación, y en la zona baja el conector HDMI VR-Link que hemos mencionado antes.

En el lateral izquierdo, encontramos simplemente una pequeña ventana oscurecida que nos permitirá ver parte del interior -y su iluminación-, además de una de estas “antenas” que mencionamos en la introducción cuya función es meramente para que colguemos los auriculares.

En el lateral derecho tenemos otra ventana oscurecida y una rejilla, tras la que se esconde la tarjeta gráfica.

Vamos a la parte trasera, en la que tenemos las habituales conexiones de la placa base. Fijaos eso sí la posición de la gráfica con respecto a la placa base, que significa que está instalada utilizando un riser para cambiar su posición. Y también en la zona inferior, el conector de alimentación de la fuente de alimentación, con botón de encendido y apagado de ésta.

Un detalle: el VR-Link del que presume MSI no es sino un puente que conecta el HDMI frontal con el HDMI trasero “adicional” que podemos ver. De ésta manera, tendremos que conectar un HDMI de la gráfica a éste HDMI trasero para dar servicio al frontal.

Poco que ver en el techo de la caja.

Y lo mismo en el suelo, salvo las patas de goma y la rejilla de ventilación en la parte de delante. Habría sido un detalle que ésta zona metálica fuera de color negro, acompañando a la estética de la caja, aunque es cierto que al fin y al cabo ésta parte nunca va a estar expuesta.

ANÁLISIS INTERNO

Vamos al interior del equipo. El lateral izquierdo se puede retirar quitando tan solo dos tornillos, y nos da acceso al socket, un zócalo de RAM, el SSD instalado, y en la parte derecha un hueco específicamente diseñado para instalar un disco de 3,5 pulgadas, si bien carece de conectores predispuestos para ello.

Para retirar el otro lateral es necesario desmontar también el techo de la caja, pues hay un tornillo también en ésta zona. Por suerte, una vez quitado el lateral izquierdo, el techo se retira simplemente tirando de él hacia atrás, así que a pesar de que para quitar el lateral derecho es necesario quitar también el izquierdo y el techo, no es que sea excesivamente complicado hacerlo.

Como podéis apreciar, retirar éste lateral nos da acceso a la tarjeta gráfica, instalada sobre un riser PCIe.

Por cierto, fijaos en la parte de arriba. Tenemos el DVD combo en formato slim en el frontal, y detrás de éste otro hueco más para instalar otro disco duro, y éste sí que tiene ya los conectores preparados para hacerlo.

Aquí lo tenéis más de cerca.

Volvamos a la zona principal del equipo. Si retiramos la tarjeta gráfica, tenemos acceso a más componentes como el otro módulo de memoria RAM, los puertos SATA, el disco mecánico pre instalado, y el disipador de tipo blower.

Aquí podéis ver (malamente eso sí, porque hay una buena maraña de cables entre medias) el disco mecánico instalado. Hay espacio para instalar otro, y los conectores están preparados, si bien es cierto que va a costar bastante acceder a él con todo lo que hay por medio. Como hemos podido ver, en total podríamos instalar hasta tres discos adicionales además del que viene, cuatro en total mas el SSD.

Aquí está el módulo de RAM, de 8 GB DDR4 a 2400 Mhz fabricado por Kingston en formato SO-DIMM. A su lado la tarjeta combo WiFi + Bluetooth.

Aquí podéis ver el zócalo PCI-Express 3.0 x16 en un riser. Está reforzado para soportar el peso de gráficas pesadas. También se ve parte de la tira LED que incorpora para iluminar el interior.

Por cierto, aquí tenéis la MSI GeForce GTX 1070 Gaming X que integra el equipo.

Para acceder a la fuente de alimentación, hemos comprobado que hay que desmontar toda la zona inferior y no lo hemos creído conveniente. Visto el equipo, es hora de encenderlo y ponerlo a prueba, pero antes como siempre os vamos a poner una pequeña galería para que podáis ver su iluminación una vez encendido.

Y por cierto, la unidad DVD abierta.

TESTEO

Vamos a comenzar como siempre con las habituales capturas para ver el hardware de que disponemos. Aquí tenéis la correspondiente captura de CPU-Z, en la que se puede ver el procesador, la placa y la RAM. Haz clic en la imagen para verla más grande.

Y no puede faltar la captura de GPU-Z, mostrando la GeForce GTX 1070 con la que cuenta el equipo.

Vamos ahora sí con las pruebas.

Temperatura

En un equipo pre configurado, y más con un disipador de tipo blower que no es precisamente lo ideal, la temperatura es un tema a tener en cuenta, y más en éste equipo que monta un Core i7 7700 que no es precisamente “fresco”. MSI presume de contar con una inteligente disposición del flujo de aire con su sistema Silent Storm Cooling 2, aunque esa maraña de cables que vimos en el interior hace un momento no me inspira demasiada confianza al respecto.

Para medir la temperatura hemos realizado las pruebas de siempre: en reposo (dejándolo sin hacer nada durante 20 minutos), en carga (estresando el procesador con Prime95 y la gráfica con Furmark al mismo tiempo durante 20 minutos, a la vez que hacíamos un test de lectura secuencial para los discos duros con Aida64). Se ha tomado el dato de temperatura más elevado en cada caso con el software Open Hardware Monitor. Hay que tener en cuenta que el dato de temperatura que se muestra en la siguiente gráfica es el Delta, es decir, la temperatura medida menos la temperatura ambiente. De esta manera se muestra el incremento de temperatura sin importar qué temperatura ambiente tengamos en cada momento.

Como se puede ver, la temperatura de la gráfica y los discos está dentro de los parámetros normales, pero me preocupa un poco lo elevado de la temperatura del procesador, la verdad. Normal, con el disipador de tipo blower que monta éste Aegis 3.

Consumo

El consumo lo hemos medido como siempre con un medidor de enchufe Efergy eSocket, al que conectamos únicamente el equipo, sin monitor ni otros aparatos. Éste ha sido el resultado.

Teniendo en cuenta el procesador y la gráfica que monta el equipo, amén de las lucecitas, el consumo es el esperado.

Pruebas sintéticas

CrystalDisk Mark

SSD

HD

El rendimiento del SSD es el esperado para una unidad con interfaz SATA, si bien es cierto que la velocidad de escritura podría ser bastante mejor. La que está bastante por encima de lo habitual es la velocidad del disco mecánico.

Aida64 (memoria RAM)

El rendimiento de la memoria RAM es el esperado: bastante bajo. Aunque en éste caso tenemos una pareja de módulos que aprovechan el dual channel, su velocidad de solo 2400 Mhz va a penalizar los procesos relacionados con la memoria. Creo que en un equipo de alta gama como es éste, MSI podría haber optado sin duda por memoras bastante más rápidas.

Cinebench (CPU y GPU)

El rendimiento en cinebench es excelente, tanto con el Core i7 7700 de 8 hilos en el renderizado como de la GTX 1070 en la prueba OpenCL.

3DMark

Como de costumbre, éste es el mejor benchmark para medir el rendimiento 3D del equipo. Recordad que en éste caso tenemos entre manos una GTX 1070, de gama media-alta.

Los resultados son de nuevo los esperados teniendo en cuenta la gráfica que monta, bastante altos comparándolo con otros sistemas con GTX 1070 a decir verdad. En rendimiento 3D y juegos éste Aegis 3 está bastante sobrado.

SteamVR

Cerca de terminar y antes de ponernos con los juegos, éste es el resultado que nos ha dado el benchmark SteamVR para sistemas de realidad virtual.

Rendimiento óptimo para realidad virtual como no podía ser de otra manera en un equipo que presume de estar precisamente preparado para ésta.

Juegos

Como de costumbre, hemos probado unos cuantos juegos para ver el rendimiento real de este equipo en la que es al fin y al cabo su finalidad: juegos. Lo hemos hecho como de costumbre: a resolución Full HD, WHD (3440 x 1440) y Ultra HD, con los ajustes gráficos al máximo para representar la opción más exigente.

Éste ha sido el resultado:

El rendimiento en juego es como podemos ver, excelente, manteniéndose con más de 60 FPS de sobra a resolución Full HD e incluso a resolución WHD. Ya a resolución 4K flojea en títulos como Destiny 2 o The Witcher 3, pero aun así estando por encima de 40 FPS son perfectamente jugables.

CONCLUSIÓN

MSI ha mejorado su equipo de factor de forma pequeño Aegis 3, haciéndolo un poco más versátil (especialmente en materia de almacenamiento) y, bajo mi punto de vista, bastante más silencioso. Se trata de un equipo de penúltima generación que, incluso en ésta configuración media que cuesta 1.800 euros, puede perfectamente con cualquier juego de última generación incluso a resoluciones elevadas.

PROS:

  • Buen rendimiento.
  • Excelente rendimiento del disco mecánico.
  • Posibilidades de ampliación.
  • Acceso relativamente sencillo al hardware.
  • Bajo nivel sonoro.
  • Estética Gaming.

CONTRAS:

  • Es caro (1.829 euros el modelo analizado).
  • SSD SATA en lugar de PCIe.
  • Temperaturas elevadas en el procesador.
  • Fuente de alimentación de difícil acceso y de potencia justa.

Por todo ello, éste MSI Aegis 3 se lleva nuestro galardón de oro y la obligada recomendación por su rendimiento. También por diseño, puesto que nos parece que tiene una distribución muy inteligente del interior.

Revisado por Rodrigo Alonso el 19 diciembre 2017

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